Abolición e ilegalización de las desigualdades

Captura de pantalla 2013-02-13 a la(s) 23.48.57Escuchaba ayer a Nieves Concostrina que, hablando de la invención de la radio, decía que este mundo es de los listillos y de los que tienen dinero. Y si eres listillo y tienes dinero, ya ni te cuento.

En realidad, además de ser “listillo” (que no tiene nada que ver con la inteligencia) hay que tener lo que en el norte conocemos como “jeta” o caradura. Por ejemplo, se puede estar inmerso en un escandaloso caso de contabilidad en “B”, de millones de euros que aparecen en una cuenta en Suiza, sin que nadie diga de dónde provienen, sin explicar que hay de cierto en las acusaciones de estar cobrando (o haberlo estado) sobresueldos procedentes de un registro de propiedad del que eres titular a pesar de no haber vivido nunca allí, ni haber estado nunca en esa población (estar de paso no cuenta), contraviniendo las normas, presentar la declaración de la renta (que se supone que estará bien, legal y todo eso, porque habría que ser tonto del culo para encima presentarla y que te pillaran en renuncio) y actuar como si fueras el tipo más trasparente de la historia de la humanidad. Tan trasparente que tus compañeros acaban montando un sarao en Twitter y les sale el tiro por la culata.

La caradura es necesaria porque se ha de soportar la presión. Los ladrones, los trileros y extorsionadores tienen que tener labia, cara de póquer y suficiente aguante para ser capaces de quitarle el dinero de la mano a viejecitos y pobres sin tener remordimientos y pudiendo dormir por las noches.

Ayer mismo me llegaba por correo electrónico este enlace al BOE en el que, con toda la jeta del mundo, este desgobierno publicaba una orden en el que, por insuficiencia de medios, se justifica la contratación de empresas privadas de auditoría para la Intervención General de la Seguridad Social. Primero se destruye el empleo público no cubriendo las jubilaciones ni los traslados, a la vez, se sueltan globos sondas sobre lo vagos que son los funcionarios y su falta de profesionalidad y por último se le da trabajo a quién sólo debe responder ante quién le contrata y no ante la independencia, la honradez y la estricta legalidad.

Por eso, cuando nos cabreamos porque no quieren votar leyes propuestas por el pueblo, cuando vemos que no nos representan, cuando se niegan a renunciar a lujosas suites en hoteles de cinco estrellas, cuando siguen cobrando dietas de residencia a pesar de tener casa en Madrid, cuando vemos obnubilados como favorecen a eléctricas y grandes compañías, nos quedamos cortos, nadamos en la superficie del problema. Y el problema es único y mundial y tan viejo como la historia de la humanidad: el hombre es avaricioso y pasó del canibalismo a la explotación de otros seres humanos. Y aunque hemos pasado por distintas etapas peores (esclavitud), todo, todo, desde las leyes, a los gobiernos, están para favorecer al rico y poderoso. ¿Por qué creéis que saltaron como un resorte tanto contra Ada como ayer contra Garzón por decir lo que muchos pensamos? ¿Por qué se puede meter en la cárcel a quién se encuentra una tarjeta de crédito y muerta de hambre compra comida y pañales para sus hijos, o a quién intenta hurtar cuatro carros de la compra para repartirlos entre los necesitados y personas que pedían dinero por la cara valiéndose de su linaje, por informes sacados de internet o inexistentes, (dinero público) o quién no puede justificar la procedencia de 22 millones de euros en una cuenta suiza están en la calle paseando como si nada?¿Por qué te pueden cortar el suministro eléctrico por no pagar aunque te hayan facturado dos millones de euros por error y sin embargo ese error, aunque sea repetitivo no produce ninguna sanción o advertencia al que “fabrica” el error?

¿De dónde viene el déficit tarifario de las eléctricas?¿Y las constantes subidas?¿Sabemos lo que comemos?¿Se negocia todo y da igual la vida de los demás?

Los fuertes son fuertes, no sólo por su jeta y su dinero, sino porque dedican todo su esfuerzo al control, desde los gobiernos a los medios de comunicación.

Después de la abolición de la esclavitud, debemos dar el siguiente paso que es el de la abolición e ilegalización de las desigualdades. Un 1% un puede someter al 99%. Y si lo hace es que ese 99% en lugar de luchar por que desaparezcan las diferencias, lucha por estar en el 1%.

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5 comentarios en “Abolición e ilegalización de las desigualdades

  1. Buen asunto puntual traes hoy. Podría ser “la madre del cordero” de todos los “asuntos”. Esos que nos caen como losas ultimamente. Porque la existencia de los listillos-caraduras no tendría que preocuparnos si la Justicia colocara a cada quien en su sitio. Pero no es lo que vemos cada día, como bien lo describes.

    Y si bien es cierto que si el 1% aún es capaz de someter al 99% restante, puede ser porque ese 99% aspira formar parte del 1%, estoy con Rosa María Artal en que lo que nos separa de las otras “salidas” a lo que nos está matando -la islandesa, por ejemplo- radica en una ciudadanía que está algo más que lejos de padecer, como la nuestra, siglos de incultura y mojigatería.

    Las cosas pasan no tanto porque existan los litillos y caraduras, sino porque hay mucha gente que mira para otro lado cuando aquellos hacen de las suyas. Empezando por la Justicia.

    Por eso, cuando no se está por la labor de la solución, es porque eres parte del problema. El recurso a la “ecuanimidad” hay momentos en que, además de cínico, es sencillamente criminal.

    Salud y a seguir apretando tuercas.

  2. Al paso que vamos, terminaremos por añorar la esclavitud.
    El amo estaba obligado a proporcionar casa y comida a cambio del trabajo. Ciertamente la casa podía ser cochambre y la comida bazofia pero pronto el amo comprendió que, a mejores condiciones, mayor rendimiento de su mano de obra y las condiciones vitales mejoraron cuando subió el coste de la “materia prima”. Por otro lado, el trabajo agrícola se ve sometido a pautas estacionales que paliaban en cierto grado las malas condiciones y permitían una cierta recuperación de esa fuerza de trabajo.
    Hoy en día no se comprende por la patronal que mejorar los salarios redunda en beneficio de todos, incluido él. La codicia ciega.
    Hoy son los gobernantes los esclavos, en cuanto a tareas a realizar,pero muy bien remunerados y protegidos de por vida con la impunidad. Son listos y obedientes.

    Salud y República

    • No olvidemos que nunca se consiguió nada sentado y esperando. Los hombres salieron de las cavernas por sus inquietudes y por su “curiosidad”. Dejamos de ser esclavos por las reticencias de unos pocos a “aguantar el chaparrón” y de ser siervos porque tomamos las armas, pero en lugar de a favor del señor contra sus maldades. Si seguimos esperando al estilo Rajoy, acabaremos en la cuneta.

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