Made in USA

Todos los noticiarios televisivos de este fin de semana nos han llevado a Newtown (Connecticut), estado al norte de los Astados Unidos, dónde un autista con síndrome de Asperger se cargó a 20 niños y seis adultos con dos pistolas semiautomáticas y un rifle.

Pero no quiero hablar de la matanza en si, sino de las cosas que he visto alrededor de la misma y que creo que son parte del problema de la sociedad hipócrita y demente como la americana.

Veía en uno de los vídeos de la noticia como no hace ni un mes que es esa escuela se había celebrado un festival en honor a los veteranos de guerra. ¿Sería posible realizar festivales a favor de ex-soldados participantes en guerras en España u otros países similares a los Estados Unidos? Francamente no creo que haya otro país en el mundo (salvo quizá Israel) que sea capaz de tener veteranos de guerra porque mete las narices en cualquier parte del mundo y por tanto es capaz de montar trifulca allá dónde sus lobbys crean que es posible sacar rendimiento económico.

Veía también como ante una tragedia de este calibre, los vecinos organizaban vigilias, encendían velas y sobre todo se ponía a rezar en la calle de forma intensa y continua. No se si rezaban por los muertos o por los vivos. Tampoco se si los rezos son una especie de droga que les hace olvidar el dolor de la pérdida de tantos seres inocentes. Lo que si se es que muchos de los que allí estaban rezando, si se les preguntara el porqué de esta tragedia, nunca dirían que una sociedad con un sentimiento profundo del nacionalismo, con una influencia sobre sus ciudadanos tan intensa a favor de la resolución violenta de conflictos (guerras) y con una enmienda constitucional de hace más de dos siglos que consideran casi como un mandato divino, son las razones de todas estas masacres.

Porque no sólo el lobby armamentístico y la estúpida Asociación Nacional del Rifle, llena de dementes violentos son los culpables de esos sucesos que se producen cada poco tiempo en este país de los caciques del mundo. Es toda una sociedad que no sólo no cree en la igualdad de oportunidades (a pesar de lo que diga su constitución y el dicho popular del sueño americano) sino que aparta a los débiles y excluye al distinto. Una mentalidad como la mía, no puede entender que no quieran tener una sanidad pública y universal. Ni tampoco puedo entender que crean que no pagar impuestos sea la meta de cualquier persona, ni que el estado, ellos que son los más nacionalistas del mundo, sólo sea algo que interviene lo menos posible en la sociedad que compone el mismo.

Escuchaba el sábado por la mañana, en la Radio Anuncio de Prisa, a un periodista español decir que para entender la sociedad americana, hay que haber vivido allí. Que, la violencia y los casos de muertos por tiroteos se han reducido considerablemente desde los años 60 y que el hecho de que uno pueda comprar más fácilmente una pistola que un chupete para un niño, es precisamente lo lo que hace que se hayan reducido el número de víctimas. También decía que son los medios de comunicación los que “engrandecen” estas noticias. Y para rematar el desvarío y la perorata que estaba soltando dijo que, en España antes no había violencia de género sino crímenes pasionales y que ha sido el foco del periodismo lo que ha creado el problema que antes no existía.

Es posible que este tipo haya vivido en USA. Hasta es posible que entienda y se crea partícipe de esa sociedad tan, digamos estridente. Pero desde luego, su discurso si se parece muy mucho al discurso de la estupidez, del ensalzamiento de la violencia y al de una sociedad que prefiere enterrar niños y jóvenes masacrados a tiros cada mes en lugar de intentar, no prohibir las armas pero si hacerlas mucho más restrictivas y sobre todo que para poseerlas, uno tenga que pasar un serio examen psicológico.


Es también harto sintomático de esta sociedad hipócrita y meapilas como la americana que un vecino pueda acusar a un padre de abuso sexual a su hijo por bañarle desnudo, que le pongan hojas de parra hasta a un muñeco que orina por un tuvo de plástico con forma de tuvo y sin embargo en cualquier película de medio pelo, los protagonistas se van a la cama a los dos minutos de haberse conocido.

Pero lo que más me cabrea es que esa sociedad tan liberal, que crea pobres cada día y en la que el rico sólo piensa en ser más y más rico y cree que no tiene ninguna obligación ni con el estado ni con sus convecinos de sociedad que le han ayudado de una u otra forma a ser rico, sea el modelo social al que muchos de los que aquí están en política aspiran.

 

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7 comentarios en “Made in USA

  1. Me parece muy correcto el comentario.
    Lo que no acabo de entender es lo de “…que orina por un tuvo de plástico con forma de tuvo…”

    Salud y dignidad.

  2. Si, es difícl de entenderlo. Luego me di cuenta. Me explico. En un programa de “Los cazadores de mitos” de Discovery Chanel, hacían una prueba no recuerdo sobre que. Para ello, hacían un muñeco humano que debía orinar. El cilindro por el quie orinaba era eso, un cilindro de plástico. El muñeco no tenía ni testículos, ni pene. Sin embargo, cuando proyectaron la prueba que querían demostrar, el realizador americano, le insertó una hoja de parra en el cilindro por el que debía salir el líquido que hacía de orina. Vamos como si fuera una persona de verdad y hubiera que haberle tenido que tapar sus partes para no ofender al personal.
    Eso dice mucho de la mentalidad, y de la enfermedad mental de los americanos.

    Salud, y gracias por comentar esto que una vez leído no tiene mucho sentido si no sabes de que va el tema.

  3. “El mejor indio es el indio muerto” dijo un actor secundario en una película. Poco más tarde llegó a ser Presidente de los EE UU.

    Los EE UU se conformaron con la conquista de territorios por lo mejorcito de cada casa de aquella Europa en la que sobraba mucha gente debido al exceso de mano de obra que produjeron primero la Revolución Agraria y posteriormente la Revolución Industrial. Allí emigraban familias enteras que con su percepción de que “todo el monte era óregano” no se cortaron un pelo a la hora de conquistarlo con prácticas genocidas. Tengo leído por alguna parte que les “obsequiaban” a los nativos las mantas de los hospitales infestadas con virus como el del sarampión para acelerar su exterminio. También les vendían armas de fuego y luego les enfrentaban entre sus diferentes tribus. En fin, todo un repertorio de despropósitos que más tarde el cine se encargaría de manipular para que el indio siempre fuera el malo, sucio, tonto y salvaje y el hijoputa blanco el más guapo; rubio, alto, ojos azules, inteligente y bien plantado.

    La cultura de “la conquista del oeste” la llevan metida en vena los estadounidenses blancos y se refleja en su política exterior. Pero claro, llega un momento en que el orégano se agota y que muchos blancos empiezan a darse cuenta de que cada vez más se van pareciendo a los indios, pero con los valores del hijoputa blanco. Gary Cooper, John Wayne, Clint Eastwoot, Ronald Reagan, Charles Heaston, Rambo, Szchzsnaguer (o como coño se escriba) y un largo etc son sus referentes y su PIB se basa en más del 50% en la industria armamentística ¿Por dónde pueden salir estos súbditos? Al que escupe hacia arriba, el gapo le cae en la cara, lo jodido es que salpica a los demás.

    SCRyD

  4. Hay que decir que desde la matanza de Columbine en 1999 no ha habido ningún avance legislativo en el sentido en que Michael Moore indicaba respecto a la regulación (¿os suena la palabra?) y control estricto de armas. No hay que ser una lumbrera para colegir que la razón de que prolifere este tipo de masacres, alguna relación tendrá que ver con el hecho de que en EE.UU. es tan fácil comprar y portar un arma como adquirir un paquete de arroz. Pero el problema siempre está en el mismo sitio: el poder de las grandes corporaciones y sus intereses por encima de los ciudadanos de a pie. La intocabilidad de una enmienda de la sacrosanta Constitución, es una milonga que no se la traga ni dios.

    No es un problema que tengamos por nuestro entorno. Aquí ya bastante tenemos con pretender controlar a quienes tienen la potestad de llevar armas y que ningún psicópata pueda ingresar en un instituto armado o actúe como tal con los medios que disponen las fuerzas del orden.

    Pero dada la facilidad con la que el “american sistem wife of live” se nos cuela culturalmente, a una presión no por soterrada menos palpable, habría que andarse con cuatro ojos. A la matanza de Oslo me remito. Acuérdense.

    Como también se nos cuela –vía calvinismo “Merkeliano”- una forma de entender la existencia en comunidad con más nexos en común con los defensores del modo de vida americano que con el de los valores con que Europa se había distinguido hasta ahora.

    SCRyD

  5. Perdonad que estos días no responda a vuestros excelentes comentarios. El trabajo no me deja tiempo y cuando llego a casa, como ahora, estoy bastante cansado. Pero que sepáis que siempre hay un rato para leeros.

    Salud, amigos

  6. Descansa Cele, que mientras nos vayas regalando tus entradas, lo demás no importa.Salud, no te nos vayas a poner malo.

  7. Y no se preguntarán, no, las razones por las que se suceden tragedias como esa, que no se trata de un hecho puntual sino repetitivo.

    Cuidate.

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