La prepotencia, ese libro abierto que nos trae el futuro.

Se ven tan sobrados en su victoria que ya ni esconden lo que quieren hacer una vez lleguen al gobierno. Los fascistas, suelen ser chulos y prepotentes y sobre todo arrogantes. Y cuando se ven con fuerza suficiente, disfrutan haciendo mal y pisando al contrincante, enemigo u oponente. Por eso, Doña Rancia, cuya maldad sobrepasa al propio ángel caído en desgracia al lúgubre y ardiente infierno,  suelta esas perlas que sirven para hacernos daño, para herirnos y para pisotearnos. Porque ella sabe que tiene la sartén de la manipulación por el mango de su asqueroso canal televisivo, de todos los demás medios fascistas y de los que no lo son, pero que están deseando transmitir sus mensajes porque siempre son jugosos (malos, pero jugosos) noticieramente hablando.

Veía el domingo en el programa del Follonero, lo fácil que es amansar al ciudadano español y lo que es peor, hacerle cambiar de opinión en un pis pas, manipulando la información. Por ejemplo, le preguntaba el manipulador entrevistador a la ciudadanía que le parecía que las farolas de su calle, funcionaran con monedas. Todos los entrevistados (o al menos los que siguieron el juego de la manipulación) contestaron que era una aberración. Pero luego el manipulador periodista decía que, así, quién más estuviera en la calle, más pagaría el uso de un bien público o que, si de tres a seis no pasaba nadie por la calle, las farolas permanecerían apagadas ahorrando infinidad de kilowatios y de dinero en impuestos. Y claro, con eso, todos los manipulados estaban de acuerdo, porque lo que toca ahora es lo que se ve en la tele. Lo que toca ahora es el ahorro. No importan los principios del estado social, entre otras cosas porque el inculto español medio no sabe nada de eso. Al españolito que ve la tele, sólo le interesan los polvos de la analfabeta del Barrio Bilbao (si, la de telemierda5), el jurgol, el baloncesto, la copa Davis y la p. madre que parió a Panete. Es como cuando a las asambleas del 15-M vienen a contarnos que sólo cobran 450 euros y se piran, pensando que está en nuestras manos (y no en las suyas) solucionar su miseria.

Pues bien, como decía, los fascistas se ven tan seguros de su victoria, que ya no ocultan que eso de la sanidad y la educación universal, pública y gratuita (que nunca lo ha sido porque lo pagamos con nuestros impuestos y no nos viene dado por la gracia del Rey o de dios) se ha acabado. Que hay que repagar la sanidad ya sea en las recetas, en la asistencia primaria, en las urgencias o en el especialista (o en todos a la vez) y que la educación no tiene por qué ser ¡¡¡¡¡ATENCIÓN!!!! obligatoria y gratuita. Porque ellos saben que cuantos más ignorantes, bobos, cazurros o soplagaitas haya, más votos tienen porque más fáciles son de manipular.

La sentencia maloliente de Doña Rancia, fue confirmada por el Babas en una entrevista en la SER. Y si un personaje como este que nunca dice nada, que nunca hace nada y que nunca opina nada se arriesga a soltar por la radio que “puessss mire ussstedd, pienssso ahorrar en aquello que se esssta haciendo en las Comundadesss donde Gobierna el PP, como en Madrid pues mejor que vayámonos preparando para salir a la calle todos los días, porque el repago sanitario y educativo está al caer y un nuevo recorte a funcionarios y trabajadores públicos en marcha.

O despertamos a todos esos ignorantes que no saben ni como se llaman ellos mismos, o la que nos va a caer encima será de holocausto. Si los jueces no se sienten avergonzados por sentenciar a 10 años de cárcel sin una sola prueba objetiva, contradiciéndose en los argumentos de la propia sentencia(como que el reo es el jefe de ETA y que recibe órdenes de ETA), si un juez es capaz de no abstenerse o renunciar al enjuiciamiento de una causa como el Faisán, cuando ha estado cobrando de las FAES en multitud de conferencias y actos, si son capaces de dictaminar que lo que los catalanes quieren no es lo que quiere el PP y ponerlo en una sentencia, no esperemos que los desmanes de la banda del Gurtel, del Brugal, del Palma Arena, del Terra Mítica y de todo aquello que ensucian en cuanto lo tocan, sean castigados por quienes se sienten abiertamente seguidores de ellos.

Malos tiempos para lo público. Malos tiempos para la democracia y malos tiempos para el futuro.

ULTIMA HORA:

La policía de enano Sarkozi, se lía a palos con los indignados que estaban en París en su marcha hacia Bruselas. Fueron rodeados, gaseados y apaleados mientras caminaban pacíficamente por la calle. ¿Dónde está la democracia? ¿Y la justicia? ¿Que va ha hacer el Gobierno español por los ciudadanos españoles heridos y apaleados en París?

Esto cada día tiene peor pinta.

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7 comentarios en “La prepotencia, ese libro abierto que nos trae el futuro.

  1. Realmente pinta mal…. y sí, es mucho más fácil convertir a un ciudadano en siervo si le niegas la educación.
    Salud y gracias por tu compromiso diario.

  2. El texo me ha parecido adecuado al momento y circunstancia, aunque para mi gusto resulta demasiado pasional.
    No obstante me gustaria comentar que, aunque prácticamente no veo la televisión y mi mundo gira en torno a los libros, no veo mal algunas propuestas “diestras”, que incluso podrían hacerse “zurdas” (partiendo de la base de que lo que antes era diestro o zurdo ahora es centro), como un posible copago testimonial en sanidad, o el establecimiento de unos límites de tolerancia frente al alumno que no quiera aprovechar la gratuidad de su escolarización adecuadamente.
    Lo que me lleva a pensar así es que los ciudadanos de nuestro país, imbuidos por el espíritu del adocenamiento (ese mismo que tan bien se describe en el artículo), toman por suyo lo que es de todos, y toman por gratuito lo que todos pagamos, desperdiciando oportunidades y tiempo tanto de médicos como de profesores, mientras se les llena la boca al decir que “tienen derecho a esto o aquello”.
    No señores, en mi modesta (y razonablemente apolítica) opinión los derechos a la educación y la sanidad han de ganarse a base de esfuerzo y racionalización (que no racionamiento) de su uso, para evitar que haya tanto sanos en los médicos como vagos desinteresados en las aulas.
    Este principio, que es de sentido común, es el de la justicia, que no es otra cosa que “la constante perpetua voluntad de dar a cada uno su derecho” (Ulpiano).
    La perversión de este principio, que resulta en el consabido “café para todos” es tan nefasta para el individual de mente sana y espíritu de superación como lo sería para el paciente enfermo con ganas de vivir la decisión de adjudicar los transplantes de hígados donados a una lista de pacientes sin tener en cuenta quién en dicha lista es alcohólico y no tiene interés en dejar de serlo.
    Por este motivo, y teniendo en cuenta las limitaciones de una creciente parte de conciudadanos adocenados e irrespetuosos con el sistema, concluyo que el copago (en su forma testimonial), podría resultar disuasorio para el usuario sano, al igual que el saneo de las aulas en lo relativo a alumnos desinteresados mediante notas (sistema pre-logse) podría hacer lo mismo por el alumno perdido.
    Ambas medidas redundarían en un mejor servicio para aquellos que realmente lo necesitan/aprovechan, y no por el dinero ingresado (que es lo de menos), ni por el ahorrado en medios escolares, sino por que el que se invierta estará, seguro, mucho mejor utilizado.

    • Partes, bajo mi punto de vista, del error de la derecha: confundir gratuidad con lo publico. Partes de la base de que la gente va al médico porque quiere y que no estudia porque no le sale del escroto. E incluso, aunque eso fuera así, los servicios públicos están para el bienestar de la población , la sanidad para ser atendido aun en caso de hipocondrianismo y la educación para ser recibida incluso por aquellos que no quieren.
      Salud y gracias por leer y comentar.

      • Estimado Celemín:
        Entendiendo la primera parte de tu argumentación, en la que podemos no tener posiciones cercanas en lo relativo a la cantidad de gente que va al médico sin necesitarlo, o incluso en el efecto destructivo que tiene sobre una clase la presencia de uno o dos alumnos desinteresados, no comparto en absoluto la segunda parte.
        Desconozco si es un error de diestros o zurdos (siendo mío seguro en todo caso), pero no comparto que la sanidad esté para atender a los que estén sanos, ni que la educación esté para ser recibida por los que no quieren, si bien en este último caso sería necesario ver que no quieren de forma reincidente.
        En una sociedad utópica, con recursos ilimitados, uno podría permitirse el lujo de tener personal para dedicar a aquellos que no requieren tratamiento o no desean educarse (de forma recurrente), pero en el mundo real el médico que atiende a uno deja de atender a otro, y el maestro que emplea su tiempo de forma recurrente en corregir/adaptar/evaluar al indolente deja de enseñar/implicar/fomentar al dispuesto. Es una cuestión de tiempo y recursos.
        Lo ideal sería, claro está, tener suficientes recursos para todos, redundancia incluso. Ahora bien, hasta que eso ocurra, no puedo pelear por tu postura, porque la veo injusta y antisocial: el pudiente tiene sanidad y educación privadas, ergo al que lastramos reduciendo los recursos es al de siempre. Yo me niego a aceptar eso…

  3. No hay que dsanimarse. Debemos seguir en la brecha. Nos esperan tiempos difíclies, pero no peores que algunos de la historia de la humanidad. El hombre a ido avanzando en libertad, democracia e individualidad colectiva y, aunque ahora suframos un severo retroceso, estoy convencido de que volverán las oscuras golondrinas…..

    Salud, y gracias Enrique. Todos somos importantes.

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