15M. Sólo somos ciudadanos.

Una de las quejas tradicionales de las personas que no conocen el movimiento 15M es que, según ellos, no entramos de lleno en el juego político (para ellos el juego político consiste en formar un partido político).

Tal y como yo lo veo y lo vivo, el movimiento 15 M no es otra cosa que una gran asamblea de diferentes personas con ideales diversos y con un gran objetivo común: un cambio definitivo en las formas actuales de dirigir los estados para que los ciudadanos seamos los que decidamos lo que nos interesa y lo que no queremos.

Los que, asistimos (más o menos) a las asambleas de barrio de este movimiento y los que nos sentimos parte de ese movimiento, si algo tenemos claro es que cada uno de nosotros sólo nos representamos a nosotros mismos y que este movimiento no tiene dirigentes. Este movimiento delega en comisiones los distintos asuntos y los portavoces lo son puntualmente y por decisión de la asamblea correspondiente.

Por eso, cuando algunas personas que decían pertenecer a ese movimiento decidieron convertirse en asociación lo hicieron a título particular y no como 15 M, por mucho que le dieran ese nombre a su organización. Por eso, muchos permanecemos estupefactos cuando leemos noticias en la prensa de que el movimiento se ha reunido con diputados del Parlamento alemán.

Como se pudo observar el sábado 13 de octubre en la masiva manifestación “No debemos, no pagamos” este movimiento se ha convertido en un peligroso “tocahuevos”. Nos hemos convertido en los denunciantes de esta basura institucional que sólo miran por su bienestar y a los que les importan una mierda sus votantes. No es verdad que no creamos en la política. No es verdad que no creamos en los políticos. Ni siquiera es verdad que no creamos en las instituciones. No luchamos contra el Congreso, el Senado, los sindicatos o los partidos políticos. Luchamos contra la corrupción, contra la oligarquía, contra todos aquellos que usan el poder obtenido de nuestros votos para hacer lo contrario a lo que queremos, para seguir viviendo como opíparos curas de pueblo, para construirse un futuro lleno de millones de euros en puestos directivos de multinacionales o para destrozarnos el futuro convirtiéndonos en esclavos. Luchamos para que se cambien las políticas de recortes por otras que nos den empleo, trabajo y dignidad. Luchamos para que se comprometan a cumplir con aquello a lo que nos comprometen. Y luchamos para que los bancos, los banqueros y los políticos paguen por esta estafa que llaman crisis.

Mucho se ha habado de la disidencia “organizada” por el poder para tenerla controlada. De hecho, se dice que Soros (ese que estuvo a punto de hacer caer la Libra) financia al Movimiento “Occupy Wall Street”, la versión norteamericana del 15-M.

Lo que los políticos no digieren del movimiento 15-M es que no saben por dónde hincarle el diente. No saben quiénes son sus líderes y por tanto no saben a quiénes pueden comprar con sus tácticas habituales de puestos en listas electorales o búsqueda de información sensible que pueda desprestiagiarlos. Eso es los que les descoloca y por lo que nos tienen tanta “tirria”.

Y es preocupante, por ejemplo, que en ese empeño por buscar culpables y meter miedo a los integrantes (como pasó con las infames cargas policiales del 25, 26 y 29S), estén logrando que la juventud empiece a ver en la policía como el cuerpo represor del estado. Pasó hace tres semanas en Madrid en el concierto de la MTV y volvió a pasar el sábado en las fiestas del madrileño Barrio del Pilar. Como los ven como represores, no dudan en montar una batalla campal cuando tienen la oportunidad.

Los represores que en realidad son los mandos policiales, los políticos que dirigen a esos mandos y sobre todo quienes desde su puesto como secretarios de sindicatos policiales, en lugar de reconocer los excesos se dedican a decir idioteces como el del SUP con aquello de “Apoyamos que la policía no lleve identificación. Leña y punto”.

El movimiento 15-M hace política todos los días. Pero si quieren localizar a sus dirigentes, quizá tengan que localizar a todos sus integrantes.

Anuncios

9 comentarios en “15M. Sólo somos ciudadanos.

  1. El 15-M es un movimiento social, no es ni partido ni grupo de presión. Denuncia la crisis de un sistema de partidos que no representan, que privilegia a las grandes corporaciones a costa de los derechos sociales. Su organización es horizontal, mediante redes sociales donde no existen jerarquías e importan más las ideas que las personas que las proponen. Asume como desafío la falta de respuesta al malestar de la sociedad por parte de los sindicatos, de los políticos y de los medios de comunicación. Aprovechó una campaña electoral para hacerse oír y como acción colectiva utilizó las acampadas que posteriormente dieron lugar a las asambleas que se extendieron por barrios y ciudades y en las que se deciden nuevas acciones de protesta. Goza de un amplio reconocimiento social al no hacer uso de la violencia, lo cual le infiere legitimidad para promover un cambio social. Practicó una desobediencia civil moralmente justificada sin líderes y utilizando las TICs que desorientó a la autoridad. Es un movimiento de izquierdas que castigó a la izquierda por aplicar políticas neoliberales lo que significa que su indignación irá en aumento si siguen aplicando este tipo de políticas.

    El 15-M no ha parado desde su aparición y seguirá mientras exista malestar social. Este malestar es global, por eso su difusión es inevitable e imparable gracias a las TICs. Es la respuesta a la globalización financiera que también se apoyó en las TICs.

    Como bien dices, amigo Celemín, sólo somos ciudadanos, es decir, portadores de derechos pero que estamos dispuestos a ejercerlos y a exigirlos pero ahora haciendo ciberpolítica. Ejercer de ciudadano molesta a la autoridad y si se hace utilizando las TICs además la descoloca. El cambio ha empezado y nadie lo puede parar. Cuando la autoridad deje de tratarlo como un problema de orden social y escuche, como lo hicieron en Islandia o en Suecia en 1992, empezaremos a entendernos.

    “Desde el 15 de mayo de 2011 nada volverá a ser como antes” (C. Taibo).

    Salud, calle y redes.

  2. A la entrada que haces en tu artículo, Cele, yo la ilustraría con la segunda de estas viñetas de El Roto acerca del 15M: http://www.elpais.com/especial/el-roto-y-el-15-m
    “A los jóvenes del 15-M: fundad un partido y nosotros os lo financiaremos para que seáis como el resto”

    Es un buen resumen para lo que indicas tu y lo que indica Red, ese “joío” que se explica tan bien (opinión que comparto) quizás porque tiene la cabeza bastante bien “amueblá”.

    Estoy completamente de acuerdo en que la inexitencia de interlocutores hace que el sistema y la autoridad se descoloque.

    Y termino con un tuit que fue muy redifundido:

    “Estaremos muy equivocados si creemos que alguien que no sea la PRESION de la CALLE va a ponerle bridas al Sistema Financiero”

    Salud, calle y red. Como siempre, Cele, Red, un gusto compartir con vosotros.

  3. Cuando surgió este movimiento he de decir que me dejó descolocada y no entendía porqué no formaban un partido para desde ahí pelear por lo que claramente exponían. Ahora veo que si lo hubieran hecho probablemente ahora no estaríamos hablando del 15M. Lo explicáis muy bien, el 15M somos todos, somos personas muy diferentes que perseguimos lo mismo, la ciberpolítica como dice Red, es lo que tenemos que hacer que funcione, una buena forma de implicarse todos de una forma rápida y sencilla. Esto es lo que les acojona y que no nos vamos a conformar con votar cada cuatro años y luego nos olvidamos. Calle y más calle. Gracias a todos por estar ahí. Salud.

  4. La verdad es que me lo paso bomba con tus entradas, Celemin, y con las aportaciones que hacen Red y Narbona principalmente. Creo yo que lo ´mas importante en el 15M es la ausencia escrupulosa de la violencia, pues así nuestros “compañeros” los policias no tienen excusa para sacudirnos. Gracias por vuestra presencia tan necesaria en ésta época, donde tratan de acojonarnos los neoliberales “joios” Mucha salud para poder “hacer la calle”. Saludos muy afectuosos amigos.

Los comentarios están cerrados.