Hacia el precipicio…

Decía ayer mañana el Mibestro de Hacienda que los mercados aún no confían en España porque no hace todas las reformas que debería. Parece que a la mafia no le gusta que los funcionarios sigan ganando sueldos mileuristas (en el mejor de los casos). Creen que con esos salarios son aun peligrosos ya que siguen protestando y que mejor sería bajarles el salario a los niveles de Grecia o Portugal o directamente dejarles en la calle. Porque solamente así, quizá podrían poder enchufar a quienes hagan la vista gorda a sus chanchullos o denigrar la educación y la sanidad pública hasta el punto que no haya otro remedio que irse a la privada (si puedes).

Pero, ésta es una más de las mentiras que nos intentan colar para dejarnos en pelotas con las burdas excusas de que son por nuestro bien y que sólo por este camino llegaremos a buen puerto cuando día a día se demuestra que es el camino equivocado, que le están echando gasolina al fuego del timo y alcohol al de la extorsión. Solamente Alemania camina con pasos cortos por encima de la fina línea del crecimiento y justamente porque juega a costa de los demás. ¡Hasta la estable y social Suecia le empiezan a temblar los cimientos!

Esta situación me recuerda a esas historias de series americanas en las que el matón del colegio le quita el bocadillo (o el dinero para el bocadillo) al protagonista. Cuanto más acongojado está el extorsionado, más palizas recibe del matón. Que si el sándwich es de mermelada de cacahuete en lugar de pollo, que si el pan está revenido, que si cada día es más pequeño,…, burdas excusas para que el miedo sea el leitmotiv  del que pierde todos los días el bocata y acaba con el ojo hinchado. Por eso, éste intenta que el bocata cada día sea mayor, con ingredientes más sabrosos y siempre a gusto del ladrón. No se da cuenta que cuanto más agasaja al matón, éste más le exige y más “leña” recibe. Y, ¿cómo acaba siempre la historia? Pues casi siempre el protagonista acaba haciendo caso de los expertos de verdad y se enfrenta al matón. Y en cuanto al extorsionador le plantan cara, acaba huyendo como las ratas.

Es bueno recordar de dónde venimos, cuáles son las causas, cuáles han sido los remedios utilizados y que ha sucedido.

Debemos recordar que este gran timo empezó en los años ochenta con dos fascistas que se hacían llamar liberales “un tal Reagan y una tal Thatcher”,  que empezaron a desmontar todo tipo de controles a la banca y a dejar sin impuestos directos a sus estados. Lejos de estos controles, se empezaron a “vender“ cosas inmateriales e increíbles: opciones de compra de petróleo o cereales, hipotecas, seguros, etc. Como ya no había controles los bancos empezaron a dar hipotecas hasta al que vivía en el cajero. Cuando empezaron a tener problemas de liquidez, vendieron esas hipotecas a otros bancos que a su vez las vendieron a otros y éstos a la gente que tenía su dinero en el banco. Cuando los pobres no pudieron devolver las hipotecas, esos bancos, las agencias de “especulación” que vendían esas hipotecas y los clientes finales acabaron teniendo problemas. Los bancos ya no se fiaban entre sí ni daban crédito a nadie. Los gobiernos, Intentaron solucionar el problema inyectando dinero público a los bancos para que el crédito fluyera. Éstos, utilizaron el dinero público para deshacerse de toda la mierda que tenían en sus activos y el crédito siguió sin fluir. No habiendo crédito, las empresas debieron cerrar y sus trabajadores ir al paro. El consumo cayó en picado y más empresas fueron a la quiebra y más trabajadores al paro. El consumo siguió cayendo y los gobiernos le dieron más dinero a los bancos a través del BCE. Dinero prestado al 1% y que los bancos utilizan en lugar de para dar crédito a las empresas y particulares, para comprar deuda pública al 5, el 6 o el 7%. Los estados se endeudan más y más, el consumo sigue bajando y como la mayor parte de los impuestos castigan al consumidor, los ingresos caen en picado. El paro aumenta, el consumo sigue bajando y en lugar de intentar parar la sangría volviendo al sistema impositivo proporcional y progresivo (más tienes, más pagas) empiezan a cepillarse los servicios públicos. La sanidad y la educación son los primeros. Los salarios caen. El consumo se retrae más y más. Se despiden funcionarios. Se rebajan las pensiones hasta la limosna y todo porque la asquerosa como matona del colegio ha impuesto al resto de compañeros que primero hay que pagar los intereses a sus bancos.

Es decir que el camino que estos trileros proponen una y otra vez es darle dinero a los bancos. A cambio tenemos paro, estancamiento del consumo, anulación de todos los derechos laborales, rebaja de salarios y pensiones y subida de todos los impuestos indirectos (que castigan al consumo. IVA, alcohol, gasolinas, tabacos, etc). Estas medidas crean más paro, más caída de la economía, más reducción de derechos y de salarios, más caída del consumo y menos ingresos. El fin último es lograr unas relaciones laborales inexistentes dónde el patrón manda y el obrero obedece, desaparición del estado de bienestar y privatización de todo. Cuando todo esto haya sucedido, como en Grecia, abandonarán el país y se irán a por otro.

De nosotros depende pararlo ahora drásticamente con sufrimiento y sangre o pararlo después con muerte, destrucción y desesperación.

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6 comentarios en “Hacia el precipicio…

  1. Y la última….
    De Guindos aboga por eliminar las subvenciones a I+D+i
    Salud y más salud que buena falta nos hará

  2. No sólo eso, amigo. Además ha dejado entre ver que la iniciativa privada reciba subvención por “implicarse” en la investigación.
    Cada día me ponen de peor mala host….

    Salud.

  3. Estamos en el precipicio tienes toda la razón
    Esto es insoportable!!.
    Interior considerará la resistencia pasiva un atentado a la autoridad
    Salud

  4. El poder tiene demasiado poder. Nos manejan como a marionetas. Nos desprecian como el señorito despreciaba a los porteadores que le llevaban en su silla de manos. Dicen que cuando le decían a María Antonieta que el pueblo no tenía pan, contestó: ¡pues que coman pasteles! Supongo que es leyenda, pero ilustra cómo interpretamos cada situación desde caras opuestas de la misma moneda. El poderoso y el vasallo. Amo y esclavo.

    La tragedia es que nuestra clase media no quiere verse como avasallada. Se cree libre y rica. Y el obrero se cree libre porque se escaquea en Semana Santa. Y todos votan derecha porque aspiran a tocar poder, sueñan con calzar los zapatos del amo.

    Vamos mal, Celemín, amigos, caemos resbalando por el pozo y “negociamos” con el poder porque se nos rompe una uña en la caída. No queremos ver que estamos cayendo empujados y que nos parten la espalda, sólo vemos la uña rota, el instante efímero, el día a día, el pan y circo que nos da el amo y que clamamos que “hemos conquistado”.

    La Pasionaria dijo: “Antes morir de pie que vivir de rodillas”. La pobre no sabía lo gilipollas que llegamos a ser.

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