La fe, ¿Idiotez y lelismo?

Nos falta fe.

Los católicos son capaces de creer que una virgen quedó preñada por si sola (o por una paloma o aún más increíble por un ser imaginario que mandó su semen en forma de “espíritu santo”). También son capaces de creer que, en el judaísmo de principios de la cristiandad, un marido “cornudo” no sólo no repudia a su mujer sino que le da cobijo, protección y asume como suyo un hijo ilegítimo. Pero es que no tenemos fe, nos dicen, por eso no podemos ver la verdad de sucesos de ese estilo.

Por eso, los que no somos fascioliberales, los que no somos capaces de ver salida por ningún sitio porque observamos la realidad con los ojos de Santo Tomás (ver para creer) y que esa realidad nos dice que somos cada vez más pobres, que cada vez hay más parados, que lo único que se está logrando es bajar los salarios, perder las condiciones laborales, y acabar con todo lo público para que unos pocos hagan negocio, y que sin embargo, una buena parte de la ciudadanía se comporte como verdaderos borregos que atestan centros comerciales, que creen que no va con ellos y que sólo deben salir a la calle los que “no tienen nada que perder”, sólo vemos que todo tiene la misma finalidad: llevarnos a un estilo de vida dónde el trabajo sea lo más precario posible, dónde las condiciones las pone directamente el empresario y dónde el empleado subasta a la baja su esfuerzo y el empleador se queda con la subasta del más dócil, del más barato y del que más dinero le va ha hacer ganar.

No tenemos fe para ver que grupos empresariales como Inditex, El Corte Inglés, Mango o Cortefiel tienen sus talleres en Marruecos a 178 euros mes por 65 horas semanales de trabajo y sin embargo siguen siendo empresarios modelos españoles a los que debemos adorar e imitar. Nuestro ateísmo liberal nos hace ver que esos grupos empresariales son españoles con el mismo entusiasmo que sudaneses, que su única patria es el dinero y que explotan a personas inocentes allí dónde las leyes locales lo permiten. Que la globalización es un invento suyo para explotar a personas en una parte del mundo y vender “de lujo” en la otra parte del globo terráqueo.

Tampoco tenemos fe para ver en el FMI una autoridad mundial de la economía. Nosotros, los del realismo sólo vemos en ese organismo a un grupo de vagos vividores que nunca aciertan y lo que es peor a los que nadie pide responsabilidades y que además siguen insistiendo y ejerciendo como si de verdad supieran de lo que hablan. La falta de fe nos hace ver que países como Argentina, Brasil o Venezuela sólo empezaron a levantar cabeza cuando mandaron a “cascarla” a estos fantoches además de a los otros del Banco Mundial que son primos hermanos de estos.

Nuestra falta de fe, nuestra poca creencia en el sistema nos impide ver los beneficios que pretende sacar Telefónica (una empresa que se formó con el esfuerzo de todos los españoles y que Isidoro y el Insufrible narcisista en su empeño de seguir la senda del neoliberalismo reeganiano, acabaron entregándosela a elementos que han acabado quitándonos hasta los pantalones), del fichaje de ese tipo que ha llevado a la quiebra a todo aquel negocio en el que ha participado, desde el patrimonio familiar, hasta Caja Madrid, eso si, a base de amigos y de cargos, siempre llevándose un buen pellizco en lo que los americanos llaman Cash.

Al final va a resultar que la fe no es otra cosa que una gruesa capa de idiotez engordada con otra buena dosis de lelismo.  

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7 comentarios en “La fe, ¿Idiotez y lelismo?

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  3. Y lo más triste es que cuanto peor se va poniendo el panorama más se incrementa la fe de los que están infectados por ella. Pero que artistas del control mental son esos que se dedican a diseñar el sistema de creencias para que puedan vivir los ricos, y ellos cobrar por sus servicios, como dios. “Hay que sufrir en la tierra para ganar el Paraíso”.

    Jesús era un tío cojonudo; solucionaba los problemas multiplicando panes y peces, convirtiendo agua en vino, andando sobre las aguas resucitando muertos o resucitando él mismo. Hay que tener mucho morro para escribir estas cosas después de 300 años de la muerte del profeta y conseguir convencer a tanto ingenuo durante 2.000 años saliendo disfrazados de supositorios en procesión y con la imagen de un hombre destrozado clavado en un madero. Estos cabronazos saben que su dios no existe, por que de lo contrario irían al infierno de cabeza aplicando su propio código, y por lo tanto se aplican a construir su paraíso en la tierra a costa del prójimo.

    Uno de los padres de la sociología,investigando las religiones primitivas, llegó a la conclusión de que dios era la sociedad. Una vez sacralizada esta por los sacerdotes, que explicaban todos los fenómenos de la naturaleza mediante fuerzas divinas. Con el paso del tiempo y el olvido el hombre terminó por “entender” que cuestionar lo sagrado era profanar y que lo podía pagar muy caro; el pensamiento dogmático se institucionalizó, cuando llegamos a este mundo ya está dado, es lo primero que nos encontramos y nos socializamos con él. Por lo tanto, en un principio la sociedad creó a Dios, y no al revés; la sociedad al resultar tan compleja, alguien tuvo la feliz idea de explicarla mediante un dios revelado todopoderoso y no hizo otra cosa que sacralizarla para impedir que fuera profanada por el pensamiento crítico.

    “Ser sociólogo es un deporte de combate” decía el eminente sociólogo Pierre Bourdieu.

    SCRyD

    • Me quedo con todo, pero en especial esta parte GENIAL de tu comentario:

      “..Estos cabronazos saben que su dios no existe, por que de lo contrario irían al infierno de cabeza aplicando su propio código, y por lo tanto se aplican a construir su paraíso en la tierra a costa del prójimo..”

      >

      Salud, amigo

  4. Si que son cabronazos con INEN propio y de lujo que es la timofónica.
    y nuestro antiguo INEN en proceso de desmantelación.
    Me gustó y lo comparto

    • Gracias, Lume. No lo había visto y, será por la edad o porque últimamente la sensibilidad me posee, se me han saltado las lágrimas. El final del vídeo, me ha dado encima una gran alegría.

      Salud, amigo y de nuevo, gracias.

  5. A propósito de la fe (o su carencia) en organismos de la catadura de F.M.I. ayer saltaba la noticia de que éste último (soto voce, claro, porque ya sabemos que las rectificaciones nunca ocupan ni el mismo plano de portada ni igual número de explicaciones) había caído en la cuenta de que igual en sus “recomendaciones de austeridad para determinados paises europeos” se había pasado de frenada. Y que los resultados que se estaban obteniendo eran los contrarios a lo que se pretendía.

    Lo primero que a uno se le ocurre es, al margen Cele de la incompetencia de quienes rigen dichos organismos (estoy de acuerdo en que habría que “reiniciarlos” todos), es que “eso” que ahora dicen llevan diciéndolo desde el principio gente muy competente pero a la que no se le permite cancha medíatica ninguna con la que el personal que no navega por internet (la mayoría) pudiera vislumbrar de alguna manera que existen “otras alternativas” no ya iguales, sino más válidas por irrefutables y porque son infinitamente más justas para la mayoría. Pero volvemos a lo de siempre: quien controla los medios, controla la opinión. Y ese hueso, por razones obvias, no lo van a soltar.

    El vídeo de Lume, como tantas creaciones que ahora se cuelgan en la bendita Red, nos demuestra que la capacidad creativa es masivamente extraordinaria. Gracias a las TIC´s se ha democratizado todo. No se precisa de intermediarios ni de nadie que “decida” qué es lo que debe triunfar y que es lo que no. Son… los daños colaterales que hacen pupa al sistema de controlar mentes. Son, los efectos de la transversalidad.

    Salud, amigos.

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