Siempre les quedará Londres

Hace ya algunos años que fui padre y no recuerdo que nadie le dijera a mi mujer que lo mejor era abortar, ni tampoco que nadie se lo insinuara. Entre mis amistades cuento con tres mujeres que han sido madres no hace mucho y también les he preguntado si alguien les insinuó que abortaran  o les dieron información sobre el aborto. Todas me han mirado con cara extraña y han pensado que había perdido el juicio.

Lo que ayer insinuó monseñor Gallardón en el Congreso, además de repugnante, zafio y mentira, traspasa todos los límites de la convivencia democrática. Insinuar que a las mujeres embarazadas cuando van a los ambulatorios la primera opción que se les da es la del aborto, es un insulto a las mujeres, a los hombres (que no somos cavernícolas) y a la sociedad médica española.

Todo lo que dicen estos asquerosos meapilas casposos, retrógrados, fascistas y camorristas va encaminado siempre a manejar el subconsciente de la idiocia a fin de que crean como verdad todas aquellas mentiras que cuentan.

Es muy posible que los de la “clase” del meapilas arruinaayuntamientos sean los que obligan a las mujeres de su entorno a abortar para que, los otros de la misma especie cavernícola no les señalen con el dedo. Son ellos los que con su inmoralidad e hipocresía, prefieren el peligro del aborto a la estigmatización social de quién enseña a sus vástagos a no utilizar medios anticonceptivos. Son ellos los que enseñan en su entorno que el sexo es pecado y que sólo debe realizarse con el fin de procrear. Son ellos los que obligan a su ralea a esconderse para fornicar y a mentir con el fin de no ser señalados por los demás. Son ellos, los que no tienen reparos en irse un viernes a Londres a “quitárselo del medio” y el domingo a confesar.

Las mujeres que deciden interrumpir el embarazo, lo hacen con el más profundo pesar y las marca de por vida. Nadie aborta por gusto y mucho menos se va a una clínica como el que va a quitarse un quiste. Son las leyes retrógradas de los cínicos fascistas que dicen estar en contra de la despenalización del aborto pero que no dudan en pagarle el viaje a las suyas al extranjero, las que violentan a las mujeres, las estigmatizan y hacen que se busquen soluciones fuera de la ley y por tanto en condiciones lamentables.

Son los casposos meapilas, los de las sotanas del “amor de las sobrinas”, los de la mitra que disfrutan de los niños, los del birrete de puta semanal, los que se niegan a salir del armario, los que predican fidelidad mientras se lo montan con sus secretarias, los que llevan al prostíbulo a sus hijos a “estrenarse”,  los de misa de 13 y querida de 18, esos son los que generan una violencia de género estructural contra la mujer. Esos y no los profesionales de la medicina, ni las leyes que permiten que lo que nadie quiere, pero se vuelve inevitable, sea lo más llevadero posible y en las mejores condiciones sanitarias.

Porque todas las mujeres tienen derecho a elegir sobre su vida, su destino y su cuerpo. Y esa elección debe ser en condiciones sanitarias del primer mundo y no en un frío y sucio quirófano clandestino. Esa elección debe estar al alcance de todas las mujeres y no de las privilegiadas de misa y confesionario que viajan a Londres.

Son las tropelías y los impedimentos de los dirigentes del partido del aruinaayuntamientos, cuando instan a las mujeres a adelantar el coste de la operación, los que violentan a las mujeres y pisotean sus derechos.

Probablemente al faraón asaltasecretarías y a toda su cohorte  le gustaría más que las mujeres fueran a misa, estuvieran en casa al servicio del marido y tuvieran los hijos que su dios les mande. Tal vez, sea ese el futuro que quieren para las mujeres. Pero aun somos más los que creemos y luchamos por la igualdad entre mujer y hombre y por la liberación de quién siempre ha tenido mucho que perder y poco o nada que ganar.

Imagen: PAT

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8 comentarios en “Siempre les quedará Londres

  1. Ya me cabrea mucho que se vuelva sobre algo ya superado en el dia de la mujer trabajadora, pretenden seguir riendose de nosotras durante estos años, en fin, respiraré hondo seguiré con mi lectura CASA DE MUÑECAS de Ibsen y que les den. Un placer leerte. Salud.

  2. Comparto toda tu exposición. Un acierto.

    No obstante, el asunto de la interrupción del embarazo no afecta a los millones de votantes del ppsoe que , por edad y educación, ven los embarazos como algo muy, muy, lejano en el tiempo y cuya problemática no se plantean siquiera. A ellos va dirigida la perorata falaz.
    Mientras, quizás en el mismo BOE, nos estarán colando inmundicias que sí nos afectarán a tod@s y contra más muletas nos entretengan, más inofensivos nos volvemos.

    Lo curioso es que todos los problemas se solucionaban simplemente con una buena educación PÚBLICA.

    ¡Salud!

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