Privatiza que algo queda

Escuchaba el sábado a David Broncano quién a modo de broma, decía que el euro por receta no tiene el carácter disuasorio que dice el nuevo presidente de la CAM, alias el peligroso, porque si así fuera, en lugar de un euro por receta le habrían puesto siete.

Ya se sabe que los humoristas sacan siempre una verdad a la luz con sus chistes gráficos o como en este caso con su monólogos. Porque la verdad es que ese euro no tiene el fin de disuadir a que el enfermo consuma un medicamento, sino que la medida se ha pensado de forma mucho más maquiavélica y más eficaz sin que por ello se comprometan las ventas de los laboratorios. La medida tiene el fin de que el enfermo no vaya a por la receta y acuda a la farmacia a comprar ese medicamento que necesita. Mucha gente, si les cuesta un euro con receta y por ejemplo 1,20 sin ella, no irá al doctor a por la receta sino directamente a la farmacia. Si a esto le añadimos que no hace ni un par de meses que se retiraron de la financiación pública 425 medicamentos, muchos pacientes jubilados (y no jubilados) optan por ir directamente a la farmacia sin el engorro de tener que pedir cita, que tarden tres días en que te vea el médico, que luego no te pongan envase grande o el genérico o que esté excluido y tengas que volver a por otra porque la misma no vale, etc. Muchos, prefieren pagarlo directamente antes que tener que esperar para ir al médico. Y eso es lo que se pretende, bajar el presupuesto dedicado a medicamentos sin que los laboratorios sufran por ello.

En Cataluña, que la medida lleva en vigor desde hace cinco meses, ya se han reducido la expedición de recetas en un 20%, pero, seguro que los estudios sobre ventas de medicamentos no dan esa reducción. Y más cuando las recetas de medicamentos sobre los que más se ha reducido su expedición por un médico son los analgésicos, antihistamínicos y antiinflamatorios.

Pero no sólo es el euro por receta. Está también el empeño por privatizar todos los hospitales de Madrid, de cerrar las urgencias, como las de Barajas que al final serán cerradas la semana que viene, el de convertir el hospital de la Princesa en un centro geriátrico, etc. La cuestión es hacer negocio con todo lo público. Negocio que ya hicieron en los años noventa del pasado siglo con las eléctricas y las telefónicas y que sólo nos produjeron una dependencia dictatorial con esas empresas y un servicio cada vez más caro y una atención al cliente inexistente.

Permitimos entonces que se “regalara” lo público a cuatro listos que valiéndose de sus amigos políticos pagaron miserias por lo que era de todos y que se había conseguido con el dinero de todos y ahora vamos por el mismo camino. La gente traga con lo que le echan y asienten impertérritos a cualquiera de las tropelías de estos sinvergüenzas.

Anuncios

4 comentarios en “Privatiza que algo queda

  1. Hemos asistidos, con la misma impasibilidad con la que actualmente reacciona la gente justo cuando mayor es el atropello, al desmantelamiento paulatino, constante, pero dosificado, de la venta de todo el patrimonio público que tantos años y esfuerzos costó obtener. Y además malvenciendolo entre amigotes sin que las ventas lucieran para algo.

    Con la aplicación del sistema de “la rana hervida” nos hemos visto sorprendidos cuando ya el agua achicharra tanto que no cabe solución. La estrategia de toda esta revolución de una minoría muy poderosa económicamente contra la mayoría de la población ha consistido en hacerlo gota a gota. Con un goteo tan persistente como adormecedor.

    Nos han ido inoculando ideas a base de repetir hasta la saciedad mantras del tipo “Lo público no funciona. Lo privado se gestiona mejor” Y ya hemos visto cómo se cumple, sobre todo por nuestros lares.

    Y TODO es para estos sinverguenzas una OPORTUNIDAD DE NEGOCIO. Tras cada puesta en cuestión de una actividad o un colectivo, machacándolo, existe una estrategia para que lo que abandona lo público lo obtiene sin mayores cortapisas algún grupo que hará con ello negocio redondo. Empeorando el servicio o el cometido. Lo único importante es el lucro. Su lucro.

    La ideología que hay tras todo esto pretende reducir el Estado a un nivel en que “se pueda poder ahogarlo en la bañera”. Con el dinero de nuestros impuestos (y que ellos no pagan) nos dan lecciones de vivir por encima de nuestras posibilidades. Desde sus estupendos púlpitos nos dicen cómo y en qué hemos de usar nuestro dinero.

    ¿Hasta cuando seguiremos dormidos?

    Salud. Muy buen post, Cele.

    • Pues me temo narbona, que la borrachera de sueño nos durará hasta que se acabe el “vino” público. Una vez muerto el perro, se acabó la rabia. Sólo que para entonces ya estaremos infectados en la servidumbre, en la esclavitud y en el vivir mendigando.

      Salud amigo.

    • Esa es mi mayor preocupación. Que a la gente cada vez le importa menos su interés y pasa olimpicamente de defender los derechos que nos costó mucho tiempo y mucha lucha conseguir para que ahora en nueve meses nos los hayan robado. Ojalá el sueño termine pronto, porque un amigo mio decia en éstos casos. “Hasta que no tengamos nada mas que mierda para comer, y no haya para todos aquí no protesta ni dios”. Saludos amigos.

Los comentarios están cerrados.