Democracia, ¿qué es eso? ¡Mejor CEOEcracia!

Ayer, después de 43 años y medio desde las primeras elecciones celebradas después de la muerte del carnicero de Ferrol, la CEOE tiene un presidente electo por sufragio entre sus militantes. Cuarenta y tres años y medio para que el sindicato de los tratantes españoles tenga una ejecutiva electa y no digital.

Dicen en mi pueblo que los burros se despiden dando coces y eso fue lo que pasó ayer en la despedida de ese gran “empresario” creador de más de 20.000 parados y un agujero de cientos de millones de euros y ya expresidente de la CEOE. Dijo en su despedida que “si el Ejecutivo hubiese adoptado con mayor rapidez las propuestas de los empresarios, habría evitado el actual grado de “deterioro” de la economía y la recuperación estaría más próxima”. Lo que en realidad supongo que quería decir es que si le hubieran hecho caso a él seguramente le habría dado tiempo a arruinar un par de empresas más y tal vez a incrementar su patrimonio.

Aunque el nuevo presidente es catalán y por tanto algo más serio que el resto de la tropa, no esperamos grandes cambios en la dinámica de esta confederación que agrupa a lo más granado del neoliberalismo carca y conspirador. De hecho ya ha abogado por el “una, grande y libre”. Sin embargo, estoy ansioso por saber que opina el nuevo presidente Rossel sobre la táctica del gobierno neoliberalista de Zapatero sobre la reforma de las pensiones.

Y es que en este tema de la reforma, Zapatero tiene mucha prisa y poca paciencia. Su nuevo Ministro de Trabajo Valeriano Gómez, del que esperábamos grandes cosas y del que ya hemos visto que sólo es el perro que soporta las pulgas del presidente, ya ha advertido que si la comisión del Pacto de Toledo no llega a los acuerdos que espera el gobierno, legislarán por su cuenta. Tanta premura y tanta sinceridad me llena de pavor. ¿Por qué, si estaba previsto para el primer trimestre, de buenas a primeras se acortó el plazo hasta el 28 de Enero? ¿Tiene algo que ver la amenaza de bajar la calificación de la banca por parte de los mayorales de los trileros llamados Moody’s?

Esta agencia de calificación lleva dos semanas amenazando al estado español con rebajar varias de sus calificaciones, desde la deuda, al sistema bancario. Estas amenazas forman parte, una vez más del canallesco sistema instaurado en el mundo por los trileros (a los que llaman mercados). Recordemos que, al principio de esta ruina, se habló de depurar sus análisis ya que, según decían fueron el medio por el que se propagó nuestra enfermedad. También se hablaba de acabar con los paraísos fiscales y con los trileros de guante negro. Pero todo eso ha quedado en agua de borrajas. Como decía estas amenazas forman parte del siniestro plan que nos está dejando sin derechos, con unos salarios de miseria y sin pensiones. Porque, aunque pueda parecer raro, no son advertencias sino amenazas. Si el gobierno no hace lo que quieren acabarán doblegándonos por la fuerza. El problema de esto es que, en parte llevan razón. La banca española es una ruina. Salvo el Santander, el BBVA y la Caixa, el resto están en niveles peligrosos y muchas cajas de Ahorros en quiebra técnica.

Me temo que las prisas sean una consecuencia de lo anterior. En media Europa, ya se rumorea que la economía española acabará intervenida en primavera. Si esto es así, el gobierno debe de haber recorrido todo el camino que empezó con la bajada salarial de los funcionarios, continuó con la reforma laboral que casi nos deja sin indemnización por despido, que ha traído trescientos mil parados más y que ha rebajado el salario a niveles de 1982 y llegará a su tramo final con la subida de dos años en la edad de jubilación y de cinco años más en el cálculo de las pensiones.

Y para primavera, cuando tenga lugar la intervención, acabarán con cualquier tipo de indemnización por despido y serán necesarios 35 años cotizados para poder cobrar una pensión (lo que hará que casi nadie tenga derecho a ello). Este es el futuro pactado por la infame Ministra, por Zapatero y por la madre que los parió a todos. Este es el futuro marcado por la Merkel, sus bancos acreedores de deuda española, y por los clubes de trileros que cuentan con las agencias de calificación como medio para expandir su virus.

Al final de esta enfermedad que nos inocularon con el virus de la burguesía, los préstamos, la riqueza para todos y el consumo desmedido, nos encontramos que no sólo no nos recetan medicinas para acabar con la misma, sino que nos están destruyendo nuestro sistema inmunológico. Sólo hay un atisbo de esperanza, que si muere el enfermo, morirá la enfermedad. Cuando ya no seamos esclavos de nuestra vida actual, vendrá la rebelión de los pobres.

Imagen: de Humor gráfico

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