Mentiras, mentiras y más mentiras

La cobardía es algo que siempre ha definido a ese líder anticarismático, pavisoso, inoperante y avestrucil que sin mover un solo pelo de su barba, ha podido mantenerse en pie  a pesar de las tempestades de la derecha. Un tipo que sólo dice vaguedades, idioteces adornadas de palabrería al más puro estilo castizo de bar, cacahuetes y serrín pero que llegan al corazón patriótico de la idiocia española.

No es pues casualidad que elija estar fuera de España para comunicarnos cada una de las dalladas que le está dando al patrimonio público español. Quizá no sólo sea cobardía, sino que así da tiempo a sus adláteres a fabricar uno de esos razonamientos estrambóticos que niegan la mayor. Por ejemplo, en lugar de amnistía fiscal, ellos prefieren engañar a la idiocia llamándolo «regularización de activos ocultos». En lugar de tarifazo al transporte público en Madrid Doña Rancia Hija de Belcebú prefiere arengar a sus partidarios camuflándolo como «revisiones de descuentos o forfaits». Por último la cegata que no ve los deportivos de la Gürtel en el garaje de su chalet, prefiere decir que  «se pone en valor el medicamento» en lugar de sobrepago de las medicinas o tarifazo farmacéutico.

La desvergüenza de estos destroyers del estado de bienestar es tal que intentan justificar las medidas con mentiras y cuarto y mitad de medias verdades. Dicen que estas medidas están encaminadas a «racionalizar el gasto farmacéutico» porque en España se tiran al SIGRE 3.700 toneladas de fármacos. Lo que no dicen es que al SIGRE van también las cajas de cartón que envasan los medicamentos, los frascos de plástico o cristal, los blísteres que contienen las pastillas o grageas y todos aquellos medicamentos caducados que no cubre la seguridad social y que pagas religiosamente su precio íntegro en la farmacia y productos de parafarmacia y belleza (estos últimos los menos). Total que de las 3.700 toneladas es más que posible que las tres partes no afecten al presupuesto de la Seguridad Social.

Pero es que además, este desperdicio de medicamentos está vinculado directamente a la degradación del sistema sanitario. La escasez de médicos contratados en los ambulatorios, hace que en muchos de ellos (no sé si en todos y en Madrid) se haya establecido un procedimiento para recetar medicinas a todos aquellos ancianos incapacitados que no pueden acudir al ambulatorio consistente  en dejar una fotocopia de las medicinas prescritas por el médico en un buzón y a los dos o tres días vuelves y en recepción te dan las recetas. Esto hace que, se receten medicamentos que en muchos casos el enfermo no necesita y que acaban caducándose en casa.

Hay otra causa histórica para ese despilfarro. Los laboratorios farmacéuticos envasan las medicinas en cantidades infinitamente superiores a las necesarias para un tratamiento médico. Esto hace que en tratamientos de seis u ocho días se deje el segundo envase casi entero. Sin  mencionar que en muchos casos el paciente abandona el tratamiento cuando se encuentra mejor. Si se recetaran pastillas por unidades, se arreglaría una parte de este despilfarro.

Por último quiero recordar que el mensaje de que quién más paga es quién más tiene es en este caso una mentira capciosa. Como ya he dicho en alguna otra ocasión en cualquier país moderno (España no, claro) los impuestos están establecidos de forma progresiva y por tanto quién más tiene ya ha pagado más impuestos y ha contribuido más al sostenimiento del estado. Con lo que tiene los mismos derechos que los demás a recibir los tratamientos médicos en las mismas condiciones.

Como ya se ha demostrado en otros aspectos de nuestra sociedad esas medidas (las de poner sobrepago a las medicinas según renta) benefician a todos aquellos defraudadores que no declaran sus rentas. A todos aquellos empresarios que declaran menos ingresos que sus empleados o a todos aquellos que trabajan en “B” y cobran el paro (por ejemplo).

El problema del déficit es un problema de escasez de ingresos y no de sobregasto. Y, o tomamos medidas o dentro de poco será tarde. El estado de bienestar lleva ya varios infartos y no le queda mucho tiempo.

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10 comentarios en “Mentiras, mentiras y más mentiras

  1. En efecto, como apuntas bien, el déficit es más que exceso de gastos, una descarada falta de ingresos. Y haber de donde recaudar, hay. Lo que no hay es voluntad poítica de hacerlo. Y sin duda es por ideología. El PSOE, con aquello de “también es de izquierdas bajar la carga impositiva”.
    Pero a lo que apuntas sobre las mentiras y el lenguaje distorsionado, disfrazador, eso que hemos convenido en denominar “neo-lenguaje”, forma junto con una bien pertrechada batería mediática la madre del cordero contra la que practicamente es una batalla perdida.
    Porque a fecha de hoy solo se habla de “despilfarro”. Casi hemos olvidado que el origen de todos los males nació con una crisis FINANCIERA a causa de un descontrol y desregulación del mundo de las finanzas. Y que eso sigue exactamente igual. Habiéndosenos trasladado a la gente de a pie la culpabilildad de todos los males que padecemos ¡ENCIMA!

  2. Por eso es importante que nuestro lenguaje sea lo más claro y preciso posible, llamando a las cosas por su nombre. No es copago sino repago o tripago y no es racionalización de gasto sino sobrepago, o repago.

    También es importante insistir en los conceptos como que se acude a la deuda pública porque se rebaron los impuestos directos hasta el extremo que no paga quién más recibe o tiene sino quién tiene nómina legal. Y que la solución de los indirectos ya no lo es porque no hay quién pueda consumir.
    Repetir conceptos falsos es su forma de ganar hasta ahora. Repetir las verdades hasta la saciedad debe de ser la nuestra.

    Salud y gracias por tu comentario que comparto.

  3. Los presidentes que hemos tenido, excepto Suárez, han sido una broma de la CIA. El doctor premio nobel de la paz se cambia de dodotis cada vez que se lo mencionan. Todos ellos han sido cooptados y estipendiados, fabricados de las naderías para servir de mascarones de proa. Los eufemismos comenzaron cuando se llamó al paro “desempleo” y se manipulaban los datos. Tras el trilero andaluz vinieron los más ineptos, ególatras acomplejados.
    No es de extrañar lo que hacen, esto es jauja. Los más vivos se forran con impunidad y alevosía mientras una legión de sociólogos (¿sociópatas?) nos dora las píldoras a tragar.
    El camino está trazado. Paso a paso hacia la edad media. Nos dejaremos, la idiocia se queda en casa mirando la tv y tragando mentiras de su mundo feliz imaginario.

    ¡Salud!

  4. Como para no cabrearnos, todas estas desproporcionadas medidas a los de siempre a la par que rebaja las cuotas empresariales a la Seguridad Social. La ineptitud de estos gobernantes se supera día a día mientras la oposición apenas susurra. Salud y lucha.

    • No podemos esperar nada de los que tienen por objetivo dejar el estado como un erial, ni tampoco de los que consienten.
      Todo depende de nosotros…

      Salud, rebelión y lucha

  5. En la Edad Media, las gentes morían como chinches, y con ellos.
    Ahora se deteriora la sanidad, empezando por afectar a los más débiles, indefensos y pobres. Luego vendrán las enfermedades de diseño que diezmarán a la población sin colapsar la asistencia sanitaria pública porque sencillamente….apenas existirá.
    Los últimos años hemos podido observar algún ensayo de pandemia.
    Ja me equivoque pero la maldad anida en demasiados corazones.

    Resignación o Rebelión.

    • Es muy posible que lleves parte de razón. Hoy han subido las tasas universitarias. Es la forma de quitarle masificación a las universidades públicas. Los repetidores ya ni podrán permitirse el elujo de seguir estudiando.
      Con la sanidad pasará algo parecido. La forma de no saturar la escuálida sanidad pública consistirá en matar primero a los viejos por inasistencia y después al vulgo por falta de medios.

      Salud, amigo

  6. Solo engañan a los que quieren dejarse engañar.
    Es mas cómodo no enterarse de nada, pero no van a tener mas remedio que espabilar porque nos van a ir dejando en la ruina a todos, incluidos a ellos, a los que les han votado. Lo malo es que para entonces, ya se habrán llevado todo, a los paraisos fiscales, los cuatro ricos que cada vez lo serán mas y los expresidentes.

    Salud

    • No creas, Luna. Hay mucha gente que quiere seguir engañada y que busca justificaciones peregrinas para ello. Tengo una compañera de trabajo, que aun hoy sigue poniendo a caldo a Zapatereo y justificando los sobrepagos.
      Yo no puedo entenderlo, salvo porque todas las mañanas tiene encima de la mesa el panfleto ese de los cuernos.

      Salud, Luna.

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