Contrarrevolución cultural

El otro día, leía una noticia que me dejaba de piedra. Una mujer era obligada en Afganistán a casarse con su violador, para evitar la cárcel. Si, la que iba a ir a la cárcel era la violada y no el violador.

Esto que, a nosotros nos parece aberrante, es algo que en los países musulmanes más ortodoxos no sólo no “choca” sino que forma parte de las legislaciones de los mismos.

¿Por qué aquí nos parece un ataque a los derechos humanos (a los de la mujer en particular) y allí no solo es moralmente aceptado sino que, salvo que se monte un escándalo como ha sucedido ahora, se ejecuta a rajatabla? Muy sencillo. Culturalmente se ha explicado a cientos de generaciones que la mujer es la que “provoca” y que si es violada es por su culpa. Así, cientos de miles de personas ven algo moralmente inaceptable como normal.

Si recordáis el escándalo montado por la iglesia y el PP cuando ZP aprobó los matrimonios gays, o cuando se aprobó la ley de la memoria histórica (que quedó en agua de borrajas) o la ley de regularización de los inmigrantes, o de de la violencia doméstica (o de género) o la ley del tabaco o el carnet por puntos. Si recordamos estas leyes y la oposición que tuvieron en la curia eclesiástica, en el PP y en muchos de nuestros mayores y no tan mayores, podremos entender mejor, por qué hay diez millones ochocientos treinta mil españoles que han votado a quién va a acabar de cargarse el estado de bienestar.

Para entender cómo piensan estas personas y así poder combatir en esta guerra hay que tener claro que un tercio de España cree que las mujeres son inferiores a los hombres, que hacienda es un monstruo con seis cabezas al que hay que destruir y que aquí el más pillo es el más héroe. Sin olvidar que esos españoles son de los que opinan que pueden hacer lo que les salga del escroto porque para eso es la libertad y que si a alguien le molesta, que se vaya (vamos como que quién tiene que ir a la cárcel es la violada y no el violador). Éstos son los que, si pueden, engañan a hacienda pero a su vez, y si pueden también, son los primeros en hacer lo posible para cobrar subsidios o subvenciones a las que creen firmemente tener más derechos que nadie. Éstos son los que difaman a los funcionarios como ladrones y vagos pero no dudan en pedir facturas sin IVA, en comprar mercancía robada o en cobrar el paro mientras se hacen chapuzas. Muchos de los periódicos como el de P. Jeta que se meten con los funcionarios y con el gasto del estado, no renuncian a las subvenciones públicas y emprenden campañas cuando no las reciben.

Esto, que culturalmente ha sido el mal de España, se ha convertido por parte de las TDT party’s y muchos de los medios de comunicación (la mayor parte de ellos en manos de fascistas) en el aval de la libertad y en la salvaguarda del estado. Durante más de ocho años, no han cesado de comparar a la inmigración con delincuencia, a denominar a los gays como enfermos y depravados. A los no fumadores como intolerantes y a los que queremos que el Franquismo sea considerado como lo que fue, una dictadura genocida, como fanáticos rojos e intolerantes.

Por eso, da igual que allí donde gobiernan  se extiendan los casos de corrupción. Da igual que, allí donde gobiernan los pobres sean cada día más pobres y los ricos muchos menos y más ricos. Da igual que por ejemplo, hace 20 años cuando el PP llegó al gobierno de la Generalitat de Valencia, había tres bancos que estaban en la élite nacional, una industria floreciente y una bolsa que era la segunda del país y que ahora, dos de los tres bancos hayan sido intervenidos por la mala gestión y el otro esté a punto de desaparecer, da igual que la industria ya no exista y que de la bolsa nadie sepa que existió. Da igual que el 90% de la trama que salpica a Urmangarín haya salido de dinero público de Valencia y Baleares.

Todo da igual porque todo se perdona, menos que se metan con las creencias de cada uno.

Imagen: komikelx

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9 comentarios en “Contrarrevolución cultural

  1. Bon dia a tothom:
    Eso que nos parece tan aberrante de los países árabes, si se mira un poco atrás, (unos años pero no tantos), era lo habitual en nuestro país.
    Por no hablar del sometimiento de la mujer al hombre, comentare que, yo que tuve la suerte de conocer a mi bisabuela, nunca pude verla sin ir con el cabello tapado por un pañuelo, atado debajo de la barbilla o sin un vestido que le llegaba hasta los pies y siempre invierno y verano con manga larga.
    Es evidente que no era un burka, pero…… ¿no nos recuerda a otra indumentaria islámica a la que cada vez nos acostumbramos más a ver por las calles?
    Disfrutad/emos del dia

  2. Igual que cambiamos eso y que ya ni las abuelas se ponen el pañuelo, ni para entrar en la iglesia, igual que ya es normal que una mujer no se ponga de luto para toda la vida, debemos hacer lo posible por inculcar a nuestros semejantes que, quien roba, estafa y prevarica no puede ser buen gestor. Que los derechos son el único medio para salir de la pobreza y que todas las pautas dictadas por los liberales van en nuestra contra y a su favor.

    Salut, rafel y bon dia.

  3. Comparto tu punto de vista, las personas somos mas dóciles si amenazan con el fuego eterno, fijate, no disfrutes de la vida y no te salgas del redil, que si lo haces teu quemaras eternamente, tantos años de dictadura hicieron su trabajo psicologico, pero, poco a poco vamos evolucionando o al menos, esa esperanza me queda.
    saludos

    • Evolucionar o involucionar. Lo que ahora intentan es una involución, que es una especie de regreso al pasado con las armas del presente.

      Salud y gracias por leer y por comentar.

  4. Bon día
    Con tu permiso, he empleado dos párrafos de tu comentario en una participación mía en otro sitio.
    Espero que no te moleste, y si prefieres que no lo haga , por favor dímelo.
    Disfruta/emos de la mañana

  5. Hola Celemin:

    Tanto tu como Rafa teneis razón.
    No hace mucho en este pais se violaba y se echaba la culpa a la mujer porque provocaba, da igual como se vistiera, el solo hecho de ser mujer ya era un ser malo y peligroso, lo enseñaban los curas, los machistas y en la postguerra casi todos los hombres (excepto los rojos, aunque incluso los rojos eran bastante machistas ya que decíamos las jovencitas de entonces: Si, si, mucho progre, pero a ver si me lavas los calcetines….) Lo creian casi todos puesto que se vivia en un pais fascista y eclesiástico.
    Y los que no lo creian, se les habia inculcado de tal manera que aún sin querer ser machista, en el fondo lo eran como te comento con respecto a los rojos.
    Te aseguro que no invento nada, fueron muchos años tristes para las mujeres, la mayoria tenia un complejo de inferioridad tan enorme, que no se atrevian a vivir segun deseaban en su fuero interno.
    Las que vestiamos como queriamos, ya fuera con pantalones o con minifalda, eramos objeto de los mas soeces comentarios.

    Se ha cambiado, pero hace falta un cambio mucho mayor si queremos que desaparezcan los asesinatos y los complejos tanto machistas como de inferioridad de las mujeres, que por desgracia existen todavia.

    Salud y un abrazo a ti y a Rafa.
    Luna Menguante

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