15-M: movimiento suprapolítico cuyo fin es el bien común.

Anteayer, en la manifestación del 15-M, vi unas cuantas pancartas que decían “¡Montar, ya, alternativa Real!”.

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No se muy bien de dónde salieron aunque vi un señor entrado en años repartiendo éstas y otras en la plaza de Cibeles.

Creo que, quién creó esta pancartas no pertenece al movimiento o no sabe lo que significa el 15-M, ni mucho menos lo que ha conseguido en estos dos años años que llevamos machacando el actual sistema de corruptos bandidos que viven por y para la riqueza material sin importarles si para ello deben masacrar, explotar, violar o asesinar.

Ayer, en todos los telediarios fue noticia la manifestación del día 12. Hace dos años ni siquiera nos consideraban. Tardamos varios meses en ser reconocidos como movimiento y si la memoria no me faya, creo que, salvo la Sexta y Público, ningún otro medio de incomunicación nacional nos tuvo presente en los nocivos noticiarios de los alrededores del día 15 de mayo de 2011. Por eso ya hemos conseguido que el movimiento sea algo que vende ante los ojos de los desinformativos televisivos.

La crítica a las instituciones, desde la Casa Real a las Cortes Generales es algo que hoy vemos con cierta “normalidad” y que hace dos años eran tabú. Como decía ayer Ruth Toledano en Público, hemos conseguido que muchos de nosotros nos sintamos orgullosos de ser lo que los liberofascistas llaman antisistema. Orgullosos de luchar contra este status quo, contra esta barra americana que se han montado los dirigentes políticos que, mientras proclaman moderación (de actitudes, salariales, de actuaciones, de derechos y de otras muchas cosas) se corren la juerga padre a costa del contribuyente y de lo público.

Hemos conseguido que se hable del proceso constituyente. De la necesidad del cambio de la ley electoral para que los privilegiados no sigan perpetrando el poder pase lo que pase. Hemos conseguido que las encuestas acaben con el bipartidismo y que algunos como el estúpido del Jaúregui se pongan muy nerviosos. Hemos conseguido que, junto con la PAH se hayan paralizado cientos de desahucios, que los políticos se pongan nerviosos por los escraches y que los telediarios nos tengan en consideración.

Ya hemos conseguido mucho: el cambio de mentalidad. El que muchos seamos capaces de dejar nuestros quehaceres diarios para acudir a manifestaciones, a trabajar por la comunidad (como todos mis copas que luchan todos jueves contra el cierre de las Urgencias de Barajas) o a prestar servicios como los referendums del agua o la sanidad pública. Hemos conseguido un nivel de aceptación en la sociedad que para si quisieran muchos partidos políticos.

Aún así no hemos conseguido nada. Poca cosa a los ojos y oídos de muchos ciudadanos (recordad que no hace ni quince días que conté en un post que me habían preguntado en una reunión familiar si el 15-M seguía existiendo). Porque muchos de esos ciudadanos se encuentran huérfanos políticos y desean tener un faro que les dirija hacia algún lugar como antes les dirigía la TV. Muchos sabemos que el 15-M nunca será una formación política, porque el 15-M sobrepasa ese concepto. El 15-M es un movimiento social que aglutina gentes de muchas opciones políticas con uno o varios puntos en común: una sociedad mejor y más justa, un proceso político nuevo basado en una persona un voto (y cuyo valor sea igual en Soria que en en Valencia). La destrucción o reforma del sistema actual basado en la explotación y en la desigualdad y el trabajo para todos en condiciones de reparto de los beneficios.

Para todo lo demás cada uno tenemos nuestras opciones políticas: IU, EQUO, voto en blanco, Abstención, Partido Animalista, la UPK, etc. (incluso el PSOE). Y para proyectos de futuro está el Frente Cívico de Julio Anguita o “el frente” de partidos de Izquierda que están intentando formar desde la asociación DRY con todas las formaciones del espectro político de la izquierda.

Nada será fácil. Y debemos seguir en la lucha. Los cambios solo pueden venir de la concienciación de la sociedad. Y a falta de cultura y educación pública, alguien tiene que luchar para la concienciación de los ciudadanos en el bien común.

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13 comentarios en “15-M: movimiento suprapolítico cuyo fin es el bien común.

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    • Si, es muy posible. En todo movimiento siempre hay alguien que quiere sacar partido. Y como digo, quién distribuyó esas pancartas creo que no es consciente de lo que es el espíritu del movimiento.
      Salud, amigo

  2. Hay mucha gente menospreciando al 15M o demandando que “de un paso al frente”. En efecto, tanto una como otra actitud ni conoce lo que es ni entiende su razón de ser.

    Y si algo tienen que aprender las instituciones de este país es que su diagnóstico de la situación es acertada. Por tanto, les toca mover ficha y acercar posturas a las demanda de la gente. Hay que profundizar y afianzar en la DEMOCRACIA.

    Dejo dos enlaces a comentarios de Iñaki Gabilondo:

    http://blogs.cadenaser.com/la-voz-de-inaki/2012/05/14/15-m-son-millones/

    http://blogs.cadenaser.com/la-voz-de-inaki/2013/05/13/el-15-m-y-los-partidos/

    Salud, amigos. Y… a seguir tricotando la urdimbre social que provocará los cambios.

  3. El día que nos enteremos que la “asociación democracia real ya” no era democracia real vimos que efectivamente unos buscaban más protagonismo que otros.
    Lo importante es el ahora, el saber donde está cada uno y que no traten de colarnos mensajes travestidos.
    Salud mucha salud para todos.

    • ¿Ridículo? Ridículo es no valer ni pa tomar por culo, que allí dónde estés la montes, que hayas jodido primero el empleo y ahora la educación. Ridículo es ser una perfecta inútil y que te tengas que afiliar a un partido de bandidos porque no eres capaz de buscarte la vida.
      ¡Sinverguenza!

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