más hijopueces, más indeseables

Hay días en los que uno lee lo que dicen los periódicos y le hierve la sangre. Días en los que los sinvergüenzas tienen tanta cara y desparpajo que sólo te quedan ganas de ir a por ellos y partirles la cara. Menos mal que uno es pacifista y rechaza todo tipo de violencia y en lugar de buscar pelea, coge el teclado y saca de sus entrañas el puñal de las palabras.

Últimamente esa sensación de cabreo permanente ante las idioteces, los pensamientos planos y las hijoputeces de quién utiliza la palabra para manipular, mientras se cree intocable en el seno de su cargo político, se repite mucho.

Si el otro día leíamos en eldiario.es que un diputado del partido de los negocios de Castilla y León, en su condición de abogado de una entidad bancaria, propuso que una mujer sin empleo a la que el banco le había quitado la casa, encima dedicara todo su subsidio de desempleo a pagarle al banco la deuda contraída, lo cual es el colmo del rastrerismo, de la hijoputez y de la falta de humanidad de quién además de abogado y “representante” de los ciudadanos es persona, hoy nos hemos enterado que un tal Juan Manuel Abendea, a la sazón diputado también del partido de los negocios, nos insulta a todos los ciudadanos y en especial a los parados, los funcionarios y trabajadores públicos y a todos aquellos que han visto reducido drásticamente su modo de vida, al querernos hacer tragar un sapo que nos enferma directamente la razón.

Dice este insoportable pollo que la asignación de dinero público a la Casa Real, “ha sido la más castigada en los últimos años”. Y para “justificar” tal despropósito dice que los presupuestos ministeriales han aumentado en la última década un 33,54% y que el IPC aumentó un 30%, mientras que el dinero que todos aportamos OBLIGATIORAMENTE a este egregio cantamañanas, sólo creció en un 18,4 %. Creo haber leído en algún sitio que los funcionarios han perdido en la última década un 8,8% (-8,8%) ya que mientras el IPC aumentó un 28,8% las subidas salariales apenas llegaron al 20%. Pero es que, desde que este tipo lleno de amistades muy peligrosas y de yernos imputados por corrupción, cohecho y tráfico de influencias, es el Jefe del Estado, los trabajadores públicos han perdido un 48,98% de poder adquisitivo.

Si nos referimos además a cualquier trabajador no público, y miramos los últimos cuatro años, la situación empeora notablemente. Mientras que hace cinco años un salario mileurista era el de becarios y gente con trabajo nada especializado, hoy nuestros jóvenes licenciados, con idiomas y másteres, deben emigrar al extranjero porque aquí o no encuentran contratación o lo que les paga no llega ni a los 700 euros mes.

También es digna de mención esa casposa y asquerosa manipulación consistente en el más rancio cortesanismo e hipocresía: “….pero estoy seguro que el espíritu de servicio y de austeridad de su Majestad el Rey no lo hubiera permitido“. Lamentable, burlesco y con una falta de sentido ético insuperable. Este tipo (el diputado) no puede ser más rastrero ni caer más bajo.

Por tanto está mal no atender una petición más que razonable de rebaja del presupuesto real en un 4% (si de mi voto dependiera directamente le quitaría los 8 millones de euros más los que se pagan desde otros ministerios y le abonaría un salario de 70.000 euros más que suficiente para vivir bien) pero mucho peor es pensar que todos los españoles tenemos el mismo cociente intelectual que los votantes de los de los negocios, insultarnos en nuestra propia cara y creerse que uno está por encima de todo y que es intocable. Porque a todo cerdo, tarde o temprano, le llega su San Martín y los más cerdos son llevados a la banca(1) con mucha más saña y violencia.

Salud, república y más escuelas.

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3 comentarios en “más hijopueces, más indeseables

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  2. Lo que está pasando en este país es alucinante. Cuanto más poder y privilegios tienen los guardianes de la moral, es decir la iglesia, más inmoral resulta la forma de gobernar de los que les conceden los privilegios, y el pueblo dice amén.

    “Los presupuestos más sociales de la historia de la democracia”, “ya se ven síntomas de recuperación” (dando el dato del récord de paro), “España está en una situación brillante” (de Guindos), “la culpa es de los jóvenes por estar de fiesta hasta las cinco de la mañana”, “la homosexualidad es una enfermedad”…

    Y el Rey le suelta un “por qué no te callas” a uno que, aunque sea un populista redomado, le está dando a su pueblo lo que le pide.

    Mi ilusión era que nos pareciéramos a Islandia, pero creo que empiezo a conformarme con que nos acercáramos un poco a Venezuela.

    SCRyD

    • Creo que han llegado a un punto tal de impunidad que creen que pueden decir lo que quieran, hacer lo que les venga en gana y lo que es peor, obligar a la gente a seguir por la fuerza sus posturas. Hagan lo que hagan, toquen lo que toquen, aparezcan los casos de corrupción que aparezcan, nadie dice nada. Y si levantan la voz como ayer en Torrevieja, encima tienen la cara dura volverse ufanos y soltar “que lo demuestren”, cuando están las facturas del gasto telefónico y los números a los que han llamado. Porque no sólo es el desmesurado gasto telefónico. Detrás de esa actitud está la de quién cree que puede actuar impúnemente porque “NUNCA PASA NADA”.

      Salud, república, más lectura, menos televisión y más redes sociales.

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