Promedievales e impuesto de patrimonio

Andan estos días los perros lanzándose dentelladas sin llegar a tocarse siquiera. El partido Patrincar en Cataluña, negándose a apoyar la triquiñuela del los del 4% para que los estúpidos olviden que han acabado con la sanidad pública y que a la educación le quedan dos telediarios, y los de las comisiones preestablecidas arengando a las masas por una chorrada a fin de que olviden sus recortes sanitarios y amagando con presentar una moción de censura en Badalona.

Dos patas de un mismo banco que, aunque el ignorante televidente no lo crea son iguales. Ambos creen que son mejores que los demás por haber nacido en la margen  izquierda o derecha del Ebro. Ambos han tenido casos de corrupción en los que las comisiones por obras y reformas financiaban ilegalmente el partido y a sus componentes. Ambos han estado y están en contra de la trasparencia política, de tal modo que nunca han querido que sus políticos presentaran declaración de bienes y aún más en contra de que sepamos de dónde salen sus fabulosos patrimonios. Ambos quieren imponer su forma de ver la vida, su religión, su idioma y su sistema medieval. Ambos están a favor de esta nueva tendencia a dejar a los trabajadores sin derechos, a que los impuestos sean indirectos (de esos que se pagan igual tengas o no tengas y que gravan cosas tan lujosas como el pan, la leche, el agua, el gas, los libros, el material escolar, el vestido, etc.). Ambos no quieren ni oír hablar del fraude fiscal ni de la economía sumergida, ambos utilizan la política como medio para ganar posición, dinero y un jugoso futuro fuera de ella y ambos se creen en posesión de la verdad: su verdad.

Por eso ambos coinciden en la mentira de que los impuestos gravan a las clases medias, de las que ellos no forman parte porque por ejemplo, el Babas ha declarado 600.000 euros en cuentas bancarias y cerca de los tres millones de euros en patrimonio inmobiliario. Por su parte míster 4% ha declarado tener todo su patrimonio hipotecado que alcanza casi los dos millones de euros [la cara dura de este tipejo es algo insoportable]. {modo ironía}Como puede observarse, unos capitales fácilmente conseguibles por cualquier ser humano con sólo levantarse a las diez y trabajar tres horas al día de martes a jueves, de febrero a junio y de septiembre a diciembre.{/modo ironía}. Y aquí está el segundo mensaje subliminal, el de hacernos creer que cualquiera puede hacerse rico trabajando y que por tanto pagará dos veces por lo mismo si se vuelve a establecer el impuesto de patrimonio. Nada dicen de que quiénes tienen un patrimonio como el suyo, no lo han conseguido trabajando. Nada dicen de las SICAV libres de impuestos, ni de las fundaciones libres de impuestos, ni del dinero negro libre de impuestos, ni de sus haberes que pagamos todos a una fiscalidad inferior que la de los demás, ni de las dietas y gastos de representación por asistir a esos consejos de los que son miembros como premio a sus actitudes en política y que también están libres de impuestos, ni de las dietas por asistir a los plenos que tampoco pagan impuestos.

Quizá haya algún ciudadano que haya conseguido lo suficiente trabajando como para pagar el impuesto de patrimonio y que pague dos veces, pero los que yo conozco, están en las siguientes situaciones:

a)   Trabajadores que han obtenido un gran patrimonio de la burbuja inmobiliaria y que no pagaron impuestos por el mismo ya que las plusvalías se las cargaban ilegalmente al comprador y el IVA también (aunque este legal).

b)    Agricultores y ganaderos que han conseguido su gran patrimonio a base de subvenciones y que por tanto, tampoco han soportado fiscalidad alguna.

c)    Profesionales autónomos cuyo patrimonio procede de la economía sumergida, del fraude fiscal y de unos honorarios que rayaban la usura.

Esta es mi verdad sobre el impuesto de patrimonio y sobre todas las mentiras que cuentan los promedievales sobre que los impuestos gravan a las clases medias.

Las medias clases, bastante tienen con llegar a fin de mes y poder comer todos los días. Los impuestos los pagamos los que no tenemos otro remedio y no los pagan quienes más tienen porque existen miles de triquiñuelas legales para desgravar y para no pagar o pagar menos

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