El adoctrinamiento y el voto seguro

Los que habitualmente tenéis la paciencia y el valor de leer lo que escribo, sabéis que en más de una ocasión he comentado que no creía que RTVE fuera objetiva e independiente. Porque hacer de oficina de prensa de los principales partidos políticos no es objetividad ni independencia. Porque repetir diariamente las declaraciones de unos y otros sin informar, sin preocuparse de comprobar lo que dicen para ver si es o no verdad, no es noticia sino comparsa y cooperación en la manipulación.

Dicho esto, lo de anteayer en el Consejo de Administración RTVE no es lamentable, es un delito. La censura está prohibida expresamente por la Constitución (artículo 20.2). Y no vale la excusa aducida ayer de que solo se pretendía tener acceso al sistema de producción de los servicios informativos como medio de trabajo a cuenta de que, como no hay Presidente (desde la dimisión de Oliart), todos los miembros de ese consejo deben actuar como tal. El Presidente del Consejo de Administración de RTVE tampoco debiera tener acceso previo a la producción porque si lo hace para presionar o mostrar disconformidad está delinquiendo y si no  ¿para qué quiere saberlo? ¿no se fía de la profesionalidad de los editores del telediario? Lamentable la actuación de los miembros que votaron a favor (PP+CIU), lamentable los que se abstuvieron (PSOE+CCOO) y bien la UGT e IU que se opusieron al delito. Lo del representante de CCOO en ese consejo no solo es lamentable sino un aviso a ese sindicato que la mayor parte de las veces parece más decidido a echarle una mano al patrón que en defender a los trabajadores. Que su posición sea siempre negociadora no puede significar que se vaya en contra de la voluntad de los trabajadores. Y este individuo al que no pueden ver ni en pintura en la tele pública, no sólo es un mal ejemplo sino que CCOO debería explicar porque leches fue nombrado para ese puesto (debe ser primo del de Bankia).

Pero este jaleo y este delito van más allá de una simple censura. Los medios de comunicación rancios como Telemedrid o Canal Nou son el claro ejemplo de lo que no puede ser una televisión pública: casposa, dependiente, manipuladora, al servicio del partido que gobierna y un ejemplo de despropósitos, desinformación y adoctrinamiento. Y es en este concepto dónde está el fin último de lo que se hace en esas televisiones y lo que se pretendía hacer en RTVE. Contaba ayer Rosa María Artal en su blog (El periscopio) los pormenores de una encuesta del CIS, entre otros que el 37% de los madrileños opinan que la gestión sanitaria de Doña Rancia es muy buena, que más de la mitad se han informado para decidir su voto por televisión y todos los días o que más del 50% se autoubique en la derecha (entre el 5 y el 8  en una escala del 1 al 10).

De ahí, del adoctrinamiento, viene también la guerra que La Rancia ha emprendido contra la educación pública. En la educación pública se enseña y no se adoctrina porque hay profesores de todas las tendencias y porque la ley ampara a los distintos. En la escuela pública se está obligado a dar por ejemplo educación para la ciudadanía con unos criterios objetivos y educativos y si no quieres, tus hijos no van a la clase de religión. En la escuela concertada, si el colegio es religioso (y los son el 93%) la religión aunque no es obligatoria por derecho, si lo es por desecho. En la escuela concertada y privada de Madrid se adoctrina en el liberalismo, en la desigualdad, en la segregación por géneros, en teorías como la de creacionismo, en la distinción y sobrevaloración de los ricos hacia los pobres y se anula la independencia individual. Son escuelas para el voto del mañana. Para que la democracia sólo sea una palabra y la Constitución papel mojado.

Los que están en política para enriquecerse, los que gestionan lo público en su beneficio y el de sus amigos, los que hacen de las comisiones, los contratos públicos y la publicidad la forma de canalizar el dinero público hacia las manos privadas, no quieren testigos ni moscas cojoneras. Quieren hacer y deshacer como si el cortijo fuera suyo. Y para eso, necesitan adoctrinar al pueblo. hacerle ver a base de repetir las mismas mentiras (o medias verdades) y a base de horas de TV que la culpa siempre es de los otros. El ayuntamiento de Madrid es la administración más endeudada de Europa, La Comunidad de Madrid se ha gastado más de 600 millones de euros en publicidad y propaganda institucional, las listas de espera, con el sistema de recuento de las demás comunidades no cumplen la ley estatal y sobrepasan con creces los tiempos máximos permitidos, en Alicante el hermano de la Alcaldesa facturó al ayuntamiento más de 1 millón de euros (el 90% de la facturación total), se gastan el dinero en aeropuertos que no tienen aviones mientras les cortan la luz o los servicios de correos por falta de pago, regalan suelo público para construir centros de enseñanza privados, están llenos de escándalos como la Gürtel, Brugal, Palma Arena, etc. Aún así, cinco millones de españoles que no saben ni como se llaman, les votan ciegamente porque es lo que dice la Televisión y ahora la escuela.

Malos tiempos para la lírica…

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