Genocidio en el Sahara

Mucho hemos escrito sobre la ruina del Sahara Occidental y el genocidio que está allí cometiendo el sátrapa alauita. Pero todos los ríos de tinta parecen poco para el Gobierno de España. Desde el partido que sostiene al Gobierno, su ahora número tres Marcelino Iglesias, sale a la palestra para comunicarnos infamemente que el Gobierno de España, pese a mirar para otro lado y no hacer nada, ni siquiera proteger a los ciudadanos españoles (Baby Hamday Buyema murió en los incidentes), no puede hacer nada más.

Por otro lado, la menestra de exteriores tiene la jeta de usar un argumento infantil y estúpido para justificar la no intervención de España en el conflicto. Dice Jiménez que si el Frente Polisario se sentó en la mesa de negociación con Marruecos en día siguiente al desalojo, y es el máximo representante de los saharauis, no se le puede pedir a España que intervenga. Resulta que la señora Jiménez, quién decía el día de la masacre que el Frente Polisario debería ser comprensivo, no echarse al monte y no abandonar la mesa de negociación, hoy utiliza ese llamamiento a la negociación pacífica para justificar la actitud necia, cínica e inoperante del gobierno de España.

Para colmo de los desmanes, a primera hora de la tarde, el P$%€ hace circular un comunicado presuntamente firmado por todos los grupos parlamentarios condenando en apoyo al Sáhara Occidental, en el que no se menciona a Marruecos ni su represión. Los grupos del Congreso desmienten haber firmado ningún comunicado en esos términos y al final, el propio P$%€, se acaba descolgando del comunicado que había “colado” y desautorizando a la diputada que debía negociar el mismo y que se pasó de lista.

Ahora, que nos ha dejado el Gran Berlanga, todo esto parece un vodevil patético que, si no fuera porque estamos hablando de muertos, masacrados y represaliados políticos, podría tener hasta gracia que los patosos cagabandurrias de ZP sean capaces hasta de cuadrar el círculo con tal de no hacer circunferencias.

Porque lo que está pasando en El Aiún es terrible y algo que deberá acabar con el sátrapa hijoputa en los tribunales internacionales. Ir casa por casa en busca de personas, atarlos de pies y manos, darles culatazos en la cabeza y acabar asesinados y enterrados en una fosa común es algo que no sucedía desde los peores tiempos de la dictadura del hijodeputa Pinochet, del otro hijoputa Videla o del asesino eunuco Franco. El gobierno de todos los españoles, no se puede escudar en la cobardía ni en el buenismo inmóvil para hacer como que esto no está pasando. No se trata de invadir Marruecos, ni de bombardear El Aiún o Rabat. Se trata de llevar la situación a las instituciones internacionales, de dar el do de pecho en el parlamento europeo y de “obligar” a Sarkozy a que tome partido.

Es vomitiva la actuación del gobierno de España. Indignante la posición del Partido Patrincar que, es este, como en casi todo, sólo está a la caza de simpatías. Preocupante que en Francia, no ocupe ni un sólo segundo de televisión, ni una línea de periódico. Y sobre todo es humillante y terrible que un hijoputa rey medieval esté matando gente inocente y que a la ONU, la OTAN, la UE, USA, Francia, España y demás instituciones y países se entretengan jugando al Monopoly.

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