Dictadura, disfraz y democracia pasiva

Recuerdo que, cuando nombraron a este señor con cara de haber dejado el arado anteayer como Ministro del Interior, me sorprendió que El País le definiera como “moderado y coherente, de talante conciliador y nada dogmático”. Tanto me sorprendió que intenté averiguar que había de cierto en esos elogios. Todas las referencias que pude conseguir, fueron negativas. (Claro que mis amigos suelen ser gente poco dada a piropos que tienen más que ver con la venta de periódicos que con la realidad subjetiva de cada uno de ellos).

En los escasos dos meses que lleva al mando del Ministerio, ha demostrado sobradamente que la opinión de mis amigos estaba bien formada. Es un tipo nada moderado, cuyo talante es el palo, menos aún coherente y desde luego si este tipo es conciliador, Cabeza de Cerdo, el rumano proxeneta, es el ángel de la guarda.

Me indigna que esta gente mienta tan descaradamente. Me indigna que ayer por la mañana hablara de “radicales y violentos que intentan manipular a los chavales”. Y me indigna porque desde el mediodía de ayer hasta que los ciudadanos se fueron a casa, se demostró que los radicales y violentos eran los cipayos mandados por quien tiene el talante en el culo. Ayer tarde, no hubo ni un solo enfrentamiento, ni un solo contenedor quemado, ni un solo herido, ni un solo altercado. ¿Dónde estaban los radicales violentos infiltrados? ¿Podríamos suponer que lo que decían los compañeros del 15-M en Barcelona sea cierto y que los violentos se quedaron en las comisarías?

Me indigna aún más que digan que si se demuestra que hubo acciones desmedidas por parte de la policía, se investigarán. ¿Los videos de un cipayo empujando violentamente contra un coche a dos chicas paradas en la calle, no son pruebas? ¿No lo son que otro empuje a otra chica contra el esquinazo de un parterre, pudiéndola haber dejado parapléjica? ¿Tampoco lo son los golpes indiscriminados a cualquiera que pasara por la calle? ¿O quizá tampoco valga como prueba, el porrazo que le dan a un señor con una sudadera roja y su posterior detención por enfrentarse verbalmente al animal que le pegó?

Ayer, el compañero Execéptico, dejaba un enlace de un médico valenciano que denunciaba que la policía se quedaba con los partes médicos de los heridos en las manifestaciones, una vez eran dados de alta en urgencias, con el fin de minimizar las estadísticas de los civiles heridos. Este enlace que es de un programa de la Cadena Ser, debería ser investigado por el fiscal cuanto antes. Si es verdad, meter a los policías que así actúan en la cárcel y si es mentira, lo mismo con el supuesto médico. Los datos y las acusaciones son de tal calibre que no creo que pueda ser mentira. Y este audio refleja claramente la situación en la que nos encontramos en España.

España es un país, dónde al ciudadano de a pié, se le encañona con la legalidad vigente. Se le pega, se le impide manifestarse libremente e incluso se le exige que pida autorización para concentrarse cuando la propia Constitución dice que no es necesario, que con la mera comunicación es suficiente. Si no estás de acuerdo a que te peguen o te maltraten, te dicen que denuncies. Pero es imposible denunciar a quién no lleva la identificación que la ley exige. Si te enfrentas verbalmente a la policía, te detienen acusándote de desórdenes públicos y agresión a la autoridad y como legalmente su palabra no se puede rebatir, acaban condenándote a multas de entre 300 y 3000 euros.

En España se condena a jueces de prevaricación por escuchar a los malos. Se acusa de difamación a cualquiera que ose calificar a los miembros del Partido Popular. Sin embargo, se permite que exista una fundación que hace apología del dictador. Se permite que una señora presidenta de una asociación llame terroristas a unos diputados sin que el fiscal o el juez de guardia intervengan. Se permite que policías exhiban retratos de Franco en su uniforme. Se permite que los colegios se queden sin calefacción y los ambulatorios sin médicos. España es una dictadura con capa de democracia, donde el poderoso utiliza la ley cuando le beneficia y se la salta cuando le viene bien.

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10 comentarios en “Dictadura, disfraz y democracia pasiva

  1. Gracias por tu exquisita objetividad, las declaraciones y lo que implican son tan graves que nunca debieran quedar sin depurar responsabilidades, caigan del lado que caigan, si albergamos la mínima esperanza de avance social.
    Un saludo.

    • Pero creo, amigo exceptico, que si se indultan policias por abusos graves, no se van a molestar en investigar a los policías que se quedan con los partes médicos. Mas bien creo que este médico tiene las horas contadas. Es una verguenza, me cabrea sobremanera y me pone de los nervios.
      Cada día tengo más claro que esta dictacracia es perversa y hecha a medida de los malos.

  2. Estas élites antidisturbios nacieron de una sociedad donde la pobreza y el analfabetismo son estigmas ineludibles asociados a la clase y orígen, atributo que marca al individuo de por vida y que sólo se supera con métodos morales que a las clases dominantes no interesa poner en práctica. Tienen peligro porque van armados y obedecen ciegamente a las órdenes recibidas, a sus instintos primarios y a su distorsionada razón de patriotas, muy usual en los uniformados jerarquizados. Afortunadamente, no todos son iguales ni parecidos y sólo unos pocos son presa de ese fanatismo contagioso.

    “”(…cada vez que dicen patria pienso en el pueblo y me pongo a temblar…)”” cantó el irrepetible e inolvidable CARLOS CANO a las Madres de la Plaza de Mayo.

    A mi me dan mucho más miedo estas ratas urbanas “coherentes, moderados y nada dogmáticos”, con sus orondas barrigas, sus manos grasientas y su avaricia sin límites, hijos bastardos de una España lerda y babosa. O esa casta aristocrática y feudal que no se resigna a la pérdida de prendas, prebendas y previlegios; que no han conocido otra patria distinta a la esclava y servil, exprimiéndola hasta dejar a sus hijos secos de sangre y lágrimas para luego vender sus entrañas y seguir sacando beneficio. Y también esta nueva reata de rapiñeros y carroñeros, hábiles en el empleo de la palabra y buenos lanzadores de cuchillos, matones salidos de cualquier tugurio marsellés, encantadores de serpientes, mantis religiosas con el sexo cambiado, masturbadores económicos que dirigen sus secrecciones hacia paraísos fiscales, putas intrusas que no conocen su oficio, “Tios Gilitos” con su saco de alfalfa colgado de las orejas alineando “rayas” con Visa Platino – robada al pueblo llano y trabajador-, y en mesas de nogal americano: Dispuestos todos a lo que sea con tal de trepar a la cúspide, y a base de patear los derechos más fundamentales del resto de los ciudadanos. Y para ello, no tengo la menor duda de que utilizan a estos energúmenos, teóricos servidores de la ciudadanía y salidos del propio pueblo.

    Esos son el verdadero y perverso “enemigo” al que se debería de perseguir, cocear y estabular y no al ciudadano que intenta exigir y mantener sus derechos. ¿Utopía?. Por supuesto que si, pero a todos nos gusta soñar despiertos y olvidar las pesadillas.

    Salud y dignidad.

    • Creo, como tu, que los peligrosos son los que mueven los hilos, los que mandan a los cipayos matones a repartir Estopa por doquier. Los que, como premio, si les cogen les indultan. Y creo que contra esos es contra quién hay que luchar.

      Salud, amigo y gracias por tu comentario.

  3. Pues eso. Veremos al Sr. ministro pidiendo perdón y expedientando a los cipayos que se excedieron. ( ? ). Y él, el responsable de los cipayos conqué se condenará?. El caso es que presumen de que estamos en un estado de derecho. Gracias por tus colaboraciones Celemin, defendiendo eso, el estado de derecho, que éstos hdp pretenden eliminar.

  4. Estos, Pacorbe no piden perdón ni aunque existiera el infierno y estuvieran en su puerta en espera de ello. Y no piden perdón porque se creen invencibles, intocables y fuera de la burbuja dictatorial.

    Salud, amigo. Siempre es un placer leerte.

  5. Bon dia.
    Ayer martes en el periódico “QUE”, aparecía una noticia (no se si casualmente, dados los hechos), con el titular:
    “Sólo 30 de 190 aspirantes a policía superan una prueba de ortografía”
    Lo que no concretaba la noticia era si a los que habían aprobado eran a esos 30 o a los 160 restantes.
    Después de las imágenes que se han visto y por desgracia se seguirán viendo, yo no creo albergar ninguna duda
    Disfruta/emos del día

    • Lo de la ortografía, creo que tampoco muchos universitarios la superarían.
      No se si se hacen pruebas psicológicas ni del perfil ideológico. A lo mejor es una barbaridad lo que digo pero creo que, al igual que en la selección de jurados, no valen aquellos que tienen ideas preconcebidas, para ser policía debería ser excluyente militar o ser partidario de grupos como Fuerza Nueva, la Falange y otros similares que no creen en la democracia.

      Salud, Rafel.

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