Servicios públicos, públicos sin servicios.

Ayer tarde, cuando volvía al trabajo después de comer, sentí una sensación extraña que hizo que levantara la vista del libro que estaba leyendo y echara un vistazo al autobús en el que estaba. Iba sólo. Bueno íbamos el conductor y yo.

Por la mañana, una amiga de la asamblea popular de barajas publicaba en Facebook lo siguiente:

– Una mujer se encuentra un bulto en un pecho. ¿Qué debe hacer? Efectivamente, debe acudir inmediatamente a su médico.

-El médico confirma la existencia del bulto, su poca o mucha movilidad, localización, etc… ¿Qué debe hacer? Efectivamente, solicitar una mamografía urgente.

– La seguridad social recibe la solicitud de la prueba y confirma que es un caso donde es primordial hacer un diagnóstico precoz. ¿Qué debe hacer? Pues te has equivocado, porque a la mujer le dan cita para hacerse la prueba en una clínica privada contratada por la Consejería de Sanidad para dentro de 8 semanas; o sea, casi dos meses de espera. Esto diagnóstico precoz no es, ¿no?

Pues así están las cosas. Ahora, sigue sentad@ viendo la televisión.

De nuevo por la tarde, cuando volvía a casa andando desde el trabajo, escuchaba en la radio anuncio del grupo de las Prisas que los ciudadanos de Baleares y Canarias están que echan chispas con este desgobierno de los sobres y las amnistías fiscales, porque quieren dejar las subvenciones que los residentes en las islas tienen sobre los billetes de avión en un máximo de 60 euros por billete.

Durante años, llevamos oyendo el tantra de los idiotas que dice que los servicios públicos no deben de ser deficitarios. Tan acostumbrados estamos a esa idiotez mal explicada que ya lo asumimos como una de las leyes universales de funcionamiento del universo y nos sentimos culpables si, como yo ayer, viajamos solos en un autobús público.

Pero resulta que ese tantra parte de dos mentiras. La primera es que un servicio público, lo es precisamente por el interés general y no por lo que cueste. Y la segunda que nada que esté dotado presupuestariamente con fondos suficientes es deficitario. Porque puestos a ser extremistas, alguien podría pensar que los señores del gobierno y sus cientos de enchufados que su partido tiene a lo largo y ancho de la geografía española son deficitarios y por tanto deberían verse recortados cuando no “cerrados”. ¿Que se supone que produce el indolente babas y todos sus secuaces?Es evidente que esto no deja de ser una exageración, algo llevado al extremo (como hacen, por cierto, los liberales arruinadores con los servicios sanitarios, educativos, transportes, el agua o el servicio de correos).

¿De donde entonces deben obtener el presupuesto estos servicios? Muy sencillo, de los impuestos.

Imaginemos que hay que construir un nuevo edificio para albergar a los parlamentarios. ¿Que pensarían sus señorías si el gobierno de turno subvencionara con un 30% la construcción y el otro 70% lo tuvieran que pagar los parlamentarios que para eso son quiénes lo va a usar? Sería irracional, ¿no? Entonces por qué, por ejemplo, la Comunidad de Madrid se empeña en cobrarnos el 70% del servicio de Metro o de autobuses municipales? ¿Por qué, mientras con la elevación de tarifas están rebajando a marchas forzadas el número de usuarios y sin embargo, cuando hay huelga insisten en el derecho de los no huelguistas a poder utilizarlo?

¿Alguien de estos fantoches puede imaginar que llevar un carta desde El Puerto de Santa María hasta Milladoiro por 0,37 € puede hacerlo una empresa privada?

Leo en 20 minutos que el Hospital de Torrevieja, uno de esos hospitales que la caspa de los sobres se empeña en decir que son públicos de gestión privada (pero que en realidad son privados sostenidos con fondos públicos) dio el alta médica forzosa a una niña de siete años que lleva en coma 8 meses. La razón, un juez dice que el coma es irreversible, e insostenible económicamente su estancia en el hospital.

Cuando nadie quiere pagar impuestos, cuando el dinero público se dedica a “levantar” negocios arruinados por los ladrones de guante blanco como las Cajas de Ahorro, cuando los impuestos se dedican a pagar enchufados cuya misión va desde llevar un coche hasta ser un correveidile a 50.000 euros año, cuando los fondos públicos se donan gratuitamente a fundaciones de partidos políticos, entonces nos dicen que los servicios públicos son insostenibles y que debemos volver a pagar por algo cuya titularidad ya es nuestra, cuyas instalaciones hemos pagado nosotros. Y en el peor de los casos, le regalan la titularidad y las instalaciones a gentuza sin escrúpulos cuyo interés social es llenar sobres “Manila”.

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13 comentarios en “Servicios públicos, públicos sin servicios.

  1. Es una realidad,pero estamos ciegos con los ojos bien abiertos.Por desgracia,nos tienen que degollar para darnos cuenta que nos falta la cabeza.

    • Aún así, algunos seguirían estando con la cabeza en otro sitio, Jóse. Algunos no se enteran ni aunque se les caiga la casa encima.
      Salud,

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  4. Cele, con tu permiso, te “robo” la entrada de hoy para mi colección de notas personales en facebook, no la cogeré entera y modificaré algunas cosillas con otras que tengo en mente para que cuadren con el texto, pero has dado en varias frases con las palabras concretas para una reflexión personal en la que llevo trabajando un par de meses y en la que estaba atascado.

  5. El mercado tiene ineficiencias que el Estado debe corregir para mantener una sociedad equilibrada y justa. Esas correcciones son demandadas por la ciudadanía y se deben expresar a través del debate y la deliberación de los afectados, es decir democráticamente; la mejor manera de generar la confianza que necesita el mercado para funcionar.

    Comparar lo público con lo privado, aquí sí sra. Botella, es comparar peras con manzanas. Lo público tiene que ser eficaz, es decir promover la igualdad de oportunidades sin reparar en criterios de rentabilidad económica pues se busca rentabilidad social, una sociedad más justa. Es la única manera, mediante lo público, de generar una estructura de oportunidades que permita detectar talentos tanto en una aldea perdida de una serranía de la España deprimida o en pleno barrio de Salamanca de Madrid. Eso sería eficacia.

    Eficiencia es conseguir objetivos con el menor coste posible. Más adecuado a la actividad privada donde uno se juega sus cuartos y tratará de optimizar sus inversiones. Nada en contra.

    Cuando se consigue desarrollar una cierta estructura de igualdad de oportunidades, los de arriba tratan de controlarla para reproducir ese “status quo” que a ellos les interesa, eliminarán competidores aprovechando las ventajas que sus posiciones les permiten. Tratarán de sustituir los criterios del mérito en que se fundamenta dicha estructura por criterios de patronazgo. Esto sería aplicar a lo público criterios de eficiencia (privados) para destrozar su eficacia que tanto miedo les da. ¡Vamos! es sacar sidra de la pera: sólo se consigue diciendo al pueblo y convenciéndole de que el jugo de la pera se llama sidra, este es el “talento” neoliberal. Aguirre los busca y encontró a Cospedal.

    SCRyD

  6. Jamás pensé que se fuese a poner en entredicho lo que teníamos y dábamos por conquistado. Mucho menos aún, formando parte del conglomerado europeo. (Algo que parecía un cheque garantizador viniendo de dónde veníamos).

    Dábamos por supuesto qye había cosas sobre las que nocabía discusión alguna. Porque, felizmente, se habían superado. Progreso, se llama.

    Hasta que hubo un momento por último en que caí en la cuenta de que el número de calentamientos verbales en cada encuentro con personas de mi entorno iba en aumento. Y el “pero-que-haya-que-explicar-de-nuevo-esto-a-estas-alturas” empezaba a ser el pan nuestro de cada día. Malo.

    Algo no iba. La cosa no se limitaba a aquello de que “la misma ideología que precarizó la juventud se encargaba ahora de joder la existencia justo al final”, que también. Lo que nunca pude llegar a imaginar es que pudieran fructificar en la cabeza de la gente tantos conceptos sin percatarse de que, al asumirlos sin más, estaban dinamitando sus propios intereses. Y con ello, su autoinmolación.

    Jamás pensé que caminar hacia atrás fuese posible (ingenuo de mi). Mucho menos, que fuese tan rápido. Menos todavía, con tan poca -aparentemente- resistencia. Y aunque hay elementos en nuestro patio que denotan singularidades que a veces rayan en el esperpento y en la tragicomodia, el asunto se inserta en una enjundia global que tiene visos y programación de empeorarnos aún más de lo que ya lo estamos.

    Y da igual que hayamos puesto al descubierto parte de las ténicas de manipulación que emplean para colocar troyanos mentales en la población como paso previo a la ejecución de los planes que son calcados en todas partes. La maquinaria sigue imparable. Y no estoy seguro de que no vaya a empeorar, como bien dice hoy Iñaki Gabilondo http://goo.gl/Ch6Xr sino más bien, todo lo contrario.

    Saludos.

    • Amigo, hacia atrás siempre se va mucho más rápido. Es un hecho comprobado. Lo que cuesta ganar una eternidad se va en unos segundos. Los logros de 100 años de historia se los han cepillado en una década. Y así sucesivamente.
      Salud

  7. La situación que expones es real y las soluciones inmediatas inexistentes.
    Tenemos un parlamento que se niega a que lo controlen y eso se puede llamar dictadura.
    Ayer Montoro en vez de responder que el no había cobrado ningún sobre amenazó a los diputados, periodistas y tontos a los ciudadanos.
    Si un día a las 9 de la mañana fuéramos capaces de pedir
    la dimisión de este desgobierno nos haríamos el mayor favor de nuestra vida y pensaríamos en ese futuro que hoy queda claro que no existe con 55,13% de paro juvenil, los casi seis millones de parados y casi dos millones de familias donde no trabaja nadie.
    No debemos seguir así. Esto es alarma social
    En DSM IV.( MANUAL DIAGNÓSTICO Y ESTADÍSTICO DE LOS TRASTORNOS MENTALES) quizá deberían incluir como patología el conformismo social que nos está llevando a la autodestrucción
    Salud y ganas de seguir luchando

    • Pues seguramente si es una patología, que junto con el hastío, el egoísmo y el pusilanismo llevan al hombre a que le roben la cartera no sin que se de cuenta, que se da, sino sin que sea capaz de mover un músculo para evitarlo.

      Salud

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