Mari Loly

Muchos somos los que sabemos que los del trinque siguen a pies juntillas los principios de Goebbels. De entre éstos los más utilizados son el tres (principio de transposición), el cinco ( principio de vulgarización) y el diez (principio de transfusión). Estos principios que no hay que olvidar que fueron ideados y utilizados por la Alemania Nazi, son los mandamientos estratégicos del Partido Patrincar, que junto con la destrucción de todo lo público para que los amigos puedan hacerse cargo del negocio y la servidumbre del sistema para su propio beneficio contemplan el vademécum liberofascista.

Ayer, esa estrategia descarada del principio de transposición (cargar sobre el adversario los propios errores, respondiendo con un ataque encarnizado) se puso más que en evidencia. Anteayer Mari Loly que miente más que habla, autora intelectual de la gran mentira sobre el 11-M (el “ha sido ETA”), ex-miss Albacete, acusadora habitual sin pruebas y manipuladora hasta de su apellido al que ha añadido el “de” a fin de darse importancia o grandeza, acudía al programa “Los desayunos de TVE”. Lo que debía ser un peldaño más en la estrategia de propaganda trincofascista, se convirtió en una pelea de gallos entre la mentirosa y la periodista orgullosa que, si los del trinque se salen con la suya, y están muy acostumbrados a ello, acabará con el despido de la periodista pija.

Ya dije ayer en casa Manolo Saco que veo poca tele y casi nunca los telediarios de TVE (mucho menos el programa de la megapija que me pilla trabajando). Pero si los telediarios de TVE siguen el mismo esquema que los informativos de RNE, no sólo Mari Loly hizo honor a su calificativo de mentirosa compulsiva, sino que estos informativos son correa de transmisión (aunque sea inconscientemente) de la propaganda Faesciosa. Porque una mal entendida imparcialidad, lleva a los informativos de la radio pública a hacerse eco de todas y cada una de las cosas que dicen los del trinque, aunque sea la estupidez o la barbaridad más impresionante (como acusar al gobierno de espiar a los dirigentes de su partido, sin ninguna prueba). Como vengo diciendo, la objetividad y la independencia no consisten en ser vocero de nadie, sino en la mesura y en el saber que es noticia y qué propaganda salida de las maquinarias goebbelianas de los partidos. Y para ser imparcial deben salir noticias de alguien más que de los dos partidos mayoritarios.

El Partido Patrincar está acostumbrado a que los periodistas les rían las gracietas porque si no acaban despedidos (que le pregunten a Germán Yanke). Y también están acostumbrados a hacer uso partidista de las televisiones (aunque nada que no hagan con todo lo público). Telefachid y CanalNo-v(e) son ejemplos claros de lo que estos demócratas de chicle entienden por libertad de prensa. Si nos vamos a años atrás, los informativos de Urdaci son otro claro ejemplo de lo que las Faes(cistas) entienden por libertad de información. Hay que tener mucha cara dura, y muy poca vergüenza para acusar a quiénes está a años luz de los deformativos contralados por los trincosos, de manipulación informativa. Claro que, quizá Mari Loly, no esperaba que una compañera de San Pablo-CEU, compañera ideológica, le recriminara sus palabras. Aunque si Mari Loly no fuera autista política debería haber recordado la otra trifulca que la pija tuvo con Doña Rancia a consecuencia de lo que debía o no debía preguntar. Pero como lo que los del trinque persiguen es publicidad y propaganda, a lo peor todo estaba planeado para que la pija saliera respondona, darse publicidad y hacer olvidar al pueblo el golpe de estado que pretenden dar junto con los socioliberales decidiendo quién puede o no puede presentarse a las elecciones municipales con pruebas tan irrefutables como haber asistido a manifestaciones a favor del acercamiento de presos o como haber sido interventor de HB. La gente demócrata sabe que ni EA, ni EB, ni los independientes son lo mismo que los etarras. La gente normal sabe que EA es un partido demócrata cristiano y no de izquierdas. Pero los liberofascistas y los sociloiberales están empeñados en robarnos la cartera.

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