Un pan payés con unas hostias del obispo de la Seu

Cuando los tiempos se tuercen, la miseria aparece y el miedo conquista al ser humano germinan las semillas del fascismo, de la intolerancia y sobre todo de la insolidaridad.

Lo vimos en los años treinta del pasado siglo tras el crac del 29 que acabó en la segunda guerra mundial. La mayor parte de los que vivían en la Alemania Nazi y no eran judíos miraban para otro lado ante el genocidio, la injusticia y el acoso. Pensaron que a ellos nunca les llegaría el desastre. Pero la codicia humana y la degeneración hizo que el mal se extendiera a todos. Ya sabemos lo que pasó y como acabó aquello. Por eso debiéramos aprender de la historia. Porque la historia siempre es la misma. Ya sean cristianos contra musulmanes, cristianos contra protestantes, alemanes de “raza aria” contra el resto de alemanes no arios, capitalistas contra comunistas o ahora, ricos contra pobres. Unos quieren imponer a toda costa su modelo de vida y para ello no dudan en pisotear al oponente.

En cuanto han conseguido desmontar el estado de bienestar destruyendo los cimientos del mismo que no eran otros que los sistemas proporcionales y directos de gravar los capitales y los rendimientos de trabajo, cambiándolos por impuestos injustos que gravan el consumo, que hacen justamente que el consumo decaiga y por tanto ralentizan la actividad económica destruyendo el empleo y haciendo que los estados no puedan soportar los niveles de bienestar, los más pobres, con menos actividad económica cuya fortaleza era la especulación urbanística, han caído en la mortífera tela de araña que los liberales habían tejido. Esta situación crea las condiciones necesarias para someter al pueblo, bajándole los salarios, dejándoles sin cobertura médica y haciendo que sus hijos no puedan recibir educación con el fin de tener futuras generaciones de sometidos.

Anteayer los catalanes invadieron Barcelona con un fin todavía poco claro (entre la independencia y la indignación). El sentimiento nacionalista catalán ha subido como la espuma en los últimos cuarenta años. Algunos dicen que es consecuencia del maltrato que los fascistas NACIONALISTAS españoles han dado a los catalanes. Es posible, pero creo que ese sentimiento es un sentimiento arraigado en la nueva generación educada en el bilingüismo, en una televisión autonómica donde se exageran las “ofensas” que vienen desde Madrid y sobre todo educada en las mentiras de que todos los que vivimos al sur del Ebro somos anticatalanistas y que los catalanes sostienen al resto del estado. Esto mismo, lo dicen los países del norte de la UE de los del sur. Les dicen a sus gentes que los del sur somos vagos, estamos todo el día de juerga, echando la siesta y sentados a la fresca. Tópicos para crear caldos de cultivo de tendencias que interesan a algunos para manejar al pueblo.

Confieso que hace algunos años me gustaban mucho las ideas nacionalistas castellanas. Siempre me ha gustado la dulzaina y la música tradicional castellana. Pero con el tiempo me he dado cuenta que estas aficiones o sentimientos no son compatibles con la solidaridad, con la equidad y con la libertad del ser humano. Decir que uno es mejor o peor o distinto por haber nacido a un lado u otro de una línea imaginaria es un sentimiento tan rancio como el creer que los seres humanos son superiores, inferiores o distintos por ser blancos, negros, gitanos o rumanos. Creer que porque uno paga más impuestos que otro, está sosteniendo al más pobre y que si se “independiza” dejará de sostener a vagos y juerguistas es como sostener que el que más tiene sostiene con sus impuestos al que menos y que por tanto, si se deshace del pobre podrá dejar de pagar impuestos. Esta es la idea que con la que nos han machacado desde hace mucho tiempo. La idea del liberalismo. La idea de los que dicen que los pobres lo son por su comportamiento. En definitiva ideas muy casposas, muy rancias y muy fascistoides.

Me alegra muy mucho que los catalanes hayan sido capaces de salir en un número importantísimo a la calle. Tanto si ha sido para pedir independencia, (lo que estaría bien), como si lo han hecho disconformes con la situación actual, con los recortes y con la falta de libertades (que también estaría bien). Y me alegra porque salir en masa a reclamar lo que uno cree justo es la forma de conseguirlo. Si salimos a la calle 2000 como el día de la bienvenida a la Pomfret alemana, nadie nos toma en serio. Ahora si salimos 1.000.000, 1.500.000 o incluso 600.000 somos portada de todos los medios de comunicación (salvo de la nueva RTVE que se ha convertido en una basura más de la TDT Party).

Pero si la mayor parte de los que se manifestaron anteayer lo hicieron por la independencia y creen que con ella se librarán de los recortes, de la falta de libertades y del pegamento de las “manos sucias” de CIU, apañados van. Un nacionalista de verdad no consentiría que el estado español le pagara sus suites en el Ritz. Un nacionalista de verdad, no votaría en Madrid con el partido que representa el rancio nacionalismo español y que por tanto está en contra de la independencia catalana. Un nacionalista de verdad no admitiría que un nacionalista español fuera su socio en el parlamento catalán. A no ser claro que el nacionalista catalán y el español sean el mismo perro con distinto collar. A no ser que su objetivo sea el mismo y que da igual si venden a España o a Catalunya por un puñado de euros.

Si los que se manifestaron anteayer están de acuerdo con que CIU haya tomado las riendas del evento, el problema no sólo lo tenemos los que vivimos al otro lado del Ebro que necesitamos a los catalanes como el comer. El mayor problema será ver como después de todo el esfuerzo independentista, se encuentran igual que antes, con más recortes sanitarios, más recortes educativos y menos libertad de manifestación y concentración. Vamos que habrán hecho un pan payes con unas hostias del obispo de la Seu.

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11 comentarios en “Un pan payés con unas hostias del obispo de la Seu

  1. Pero si es que eso de que como yo doy más de lo que recibo es una falacia. Es como aquel que se queja de que la declaración de la renta le sale positiva. Ya me gustaría a mí pagar a Hacienda 20.000€; significaría que he ganado un pastón. O como tengo buena salud me resulta gravoso pagar la Seguridad Social, pero es que resulta si los demás están atendidos es difícil que me contagien porque estaré rodeado de gente sana.

    El rollo nacionalista es muy pobre. Fue un invento perverso de Napoleón para conquistar Europa. Donde llegaba ensalzaba las costumbres y tradiciones locales hasta convertirlas en símbolos de identidad para utilizarlas contra los nobles del lugar que generalmente eran extranjeros. En centroeuropa los pueblos habían aprendido a convivir entre diferentes culturas, cada etnia se caracterizaba por su religión, su lengua, su etnia, su historia o su gremio de trabajo que la diferenciaba de las demás pero que se respetaban hasta que apareció el “enano cabrón francés”.

    A partir de entonces las diferencias culturales en lugar de ser valoradas por su diversidad y la riqueza que supone las sinergías que pueden generar las diferentes formas de pensar, empezaron a ser utilizadas por ciertas élites como hechos diferenciales para crear un “nosotros” que se oponía a los “otros”. Es lo que los politólogos llaman “nacionalismo cultural”: un absurdo por basarse en la pureza de la cultura, raza o religión que se entiende encerrado dentro de unas fronteras y que había que preservar de cualquier contaminación. Si se encuentra algo parecido a esto será en una tribu del Amazonas que no haya tenido contacto con la civilización y si un pueblo aspira a ello terminaría como una tribu de éstas. Si este nacionalismo triunfara en un enclave las hostias están aseguradas en su interior más tarde o más temprano pues los chivos expiatorios de cualquier problema siempre serían los “otros” minoritarios.

    Por eso esa reivindicación de independencia con tintes nacionalistas no la entiendo. Ni por la cuestión cultural como ya me he explicado, ni por la cuestión política pues no se de qué independencia se habla cuando estamos dentro de la Unión Europea en la que si España, un estado grande en la UE, no es independiente, mucho menos podrá serlo una de sus regiones y si es rica quizá le interese manos pues pasaría a ser miembro aportador neto, igual que dentro de España, pero sin beneficiarse de los fondos y ayudas de la UE de los que se beneficia España como Estado con un PIB por debajo de la media.

    Conclusión: el nacionalismo es una estrategia de la oligarquía local financiera que utiliza símbolos del pueblo, a veces inventados, para dominarle y mantener el statu quo que a ella le interesa: una mierda.

    Celemín, yo personalmente con los nacionalismos no puedo llevarme bien ni respetarlos, me cargo en las banderas,himnos, religiones y demás historias que son utilizadas intencionadamente para crear un “nosotros excluyente”. La autodeterminación de los pueblos es otra cosa, se basa en la razón, no en símbologías rancias.

    Salud, mucha calle y ciudadanía

    • Como siempre, estoy de acuerdo en casi todo lo que dices. Yo no cuestiono las pretensiones soberanistas de nadie. Como le decia anteayer a Ramón Cotarelo, hasta si los de mi pueblo quisiesen independencia y lo hicieran por mayoría los apoyaría.
      Pero es que en el caso catalán están haciendo un pan con unas hostias. Porque quién oprime a los catalanes no son los de Madrid, Andalucía o Burgos. Los que oprimen a los catalanes son esos burgueses fascistas reconvertidos al catalanismo justamente para lo que tu bien indicas: fomentar un “yo” distinto con el fin de conseguir algo interesante para los que mandan, no para el pueblo llano. Se quejan de que las autopistas son de peaje. ¿Quién coño ha prorrogado los años de peaje? ¿Cuando sean independientes van a dejar de pagar impuestos?¿Cuando consigan la independencia, CIU va a dejar de cerrar hospitales y escuelas públicas? ¿Podrán manifestarse contra Davos, contra el FMI o contra la Merkel o seguirán sacando a los mossos como si fuera la guardia pretoriana?.
      Esas son las preguntas que interesan y no si en Madrid somos o no anticatalanes.
      Como ya digo, este país necesita de los catalanes para seguir adelante.
      Salud, amigo

      • Una vez conseguida la independencia los culpables de los problemas serán los López, Fernández, García o Rodríguez por que serán señalados por los Pujol, Vinyals, Prenafets o Mas. Y los primeros, que inmigraron de jóvenes, aportaron su fuerza de trabajo en su desarrollo y cuando llegaron a jubilarse se volvieron a su pueblo de Castilla o Aragón dirán que la pensión se la pague el Estado Español, y si la respuesta de éste se hace también en clave nacionalista…

        Lo que dices: “un pan como unas ostias”.

  2. Yo soy catalán, vivo en Barcelona, apoyo el movimiento independentista y quisiera matizar algunas cosas. Aunque no todos los catalanes comparten mi opinión, creo que somos muchos (quizás no hacemos tanto ruido, eso sí) que creemos lo siguiente:

    – Somos conscientes de que todo esto es, por parte de CIU y Mas una hábil maniobra para presionar a Madrid y obtener mejores resultados en las negociaciones del rescate, en lo fiscal, etc. aparte de para restablecer la popularidad perdida por este partido con todos los recortes que ha impuesto, etc. que no un deseo genuino de independencia o de mejora social pero… Ello no quita que la mayoría de los que apoyamos el independentismo, lo hagamos de forma sincera, conscientes de lo anterior y con el objetivo de una mejora social auténtica: creemos que un estado se puede gobernar mejor si es más pequeño y no nos identificamos ni con tendencias xenófobas ni en el desprecio a personas no catalanas (sólo faltaría), pero sí despreciamos gobiernos como el del PP, etc. que consideramos totalmente inepto y corrupto (y ojo, no digo que CIU sea mejor, pero yo no voto a CIU ni lo votaré jamás). Y somos plenamente conscientes de que con un gobierno de CIU o similar, aún siendo independientes, no ganaríamos mucho. Pero, queremos ir más allá, queremos independencia del gobierno de Madrid pero, al mismo tiempo, de esa dictadura de los mercados (eso mismo expresó uno de los representantes de Iniciativa per Catalunya al cual respeto mucho).

    – Personalmente, siento mucha rabia cuando alguien (catalán o no catalán) catalán insulta o menosprecia a personas de otras comunidades o países. Pero, sinceramente creo que la mayoría de catalanes no somos así. Y creo que es injusto que se insinúe lo contrario. Tampoco creo que la culpa de todos nuestros problemas la tengo el gobierno de Madrid, ni mucho menos, pues eso sería pura paranoia. Los medios de comunicación tergiversan a menudo la realidad, y quizás están dando una imagen de Cataluña que no es la auténtica imagen del pueblo catalán (en todo caso de un sector concreto con muchos prejuicios y desinformación, o bien un sector interesado en promover polémicas y distraer la atención)

    • Excelente comentario, amigo, que comparto casi al 100%.
      No digo que todos los catalanes crean que la “culpa” de lo que pasa sea de Madrid. Lo que digo es que algunos de los que salieron a la calle el martes creen que con la independencia se arreglan todos los “males”.
      Yo también creo que CIU instrumentaliza la masiva manifestación para sacar partido económico en Madrid y para desviar la atencion de lo que están haciendo con la sanidad, la educación y las libertades en Catalunya.
      Sólo recordar que estos son los que, al parecer, se les pegaba el 4% entre los dedos.
      Gracias amigo por tu comentario, por aclarar conceptos y sólo espero que consigáis vuestras pretensiones en un mundo más solidario y justo.

      Salud

  3. Es difícil saber las motivaciones de los cientos de miles de personas que salieron a celebrar la Diada. Más bien creo que la mayoría tenia motivaciones varias para hacerlo: el robo a que estamos sometidos, los recortes, la impunidad de los responsables, la falta de medidas racionales efectivas, el hacer recaer sobre los inocentes el pago de los desaguisados…….

    La lectura torticera que creo que se ha hecho no busca más que distraer, encrespar y predisponer a unos contra otros.
    Será la coartada que justifique el puñetazo en la mesa para poner orden, cuando quieran darlo.

    El problema es otro. La injusticia.

    ¡Salud!

  4. Creo que no se puede contar mejor que como lo has hecho, Celemín. Desgraciadamente, TODOS los nacionalismos políticos únicamente instrumentalizan el noble SENTIMIENTO nacionalista de la gente (el aprecio por lo que sienten como suyo), en beneficio propio de las élites (mejor que vivan bien mis amigos, que los amigos del de Madrid)..

    Creo que la macromanifestación de Barcelona tenía más de INDIGNACION que de INDEPENDENCIA. Desgraciadamente, cada vez hay más gente que no tiene mucho que perder, y cualquier cambio estima que no puede ser a peor. Debemos tener mucho cuidado, porque ese es el caldo de cultivo ideal para todas las guerras.

    • Tambien creo que había muchos más indignados que independentistas. No obstante hay que tener muy en cuenta a toda esa gente que no se siente bien estando en España y a los que la derecha y en especial el PP ha matratado y estigmatizado.
      Y también creo que esta indignación puede ser el caldo de cultivo de cualquioer cosa: desde el independentismo hasta el fascismo. Por eso es importante hacerles ver que, tl y como están las cosas da igual si los liberales tocomochistas están en Madrid o en Barcelona.
      En cuanto a la guerra, ya la estamos padeciendo amigo mio. Una guerra de ricos contra pobres pero guerra al fin y al cabo. Y nos están ganando todas las batallas porque, al igual que los vietnamitas llenaban la selva de altavoces para “minar” el cerebro de los americanos, los poderosos nos lavan el cerebro y nos hacen sus seguidores a través de la televisión.

      Salud, amigo y gracias por comentar.

  5. Viendo como se van desarrollando los acontecimientos tras la numerosa manifestación del pasado dia 11, estimo que el pueblo llano, está siendo manipulado por el poder catalan. Porque está clarisimo que la mani fué para pedir la independencia y no para otras cosas como parece que entienden los dirigentes nacionalistas. Dan a entender que no esperaban tanto entusiasmo y les ha pillado de sorpresa, con el paso cambiado y quieren ser independientes de boquilla pero seguir españoleando en la realidad, eso sí esperando sacar la mejor tajada posible.
    Por lo demas, entiendo que un pueblo tiene derecho absoluto a ser lo que quieran la mayoria de sus ciudadanos. Está clarisimo lo que quiere el ciudadano medio catalan. lo que no veo tan claro es lo que van a conseguir teniendo enfrente, en Madrid un gobierno que está resultando ser el más “retro” de los hasta ahora, más que el de Aznar y me atrevo a decir que tan franquista como los de Franco, ello, apoyándome en las medidas tan fascistas a las que nos tiene sometidos.
    Lo que me baja la moral es la cifra de ciudadanos que se manifiestan como tu indicas Celemin. En Barcelona 1.500.000 y en Madrid 2.000. Salud amigo.

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