Game Over

Estos días, desde del 12 hasta el 15 de mayo, nuestro movimiento social ha tenido más cobertura periodística que nunca. Hasta hemos sido portada de la bazofia panfletaria casposa y fascista que dirige ese marrullero exdiputado del partido de los negocios. En ninguno de esos titulares hemos podido leer nada acerca de violencias por parte de nuestros compañeros. Sin embargo, la casposa delegada del gobierno nos ha tildado de radicales, de “radicales de izquierda de la izquierda” más concretamente.

La estrategia de estos fascistas consiste en  desprestigiar lo máximo posible al 15M para que, desde la manifestación del día 12 hasta todas las acciones que hemos llevado en el último año (y las que seguiremos) sean contrarrestadas en la mente de la idiocia y cambiadas por “grupos de violentos antisistema”.

A pesar de los cientos de convocatorias semanales o quincenales de las asambleas de barrio, a pesar de todas las acciones contra los desalojos y desahucios, a pesar de la intensa participación en el referéndum sobre la privatización del Canal de Isabel II, a pesar de los cientos de preguntas realizadas en las Juntas Municipales, debieron creer que nuestro movimiento había desaparecido.

Para intentar desprestigiarnos aún más, declaran que no somos lo que decimos. Que no somos ciudadanos anónimos que pretendemos la reforma de la ley electoral para que la representación sea más acorde con la opinión de la sociedad. Dice la fascista que nos encerró el sábado en SOL que no es verdad que no estamos organizados porque “tienen hasta abogados y todo”. Si dejara de detener a la gente por el grave delito de querer ir a su casa por una calle pública cuando uno sale del trabajo a las cinco de la mañana, si el derecho de manifestación fuera igual para los miembros del 15M que para los meapilas que adoran a quién consiente la pederastia, o para quién pretende provocar a catalanes y vascos, seguro que  no necesitábamos abogados que nos defiendan de delitos inventados. La resistencia a la autoridad es el delito del fascismo, de quién tiene miedo a la razón y a la inteligencia de los ciudadanos. La policía debería estar para defender al pueblo de los corruptos, de quienes utilizan la ley de forma torticera para su beneficio y de quienes pretenden robarles o hacerles daño y no para soltar hostias a diestro y siniestro, para desalojar a ciudadanos pacíficos o para detener a quién osa poner en duda la legalidad de sus actuaciones.

Estamos en un estado cada día más parecido a la segunda mitad de los setenta, dónde los ciudadanos honrados eran encarcelados por discrepar y criticar las acciones del gobierno, dónde la policía actúa como guardián de un gobierno demente y los jueces se creen por encima del bien y del mal. Estamos en un serio retroceso simiocrático y vamos irremediablemente hacia la dictadura plutocrática, dónde el pueblo bala una vez cada cuatro años en las urnas y el resto de tiempo pasta placentero en los prados del señor. Dónde las ovejas negras son apartadas del rebaño y llevadas las primeras al matadero y dónde los corderos que balan más alto y más fuerte, son azuzados por los perros al gaznate para silenciarlos.

El liberalismo es el triunfo de lo individual sobre lo colectivo, del incivismo sobre lo social, del animal sobre el ser humano. Si valoramos poder ir al médico aunque no tengamos dinero, si valoramos poder llevar al colegio a nuestros hijos aunque no podamos pagarlo, si valoramos poder hacer deporte en instalaciones que no nos cobran mensualidades, si valoramos que cualquiera pueda ser universitario aunque sus padres no puedan pagarle la carrera, si valoramos que nuestros ancianos puedan ser atendidos cuando viven solos, debemos en la misma manera rechazar que quién más tienen no contribuyan más a esos bienestares o que nuestros impuestos sirvan para salvar el negocio a quién ha estado especulando y sangrándonos todo lo que han podido.

Si se cumplen los pronósticos del nobel de economía Paul Krugman (y hasta ahora, ha tenido un tino bastante afinado) al Euro le quedan unos meses y este verano tendremos corralillo en España. Todo gracias a estos salvajes liberales, fascistas, casposos y arruinapaíses cuya única misión es hacer que sus amigos se hagan con lo que es de todos y que el país acabe trabajando para ellos gratuitamente.

***     ***     ****

La imagen que ilustra el post es propiedad de Manel Fontdevila y de el diario.es

Anuncios

4 comentarios en “Game Over

  1. Amigo Celemin : Ya veo que en Madrid os quieren cerrar la boca como sea, les debemos molestar mucho a los casposos, en Vitoria ayer vinieron dos policías para pedir la identificación de una de cada 20 personas reunidas en la samblea del 15M, ya puestos que lo hagan en partidos de fútbol, mitines políticos, procesiones religiosas, en los bares los fines de semana, … pero ¿ qué mierda de democracia es ésta ?
    ¡ Menos policía, más cultura !
    Ánimo y a seguir luchando; imagina que con los pocos altavoces que tiene el 15M cuenta con la simpatía del 69% de la población (si no recuerdo mal en una encuesta que aparecía en un artículo de Vincenç Navarro) qué pasaría si en la TV en la radio, en la prensa aparecieran las propuestas del 15M en lugar de noticias sobre detenciones por desobediencia, etc. Es asqueroso cómo intentan demonizar a este movimiento los que tendrían tanto que callar por sus mentiras, me refiero claro está, al gobierno PPero.
    Aparte de esto yo me pregunto, ¿por qué los memos gobiernan ? ¿porque son más sumisos como el señor Rajoy ?
    Supongo que sí, si no ya nos lo habrían cambiado por un tecnócrata como en Italia.

  2. Pues si funciona como aquí, cada identificación se convierte en 300 euros de multa por resistencia y desórdenes públicos.
    Da igual si ha habido disturbios o no. Da igual si la violencia la ha ejercido la policía o si sólo pasabas por allí.

    Gobiernan porque slas leyes que hicieron a su medida, se lo permiten.

    Salud, amigo

  3. Y sobre todo gobiernan por y para los mercenarios-económicos que además son los que debilitan los Estados, mientras nuestros políticos se entretienen en sus absurdas “peleas” con lo que siguen beneficiando a los que deberían estar combatiendo.

  4. No gobiernan, Sara, toman medidas individuales y hacen leyes para favorecer a esos que mencionas. Medidas como evitar que pagen impuestos con la estupidez esa de que si no, no crean trabajo y se van a otros sitios. ¡Como si los paraísos fiscales no estuvieran ya llenos de números de cuentas de españoles!
    Los famosos mercados, son en realidad especuladores con nombres y apellidos que se esconden bajo las siglas de multinacionales o bancos.

    Salud, amiga.

Los comentarios están cerrados.