Desiguales

Desde la gran ciudad, se ven las cosas de otra manera. Aquí, la comunicación a través de la red es mucho más fluida, porque puedes conocer en persona a aquellos con los que habitualmente comentas y con los que tienen “grupos” de interés.

Aquí nadie de los que que te leen o con los que formas grupo en el 15-M te lleva la contraria. Aquí nadie opina distinto porque todos tendemos a buscar aquello con lo que nos sentimos cómodos y en cuanto la opinión es divergente, no gusta y acabas buscando otros “caminos” que te lleven de nuevo hacia aquello que te es grato.

Cada vez que voy al pueblo, rompo con la monotonía de pensamiento. Tengo buenos amigos que son votantes del PP y que, aunque no están de acuerdo con este ataque a los desprotegidos, a los pobres y desfavorecidos y en general a todos nosotros (subida del IVA, pensiones en la cuerda floja, salarios públicos que decrecen, sanidad recortada, educación en barracones, etc), creen que no queda otro remedio, entre otras cosas porque no conciben que la deuda a los bancos alemanes no sea legítima y por tanto en que no haya que asumirla. También tengo amigos que votan al PSOE, que son contrarios a las medidas de este desgobierno al que ponen a parir, pero, cuando profundizas en sus opiniones, no difieren mucho de las de los otros (los votantes del PP). En realidad somos amigos porque a pesar de la divergencia política tenemos muchas cosas en común. Muchas más que nos unen que las que nos separan y nunca, nunca dejamos que la política llegue más allá de un simple debate sin enfado.

Yo para ellos, soy el bicho raro. El que vive en Madrid y se mete en líos. El que lucha por una causa perdida de antemano. El excéntrico que un día se pone una bata blanca y lucha para que no cierren las Urgencias de su barrio y otro puede acabar detenido por instigar el 25S (ya les he dejado claro que ni fui detenido, ni desgraciadamente pude asistir a la concentración del 25S y 26S). Es decir yo les evoco todo aquello que reconocen que hay que hacer pero que ellos nunca se atreverían.

Os preguntaréis a qué viene este rollo. Quizá ni yo mismo lo sepa, aunque cada vez que “desconecto” allí dónde me alejo del bullicio y del “pensamiento” de Madrid, creo que estamos más lejos de conseguir lo que nos proponemos simplemente porque estamos perdiendo la guerra mediática. Allí el facebook no se usa para intercambiar informaciones distintas que no salen en los medios de comunicación habituales. Allí, internet no se usa para leer blog subversivos o prensa poco habitual. Allí se habla mucho más del Madrid o del Barça que del Babas y sus cuarenta estúpidos arruinadores. Allí la Merkel sigue siendo la madrastra de este cuento que no es cuento y es incluso mucho más mala. Sin embargo, aunque sus hijos han pagado el doble este año por sus matrículas, no tienen ese odio consciente de que el culpable sea este desgobierno de liberales fascistas que, para mantener sus privilegios y conseguir enmendar lo que sus amigos “emprendedores” se han llevado o dejado por el camino, nos están dejando en la calle y sin derechos. Allí Doña Rancia se fue por miedo al cáncer y El Babas es un mandado de la Merkel.

Ya se que mientras aquí vivimos más de seis millones allí sólo viven trescientos mil (en toda la provincia). Pero está claro que hay más representaciones de trescientos mil (incluso de menos habitntes) que de seis millones. Allí dónde el cura sigue siendo una autoridad y la guardia civil alguien con quién no debes hablar, no se sale a “Rodear el Congreso” porque ni siquiera se piensa que pueda servir para algo. Allí todavía creen que los cambios nos los “regalan” y que el pez grande se come al chico. 

Anuncios

8 comentarios en “Desiguales

  1. Pues hasta en esto, Celemín, me identifico contigo. Y el pensamiento único se manifiesta día si día no (y el de en medio también) entre aquellos con quienes compartes momentos. Todos parecen tener ese troyano en la cabeza que, aunque identifiquen en el mejor de los casos el diagnóstico de la situación, al final algo los detiene e inmoviliza.

    ¡Ah! Que conste que esto no es más que una lectura para la reflexión compartida. En modo alguno un paso atrás.

    Un saludo tras un finde en el que, aunque hemos sido pocos, también ha surgido la “disparidad de criterios” algo que ya es pan nuestro de cada día.

    • No es un paso atrás. Es simplemente un alto para respirar y ver que el final está un poco más lejos de lo esperado pero al alcance de la mano.

      Salud

  2. En los lugares de pocos habitantes existe un mayor control social. Todos se conocen, se sabe de qué pie cojea cada uno y lo que hizo o dejó de hacer tu padre o tu abuelo. Se utiliza el cotilleo para poner en su sitio a aquel se saca los pies del tiesto que tiene asignado por tradición.En estos lugares donde hay tanto control social curiosamente es donde el voto de una persona vale más: un escaño en Soría cuesta 8.000 votos, en Madrid más de 50.000.

    Sí, todavía hay mucha gente que se cree eso de “que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades”, pero me acuerdo de lo que eran cuando Rajoy estaba en la oposición y cómo son ahora que Rajoy gobierna. Eluden hablar ahora de la situación económica por que están muy distraídos con el tema de la independencia de Catalunya: si ahora dices que te parece bien el derecho a la autodeterminación automáticamente eres antiespañol, de lo que deducen que por eso criticas las políticas económicas de Rajoy. La independencia de Cataluña, incluso con referéndum legal, es una maniobra de distracción; ¿Se irían los catalanes sin lograr una gran mayoría en los grandes núcleos de población?

    Más que la batalla mediática, lo que se perdió fue la guerra cuando se aceptó la ley electoral. Supieron diseñarla a su medida en un momento en el que conseguir introducir un voto en una urna nos parecía ya una gran victoria.

    Efectivamente, defendemos un nuevo proceso constituyente, pero este pasa por una ley electoral que permita una representación más real. La batalla mediática es la clave, no está ganada, pero desde luego ellos no están mejor que antes. Espero que se vea en las elecciones en Euskadi y en Galicia.

    Que no decaiga, “vamos despacio porque vamos lejos”.

    Salud, calle y redes

    • Yo lo del control social me lo paso por el refajo. He sido yonki sin haber provado las drogas, héroe por haber cumplido con lo que que consideré justo, excéntrico por ser “distinto” y un caso perdido durante buena parte de mi vida. Es verdad que los condicionalismos de una sociedad muy controlada, infuyen y mucho, pero va siendo hora de salir a pecho descubierto.

      Salud amigo.

    • Palinuro siempre se sale. Y lo que les está pasando a los de la caspa es lo que debemos de hacer. La nueva guerra de guerrillas consiste en eso, en “minar” todos y cada uno de aquellos actos en los que estos desgraciados arruinadores participen.

      Salud.

  3. Cualquier cosa, como esa que apuntas, de reventar cualquier acto en que pretendan “vender” una moto a todas luces impresentable, vale. Porque bien sea por acción o bien por omisión, quedan con el culo al aire. Se retratan.

    A propósito de esto de la guerra de guerrillas… Este verano visité el País Vasco. Y hubo algo que me llamó la atención por poco visto: Durante uno o dos kilómetros, un despliegue de personas en fila con una pancarta individual entre las manos, visible, manteniendo una distancia entre si de unos dos o tres metros entre cada uno de ellos. ¡No imaginais lo impactante que es, al menos a mi me lo pareció, ir viendo tanta gente mirandote a los ojos a tu paso con el coche mientras exhibía su pancarta! Parecía que no acababa nunca. Y en silencio… Es muy contundente.

Los comentarios están cerrados.