Tribunales de deshonor

Los más antiguos en interesarse por mis pensamientos e ideas, saben que Garzón no es santo de mi devoción. Como juez, me parece bastante chapucero en las instrucciones, de forma que muchos de los procesos por él instruidos hacían agua por todos los lados, y creo que ser tan mediático y tan protagonista, no era bueno para  la justicia.

Pero ver a Garzón en el banquillo ayer, me ha producido, a demás de una profunda tristeza, mucha preocupación. Garzón ha cambiado el estrado de la presidencia por el de los acusados en un proceso propio de los tiempos dónde abundaban la censura, los juicios políticos y el asesinato de inocentes. A Garzón, no se le han permitido aportar las pruebas que él, en su defensa, ha considerado oportunas, no se le ha permitido la recusación de quién, nadie como él, sabe quiénes son sus enemigos y ha tenido que soportar el pábulo dado a las fabulaciones de los presuntos prevaricadores, cohechistas, traficadores de influencias y malversadores y de sus abogados que presuntamente podrían estar al corriente de esos delitos.

Pero la principal preocupación es que, se está juzgando a quién destapó el mayor escándalo de corrupción de la historia de España. Ese que la prensa panfletaria quiere reducir a unos cuantos trajes y que podría afectar a la estructura y finalidad de todo un partido político. Y se está juzgando, precisamente a quién emprendió las acciones contra la corrupción, mientras los presuntos corruptos se llevan libros a su propio juicio con títulos que son mensajes clandestinos hacia quiénes han osado declarar contra ellos (propio de las películas de mafiosos). Se le está juzgando mientras los afortunados a la lotería pululan a sus anchas por la plana, mientras los de la basura siguen cómodamente en el salón de su casa o mientras quiénes regalaron dinero público al yernísimo real siguen su vida normal.

Decíamos ayer que era vomitivo el tratamiento que se le dio a la muerte de un fascista implicado en cruentos sucesos con muertos durante el franquismo, queriéndole hacer pasar por un demócrata virtuosos que regaló su vida por la libertad, la democracia y el pueblo cuando lo que hizo fue todo lo contrario y en su beneficio.

Pues bien, de aquellas lluvias vienen estos lodos autoritarios, con jueces sospechosos de parcialidad, con jueces que le dictan los recursos a los acusadores y con jueces cuya inquina manifiesta hacia su compañero, no parece causa suficiente para apartarse o para aceptar su recusación. Demasiadas cosas se parecen a los sucesos acaecidos durante los años 75, 76, 77 y 78 del pasado siglo. Demasiadas coincidencias como para no estar preocupado. Si están pudiendo con Garzón, imaginad lo que pueden hacer con el resto de los mortales.

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2 comentarios en “Tribunales de deshonor

  1. …Después de tanto linchamiento mediático a Garzón, lo mejor que puede pasar es que lo juzguen. Someterse a un proceso es desagradable, pero no hemos conocido método de resolver discrepancias: algunos están convencidos de que vulneró conscientemente la ley, que hizo algo que sabía que no podía hacer, más para buscar noticias de periódico que para un sumario; otros consideran que se trató de una decisión justificable y justificada, por la indiciaria participación de los abogados en la trama investigada. Pues bien, en tal caso el Supremo ha tenido que decidir, primero, si hay materia para juicio, y ha dicho que sí, y segundo si se le condena (que dirá que no). Lo que sí puedo decirte es que prefiero en este punto una sentencia a una editorial de periódico. Los juces decidirán después de escuchar con toda atención a los abogados defender vehementemente tesis contradictorias. Los periódicos y sus opinadores dictan sentencia sin juicio previo.

    • Hay muchas cosas en las que estoy de acuerdo, sobre todo en lo de más vale un jucio en el juzgado que cien editoriales de panfletos.

      Pero en este caso, la premisa es falsa. No había lugar al procedimiento, según los expertos. Y hay otros cuantos casos de escuchas a abogados y entre abogado y cliente, que nunca han sido juzgadas ni lo serán.

      A Garzón se le quiere utilizar como aviso a navegantes y nada mejor para ello que un juez mediático dónde los haya y ex-parlamentario del PSOE.

      Salud, y gracias por leer y compartir.

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