Indemnizaciones, inútiles, arruinadores y jetas

Si hacemos una búsqueda en google sobre indemnizaciones escandalosas de consejeros de bancos y cajas de ahorro, encontraremos tantos resultados, que hasta el más paciente, acabará perdiendo los nervios ante tanta desvergüenza.

No sólo los casos más escandalosos  provocan estupor, mala leche y ganas de prenderle fuego al banco con ellos dentro. No sólo que los de la CAM se repartieran 13 millones en plena ruina, con una pensión de 370.000 euros anuales para la directora general. No sólo que los que han llevado a la quiebra técnica a Nova Caixa Galicia recibieran casi 24 millones de euros de indemnización por despido, 11 millones para un tal Pego,  7,5  para un tal Gorriarán y más de cinco para el pobrecito García Prendes. No sólo que un tal Rato, presidente de Bankia, el grupo que le quita todos los meses a la cuenta de la cooperativa del colegio de mi hijo 1,79 euros en concepto de comisiones (cooperativa que sirve para comprar libros y material escolar) tenga un salario de 10,15 millones de euros al año. No sólo que el Consejero Delegado del Santander, un tal Sáenz, cobre 9,2 millones de euros de remuneración, mientras su presidente reclama moderación salarial y contratos más flexibles para los que trabajan de verdad.

No sólo estoy enfadado por todo eso, que por sí mismo constituye un atentado a cualquier decencia, moralidad o ética. Aún lo estoy más porque en este país hay dos instituciones de las que no tenemos conocimiento de lo que le cuestan al erario público: la corona y la presidencia del Banco de España. Ambas igual de perniciosas para los contribuyentes y ambas igual de inútiles. Pero aunque uno sea republicano, tiene los pies en el suelo y sabe, que de momento, no queda otra opción que aguantar al sucesor de Franco. Ese que vino con una mano delante y dos detrás y que ahora tiene un patrimonio valorado en miles de millones de euros. Pero por lo que no estoy dispuesto a pasar, por lo que no deberíamos pasar ninguno es por aguantar a un inútil perverso, Gobernador del Banco de España por ser hermano de quién fue, y que, en lugar de dedicarse a vigilar que los bancos y cajas para que no se pasen de la raya, en lugar de vigilar que sus activos no sean BASURA, se dedica a aconsejar reformas laborales, aumentos de la edad para la jubilación y moderaciones salariales varias.

Debemos exigir la dimisión ¡YA! de este inútil, y que devuelva al estado el salario cobrado en los últimos cinco años ya que, su misión, no es que haya fracasado, es que no ha realizado ninguna de las funciones asignadas.

Este personajillo que dice, ante las denuncias de los consumidores por los intereses “suelo” de las hipotecas, que los clientes que hemos firmado esas hipotecas y el banco estamos en igualdad de condiciones y que por tanto, son perfectamente legales, a pesar de que la Unión Europea le haya dicho lo contrario.

Por último, quiero hacer notar que no se qué es peor de todo esto, si que el INUTIL de MAFO siga en su puesto o que, la funciofóbica Salgado, diga que le parece ¡OJO! “bastante inadmisibles” las indemnizaciones de los tres arruinadores gallegos. No ha dicho totalmente intolerable, sino bastante intolerable. Porque para esta clasista, intolerable es que los carteros quieran entrar a trabajar por la misma puerta que ella, o que compartan con ella el ascensor, o que los funcionarios no aporten a la crisis. Ahora, que tres jetas de su misma condición se lleven 24 millones de euros en concepto de indemnización por haber llevado a la ruina a la entidad en la que trabajaban, eso, a la funciofóbica clasista, sólo le parece “bastante” intolerable, pero no del todo, ¡OIGA!.

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2 comentarios en “Indemnizaciones, inútiles, arruinadores y jetas

  1. En este caso he de reconocer que comparto absolutamente la indignación y estupor que se siente frente a la caterva de sinvergüenzas oportunistas que no solo no dimiten y entregan sus retribuciones por la mala gestión, sino que se reparten el dinero que TODOS hemos pagado para rescatar las maltrechas economías de las cajas, a plena luz del día y en mitad de la crisis.
    Y es que para eso hay que valer: si yo hubiese querido hacerlo no habría tenido ni valor, ni estómago para idearlo, ni cuajo para aguantar estoicamente el aluvión de justificadas críticas con una sonrisa jactanciosa en la boca.
    Al paso que vamos terminaré por retirar el dinero del banco, que en amable carta me informó ayer de que acaban de cambiar unilateralmente las condiciones de mi contrato en lo relativo a comisiones (hacia arriba, por supuesto), y lo ocultaré bajo un ladrillo. Así al menos no me sentiré colaborador de estos personajes.
    Un saludo!

  2. Evidentemente, Apolíneo, para esto, como para ser ladrón de palanqueta o de pistola hay que valer. Pero los que se llevan la pasta en acuerdos de Consejo de Administración no son menos delincuentes que los otros. Porque, si no está permitido que un trabajador bancario especule con el dinero de un cliente, aunque lo devuelva y no se note, ¿Cómo va a ser legal que alguien en consejo de administración se ponga una indemnización de 10 millones? ¿Ese dinero no lo está detrayendo del balance del banco? Pues blanco y en botella.

    Salud

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