Pisando los talones a México

Hace algunos días, me preguntaba en este mismo foro, cómo la manipulación informativa hacía que un pobre anciano griego que ya había perdido más de la mitad del importe de la pensión, votara a los responsables de esa merma, precisamente como “garantía” para no perderla del todo, sin darse cuenta de que, quiénes inventaron el timo griego son los mismos que le acabarán dejando sin subsidio.

Anteayer veía en la caja de manipulación como un Mariachi mexicano aseguraba que votaría al PRI porque, con ellos se podía vivir, sin tener en cuenta que 70 años de gobierno de ese partido hicieron de México la nación de la corrupción, de la pobreza y del narcotráfico. Y en doce años alejado del Gobierno, el partido que creó los sobornos, la policía de la “chicha”, el analfabetismo, el hambre y el avance del narcotráfico, ha sido capaz, a base de TV, de hacer olvidar a los Mejicanos la miseria en la que se desenvuelven las gentes en el país, que el estado paralelo del narcotráfico y que las desigualdades (México es el país con más ricos del mundo) es consecuencia y creación de ese partido.

Y me preocupa seriamente porque este país en el que vivo, que es capaz de colapsar Madrid para “ver” fugazmente a unos señoritos ricachones que se van a embolsar 300.000 euros por cabeza por haber ganado la Eurocopa, y cuyos impuestos no pagarán aquí porque Hacienda es “lo peor”, tiene paralelismos con el hermano país que acogió a nuestros exiliados republicanos.

La corrupción en México es de tal calibre que el Narcotráfico es mus fuerte que el propio estado, que es incapaz de luchar eficazmente contra él al estar introducido en todos y cada uno de los estamentos. La corrupción ha llevado al país a ser uno de los que más pobres tiene (más del 40%) y el que más ricos tiene también. Las desigualdades crean a su vez más pobreza, más ignorancia y más “pasotismo” ante los políticos y la propia corrupción. Los jóvenes sin futuro ven en el narcotráfico una salida y se enrolan en las mafias como medio de llegar por la vía rápida a formar parte de las gloriosas páginas de la revista Forbes.

En España, en mucho menor grado que en México, pero en un grado importante, la corrupción forma parte del estado como una lacra imposible de limpiar. Y no sólo la financiación ilegal de los partidos o los casos que implican a los componentes del partido de los negocios, son corrupción. Que un sumario “dormite” en los juzgados hasta que las acusaciones sean sobreseídas por prescripción, es corrupción. Que un juzgado cambie de jueces más que el rollo del papel de los lavabos, porque el Presidente de la Audiencia Provincial “aconseja” no instruir el caso o sobreseerlo, es corrupción. Que una Ministra del Gobierno de Información confidencial sobre el “enemigo” a un periodista es corrupción. Que los hijos de los presidentes de gobierno y de los ministros viajen a costa del erario público en viajes “no oficiales” como una final de un acto deportivo es corrupción. Que un funcionario perciba un regalo en Navidades de una empresa con la que mantiene relación contractual, es corrupción. Que un particular mienta sobre alergias de su hijo a fin de obtener puntos para obtener plaza en el colegio que quiere para su hijo es corrupción. Todas estas cosas que a muchos les parecerán nimiedades pero que, de no cortarse y de extenderse en el tiempo dan lugar a las “mordidas” policiales y a los policías, políticos, jueces y funcionarios en nómina de los delincuentes. ¡O es que creéis que las mordidas, las compras de votos, los jueces que imparten justicia por iguala, salen de la noche a la mañana!

Al igual que en México, la corruptela política está apartando de la política a la sociedad. Los políticos hacen y deshacen a su antojo creando cada día muchos pobres, y algún rico más. Los jóvenes se sienten desencantados, dejan los estudios, se ven sin futuro, se desencantan más y acuden al menudeo como salida a su paupérrima situación. De ahí al narcotráfico sólo hay un paso.

La TV en manos de una misma tendencia política crea opinión a favor de esa opción. La gentes que están desencantadas, sin trabajo y con muchísimo tiempo libre, se pasan el día absorbiendo basura televisiva que condiciona su mente, su voto y su opinión. Nos meten en la cabeza que la violencia no es el camino y que los violentos pierden toda su razón en el uso de la fuerza. Sin embargo el estado manda policías a masacrar a la gente que protesta pacíficamente. El estado permite que a las gentes les quiten sus casas violentamente. El estado nos quita el pan de forma violenta. Pero, gracias a la manipulación televisiva, se ve como una defensa y no como una agresión.

Esa basura mediática, es la que hace que la gente crea que, hay una posibilidad entre mil de llegar a ser rico (el sueño americano) y que por tanto, es mejor esperar que luchar, es mejor se dócil que creer en el reparto justo, es mejor creer en algo que no existe o cuya probabilidad es casi nula que asegurarse un futuro mejor y un mañana para los hijos.

Sirva como muestra esto que publicaba ayer La Voz de Galicia. Que alguien me explique como frente a la escuela Naval de Marín, puede pasar un submarino cargado de droga sin ser detectado.

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