La ética del hijoputismo gamberro

Los que seguís este blog, sabéis que he estado ausente toda esta semana pasada. Esta ausencia, se debe al sufrimiento de una enfermedad familiar. Gracias a un derecho reconocido en mi convenio, he podido cuidar de mi madre, hospitalizada fuera de la localidad dónde resido, y acogerme a cinco días por hospitalización y operación de un familiar de primer grado. Estos cinco días en absoluto han supuesto un disfrute de tiempo libre puesto que me “he tirado” en el hospital 12 horas diarias y en ningún modo han sido suficientes porque sigue hospitalizada.

La CEOE, acaba de aprobar ayer un código deontológico (que no ético) por el que todos sus miembros se comprometen a comunicar la apertura de cualquier procedimiento judicial penal y a poner a disposición el cargo que ocupen en la organización. Es simplemente una operación de marketing. Una puñetera cortina de humo destinada a que se hable de la organización e intentar tapar los últimos escándalos como el que su anterior presidente se encuentre entre rejas acusado de apropiación indebida, vaciamiento patrimonial y delito fiscal (entre otros).

Lo que ayer aprobó la CEOE dista mucho de la ética, de la moral y de la “humanidad”. Nada dicen de llevarse los medios de producción a Bangladesh, la India o Indonesia par pagar salarios de miseria y contribuir a una semiesclavitud de niños y mujeres para luego vender en Europa o en el primer mundo a precios indecentes. Nada dicen de todos los convenios que en una semana vencerán en Castilla y Léon y que acabarán retrocediendo cincuenta años en los salarios y condiciones de los trabajadores. Convenios que morirán por el deseo de muchos de los gerifaltes de las organizaciones provinciales empresariales de esa comunidad.

Nada dice ese código ético de las palabras de ese ser con bigotillo fascista, al que Trabajo multó con 25.000 lereulos por humillar a los trabajadores de la CEOE que están bajo su despotismo, y que insiste, de nuevo, en cargarse de un plumazo los derechos laborales incluidos desde hace casi cuarenta años en el Estatuto de los Trabajadores. Hay que tener mucha mala baba, disfrutar del gen del hijoputismo más demencial para criminalizar los permisos por fallecimiento o enfermedad de un ser querido del trabajador.

El otro día escuchaba en la radio a una hija de emigrantes españoles de los años 60 a Alemania, que vino a residir a España cuando tenía 20 años que decía que, los contratos de iniciación que se hacen en el país germánico, aquí no funcionarán por la sencilla razón de que allí los empresarios acogen a esos trabajadores como aprendices y les enseñan, mientras que aquí, acabarán ocupando el puesto de trabajo de un profesional por un salario de miseria.

El empresario español medio es aquel que reniega de lo público pero que vive de sus concursos. Es el que persigue el pelotazo. El que se lleva siete millones por montar el sonido de la visita papal a cambio de repartir ese dinero entre quiénes le han adjudicado el contrato. Es el que le da los cheques a fondo perdido a tesoreros de partidos o el que se lo lleva crudo por facturar kilos de basura inexistente. El empresario medio español carece de cualquier ética y moral y por tanto, ni la leche puede ser negra ni los empresarios éticos.

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11 comentarios en “La ética del hijoputismo gamberro

  1. Cele, deseo que tu madre se mejore y salga bien recuperada del hospital.

    Últimamente no comento en el blog porque ando en un entorno laboral harto inestable y al llegar a casa, aunque leo cada entrada que publicas, no me quedan ni fuerzas para comentar.

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  3. Estimado Celemín, sigo tu blog y te leo con frecuencia. Por lo general comparto tu punto de vista en muchos de tus comentarios. Sin embargo creo que te equivocas al juzgar al “empresario medio español” en ese último párrafo. O quizás nos estemos refiriendo a conceptos distintos.

    Para mí, un empresario es un emprendedor, alguien que asume riesgos y de primeras, se endeuda para sacar adelante un negocio. Y no estoy hablando de los grandes directivos de bancos, ni los de Telefónica, ni esos que van con maletín y corbata, que tan bien dibuja Forges. Me refiero al autónomo, al panadero, al dueño del bar (sobran ejemplos, basta con salir a la calle y ver todos los pequeños comercios que se encuentran). Ellos también son empresarios, y si no hubieran montado su negocio, probablemente estarían engrosando las cifras del Paro (y los 2 o 3 empleados que tuvieran contratados, también).

    Creo que es tan injusto comentar que “ni la leche puede ser negra ni los empresarios éticos” como lo sería decir que todos los funcionarios se escudan en el “vuelva usted mañana”.

    No quiero dar más la brasa, solo darte ánimos y desear que mejoren las cosas en el ámbito familiar.

    • Esos, amigo no entran ni entrarán nunca en la élite de la CEOE. Esos, aunque expongan su dinero son trabajadores. Esos amigo, en general, no explotan, tienen lazos de amistad con sus asalariados y no les recriminan que tengan que dejar de ir a trabajar el tiempo necesario para poder enterrar a sus seres queridos. Todo ello, bajo mi punto de vista que no tiene que ser el bueno.
      Salud, amigo y gracias por las aclaraciones.

  4. Me alegra que la cosa se vaya normalizando amigo, eso es buena señal. El dueño del bar de la esquina, el panadero y en general el que sacrificó un puesto de trabajo para convertirse en emprendedor, porque si lo echan al paro, debe de seguir comiendo diariamente,arriesgando sus ahorros, como hoy está la sociedad, no es desde luego el mejor ejemplo del empresario a que tu te refieres en tu articulo de hoy. Hay auténticos hijos de la GP a los que no nos hacen falta que nos aclaren quienes son, porque los vemos todos los dias. Y la lista la encabezan precisamente quienes nos deberian dar ejemplo. Gracias amigo por tu pundonor y por estar ahí, a pesar de los sinsabores donde nos meten éstos “empresarios y politicos modelo”. Salud y fuerza Cele.

  5. De nuevo comparto lo que dices
    Me recuerda cuando cuidé a mi madre en Galicia y lo mismo que tú allí permanente y a la vuelta el empresario medio y del sector social se le ocurrió decirme que me había pasado en un día según convenio y había contado mal pero me pillé un rebote . Mi madre había salido del coma por fortuna. Me dolió no sabes cuanto. Diez años en la empresa y sin faltar ni un solo día.
    No hay por donde agarrarlos. A los de la CEOE y a muchos otros. Las experiencias de la vida cantan y la verdad quizá no he tenido suerte pero para encontrar uno bueno entre muchos no me parece un gran hallazgo.
    Ayer en la asamblea de de Ceoe se atrevieron a pronunciar esta frase:
    ‘Es tiempo de valores, es tiempo de personas’
    Amigo, que todo se resuelva.
    Salud para poder afrontarlo lo mejor posible.

  6. Incidiendo en las aclaraciones de Cele ante algunos matices añadidos en comentarios a su estupendo y oportuno artículo, me gustaría subrayar que cuando hablamos de empresarios no estamos hablando en efecto para el conjunto de empresas pequeñas que, curiosamente, son las que crean el mayor e inmenso porcentaje de empleo. No. Aunque asuman y se hagan eco de un sentido de “clase” o gremio que en el fondo no les corresponde. Y que además les perjudican.

    Cuando hablamos de las burradas –como la última de Cavada en estos días-, o como lo ocurrido con Díaz Ferrán o Arturo Fernández en fechas recientes, estamos hablando de la cúpula que representa al empresariado en su conjunto. En teoría. Porque realmente representan a las empresas del Ibex-35. Que son para quienes se gobierna realmente en este país, por otro lado. Y si en cada renuncio en que se le pilla infraganti llevándoselo crudo, o no actuando ellos del modo que predican para los demás, o haciendo afirmaciones “políticamente incorrectas”, ni uno solo de sus “representados” exige con contundencia la defenestración de sus líderes por impresentables, se cumple aquello de que quien calla… otorga.

    A estas alturas de la película que no nos vendan el cuento de la lechera en su enésima versión actualizada. En este país, no hay empresarios, sino empreSAURIOS. Del mismo modo que no hay conservadores, sino directamente fachas. Ingenuidades, las precisas.

    Para los tiempos que corren, en que todo se evidencia de manera meridiana y sin disfraces, conviene que vayamos DESAPRENDIENDO todas aquellas ideas que nos han ido inculcando desde la cuna y que hemos asumido como troyanos cerebrales -tal vez porque nunca nos enseñaron a hacernos preguntas y mucho menos a cuestionarlo todo- y que van en contra de nuestros propios intereses, los de la mayoría de la gente de a pie.

    Hay que empezar a mandar a los PREGONEROS literalmente A LA MIERDA. Sea la CEOE, El Banco de España, el FMI o el sursum corda.

    Cele, tampoco yo por problemas por último puedo entrar como quisiera. Pero mis mejores deseos en la recuperación de tu ser querido. Mucha suerte con todo.

    Un abrazo.

    • Una aclaración, Narbona. La CEOE ni siquiera representa a las del Ibex35. Esos tienen sus propios consejos. De ahí los esfuerzos de Rosell por recuperar el “poder” que esta organización tenía en los años 80. Ahora mismo, la CEOE sólo sirve para que le sea transferido ingentes cantidades de dinero público y para que los zarrapastrosos que tienen empresas de mierda se paseen por las televisiones.

      Salud amigo y gracias.

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