De contratos, amenazas y trincadores

En el día que todos los partidos políticos habían pactado suspender la campaña electoral como señal de duelo por el terremoto de Lorca, Doña Rancia, que siempre va por libre y que nunca da puntada sin un hilo de al menos tres metros, convoca el Consejo de Gobierno en Alcobendas pero dedica su rueda de prensa a dar leña a su rival (aunque no oponente ideológico).

Entre las lindezas que le dirigió al candidato del P$%€ le llamó “mentiroso oficial” y “trolero”. Además se le notaba que especialmente añadía maldad a su ya habitual mala baba. Y todo a cuenta de una carta (enlace en carta) que Tomás Gómez Franco enseño en una entrevista de Telemadrid.

Os puedo asegurar que entiendo bastante de contratación con la administración y la carta de marras, no tiene desperdicio. He de dejar claro que, en este caso no conozco los pliegos de condiciones técnicas y particulares sobre los que se realizó la adjudicación de la construcción y gestión de los Hospitales “privados” pagados con dinero público que la Rancia inauguró hasta en tres ocasiones antes de que estuvieran en funcionamiento (no diré pleno, porque el que yo conozco no está ni a medio gas). Pero aun así la carta es toda una serie de despropósitos que alguna mente especialmente delicada podría calificar hasta de amenazas o extorsión.

En el primer punto de la carta le dicen a la administración autonómica que el Gobierno Central ha modificado el Plan contable y que como consecuencia de ello, ha caído la rentabilidad que pensaban sacar cuando hicieron la oferta y que por tanto (¡ojo, que es muy fuerte!) quieren que la administración contratante les indemnice por ello. Para poner un ejemplo que se entienda bien es como si un bar compra 100 cartones de tabaco y tres días después, el gobierno decidiera por ley que el precio del tabaco cayera un 20%. Y el del bar le reclamara al estanco al que le compró las cajetillas que le ingrese ese 20%.

En el Anexo 2 le reclaman al gobierno de la Comunidad de Madrid, el importe del coste de unas obras que el Gobierno de la Rancia no reconoce haber encargado. Vamos como si compras un piso y la constructora por su cuenta y riesgo te cambia los azulejos de 10 € m2 del baño por mármol de carrara de a 2000 € m2 y te amenaza con no ponerte yeso en las paredes si no le pagas el mármol.

En el anexo 3 más de lo mismo pero en lugar de obras en la edificación son inversiones en mobiliario, maquinaria y otras que la Comunidad no reconoce haber pedido.

Y en el Anexo 4, lo más fuerte de todo. Resulta que estos empresarios adjudicatarios de los siete hospitales valoran que el servicio de catering de los hospitales supone los 2/3 del coste de los servicios contratados (el otro según ellos es el de construir los hospitales) y comparan este servicio de comidas con el de la restauración y por tanto solicitan que se les baje el IVA del 18% (tipo general) al 8% (especial) y por tanto, le solicitan a la Comunidad de Madrid que les devuelva el importe pagado de más. Pero es que además reconocen que hacienda les ha dicho que una gaita. Que su servicio está gravado con el tipo normal (el 18%) y que por tanto ni les corresponde cambiar el tipo impositivo ni mucho menos la devolución de los importes. Porque hacienda les dice a estos tipos que la mayor parte del coste del servicio prestado corresponde a la construcción de los hospitales. Y añado yo que entre la construcción, el equipamiento médico, los salarios, limpieza, esterilización, etc., el coste de las comidas dudo mucho que llegue al 10%. Y si además ese coste es imposible de desligar del resto, el tipo del IVA será el general.

Sin embargo, de todo esto no sé si es más preocupante que unos empresarios que han sido adjudicatarios de un contrato (o varios) de la administración basado en unas condiciones que se publican antes del contrato, intenten renegociar los mismos basándose en datos subjetivos y no demostrables y con subterfugios bastante lamentables y con la amenaza de colapsar el sistema privado (pagado con dinero público) de salud madrileño; o que la Rancia diga que la carta es parte de algo privado y que los madrileños no deben conocer.

Si estos son los contratos que hacen las administraciones del partido patrincar, no me extraña que haya correas, trajes y delitos varios.

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2 comentarios en “De contratos, amenazas y trincadores

  1. No se si he leido mal, pero ¿la carta la firma DAVID TAGUAS? ¿Ese que hasta hace poco era ASESOR DE MONCLOA con el cargo de Director de la oficina económica, es decir del Sr. ZAPATERO?
    Y eso no es hacer campaña política?
    POr cierto, pedir pueden pedir la luna, con no darsela

  2. Si, el miso pollo.

    No se trata de pedir, sino de presionar con la amenaza de dejar inoperativos los hospitales, para modificar un contrato que fue establecido conforme a unas condiciones técnicas y particulares que todo el que se presentas debe aceptar para presentarse.
    Y no hay marcha atrás.

    Salud

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