Un cuarto de millón que se queda en casa

Los demócrata cristianos del P$%€, están casi encantados con los resultados del PSC en las elecciones del pasado domingo al Parlament. Se han contado una mentira que creen a pies juntillas para “mitigar” el tremendo debacle sufrido a manos del elector catalán. Dicen que haber perdido un cuarto de millón de votos (225.812, exactamente) es consecuencia de que sus electores se han quedado en casa. Pero las cuentas no cuadran. Las cuentas dicen que han ido a votar un 3,91% más de electorado que en 2006. Así que si ha habido más votantes no parece que se hayan quedado en casa los del PSC.

Siguen contando otra de las mentiras tantras que estamos hartos de escuchar. Decía ayer Marcelino Iglesias que si son capaces de comunicar que lo que están haciendo es por nuestro bien, podrán recuperar ese electorado. No quieren darse cuenta que no hay explicación posible para el camuflaje de la ideología. Que no hay explicación para la traición a los que acudimos a darle la confianza a Zapatero. Que no hay explicación posible para justificar la erradicación de derechos de los trabajadores, de la bajada de salario a los funcionarios, mientras se le regalaba dinero público a los bancos, de la pérdida diaria del nivel salarial de los trabajadores, de la subida de dos años más de la edad de jubilación, del copago de la sanidad, de los cuatro millones de personas que no tienen trabajo legal mientras la economía sumergida sigue aumentando (se calcula que está alrededor del 25%). Que no es posible que los trabajadores entiendan que se les suba el IVA mientras se quita de un plumazo el impuesto de sucesiones. Que no hay quién entienda que se le pidan recibos del pago de la SS de hace cinco años a autónomos y pequeños empresarios, mientras empresarios modelos como el todavía presidente de la CEOE deben meses y meses de la SS de sus empleados. Que no hay quién entienda la presión fiscal sobre trabajadores y asalariados, mientras el fraude fiscal es uno de los más grandes de Europa. Que no es entendible que no sólo se apliquen estas medidas sino que se insista en que son necesarias y que se tomen como propias. Ninguna de estas medidas son propias de un gobierno socialista, ni siquiera socialdemócrata. Son medidas dictadas por los que nos han llevado a la situación en la que estamos. Es decir, medidas libero-fascistas propias de gobiernos de derechas (muy de derechas). Y eso, no tiene explicación posible por mucho que lo intenten. Da igual que proclamen a los cuatro vientos que van a confeccionar leyes para una muerte digna (que por mucho que la maquillen no es una ley de eutanasia). Da igual que intenten ganarse al electorado de izquierdas con medidas alegales como la de quitarles la custodia a los presuntos maltratadores (entre otras cosas, porque producen el efecto contrario). Si de verdad quieren recuperar electorado, y puesto que España será intervenida cuando a la Merkel y a Soros y los demás del club Bilderberg les salga de las narices, que deroguen la reforma laboral, que se dejen cantinelas con la edad de jubilación y que les pongan los puntos sobre las íes a bancos, FMI y mercados y sobre todo que nombren a Viçen Navarro Ministro de economía. Eso sí sería recuperar el electorado de izquierdas.

Todo lo demás, es marear la perdiz, un suicidio electoral y sobre todo política de derechas. Todo lo demás es dejar en manos del Partido Patrincar el futuro de los que aquí vivimos. Y eso, es aún peor que ser desgobernados por un pusilánime cagabandurrias iluminado por los trileros del mundo y que es capaz de vendernos hoy el Capital de Marx y mañana el catecismo del Padre Astete o las maravillosas bondades del sistema inventado por Adam Smith y que nos está quitando los derechos, el dinero y la vida.

Anuncios