El síndrome posvacacional

Dicen los psicólogos, que para un descanso y una desconexión total con el resto del año,  es conveniente desconectar de la rutina y sobre todo de las redes sociales y de internet.

Yo no soy muy partidario de hacer caso a los consejos de la tele, porque, entre otras muchas cosas, nos manejan y confunden y nos llevan al redil como a borregos.

Sin embargo, este año, a consecuencia de que en las tierras de Castilla, la telefónica pasa de redes,  de conexiones y de wifis y a un accidentado viaje, me he visto, los primeros quince días de mis vacaciones,  obligado a renunciar al blog, a facebook, al correo electrónico y a todo lo que oliera a internet.  Quince días que, como consecuencia de la ausencia también de la televisión (no por obligación, sino porque había otras muchas cosas más interesantes que hacer, como comer y beber con los amigos), se han convertido en un mes.

Me resulta curioso que aun llevando ya quince días en Madrid, no he tenido ganas de encender el portátil. Y os puedo asegurar que, la ignorancia de la coyuntura, no nos redimirá de pagar la crisis, pero al menos, te quita la mala leche. He sufrido en mis propias carnes, lo que sufre la mayor parte del ignorante pueblo español: la paz del estúpido. Esa que le lleva a no ver telediarios, a no leer prensa que no sea el Marca o el As y la que también le lleva a llamar perroflautas piojosos a los del 15M, a pensar que quién nos quita los servicios sociales, nos hace esperar un año para una operación o que nuestros hijos tengan que llevarse el papel higiénico al colegio, los que se llenan los bolsillos de comisiones, los que reciben préstamos al 0% de las Cajas de Ahorro, los que invierten el dinero de todos en campos de Golf privados, en mega parques de atracciones ruinosos o en urbanizaciones de lujo, los que se operan en la sanidad pública, saltándose las listas de espera o los que se visten por la cara a costa de unos amigos del alma que realizan visitas papales con dinero público o grandes campeonatos de vela o fórmula 1, esos, todos estos autoignorantes de la actualidad, todos esos que pasan de política, creen que los pupilos de Alí Babas, harán mejor uso de los dineros públicos que los chicos del mareado ZP.

Pero, como no se puede poner puertas al campo, y la cabra tira al monte, he aquí que el primer día que enciendo la tele, me encuentro con que los colegas del 15 M han sido desalojados del la Puerta del Sol y que han sido golpeados por la policía en el Ministerio del Interior, que el mafias del curilla ha dimitido  y que los Astados Unidos han estado a punto de la Bancarrota. También me he enterado que, una de esas agencias de Al Capone, le ha rebajado la nota a la deuda usaniana para que el negro-blanco Obama, tenga que desistir de su programa de SS. Que España ha suspendido la subasta de deuda pública durante el mes de Agosto porque hemos sobrepasado los 400 puntos de diferencia con los alemanes. Y que el BCE sigue prestando dinero a los bancos alemanes y franceses al 1,5 % para que lo sigan invirtiendo en deuda española e italiana al 6,5%.

Total que para el primer día estoy empachado y me ha vuelto la mala hostia habitual. Si a eso le unimos que este verano he descubierto que los controladores no son lo peor de acudir a un aeropuerto, que lo peor son las compañías aéreas que te pueden bajar de un avión por overbooking, te pueden dar la vuelta en pleno vuelo o te pueden quitar días de vacaciones sin ningún tipo de compensación, pues volvemos a la situación pre-vacacional.

De momento, sigo en mi lucha particular contra el universo, aunque eso sí, de forma más pausada y puede que no diaria.

Gracias a todos los que me habéis echado de menos y a los que les jode que vuelva, … que se la pique un pollo.

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