La educación pública se levanta

El martes día 22 TODO el sector público educativo español está convocado a una HUELGA GENERAL.

Las causas son muchas. No sólo la dejación de un desgobierno cuyo cabestro de educación tiene el dudoso honor de haber conseguido unir contra la asfixia de la educación pública a profesores y personal educativo de todas las tendencias políticas, sino que en los escasos seis meses que lleva en el Ministerio, se ha descubierto como un zafio desconocedor de lo que significa educación, soltando perlas y desvaríos varios más propios de un patán eremita que de un Ministro.

La política contra la educación pública de estos arruinapaíses, maestros del sablazo, de la ruina de la moral y de la vida de los ciudadanos, no es verdad que venga dada por esta estafa que llaman crisis. Su asfixia de la educación pública es ideológica. Ellos saben que el analfabetismo cultural les beneficia. Saben que la idiocia es mucho más fácil de manejar, mucho más proclive a aceptar lo que les viene dado sin rechistar que quién está educado en la libertad y es propenso a poner en duda todo aquello que no tiene una explicación convincente basada en pruebas reales. Quién es temeroso de dios, no se plantea que quién le gobierna le está engañando, a no ser que éstos pretendan dejar fuera de juego a quiénes desde el púlpito siguen adoctrinando y a quiénes utilizan las aulas como púlpito.

Los asociales dirán, que la huelga es consecuencia de que los profesores no quieren trabajar las mismas horas que el resto do los ciudadanos. Patrañas para convencer a los estúpidos que siguen creyendo que los maestros tienen tres meses de vacaciones en verano medio mes en navidades y diez días en Semana Santa. Historias de bar y serrín, carnaza para dar de comer a los analfabetos sociales.

Los RECORTES en las becas, el aumento del precio de las matrículas o que haya cuarenta alumnos en cada clase en lugar de treinta no es consecuencia del timo que padecemos sino de una ideología en la que el pobre es esclavo y está sin cultura precisamente para que pueda servir al amo y para que sufra en silencio y como consecuencia de la obra de un dios malévolo e injusto que impide que sus feligreses se levanten y puedan revertir la situación. Es la vuelta a la etapa educativa del franquismo en  la que los pobres no podían estudiar y si lo hacían, se aseguraban antes de que fueran miembros de la ideología predominante.

La huelga del día 22 es el principio de lo que tiene que venir en la educación y en la sanidad públicas para parar este hijoputismo asocial.

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