A golpe de cómitre

Nunca supo por dónde vinieron ni por qué. Acurrucado en una esquina, con la cabeza entre las rodillas y muerto de miedo, se preguntaba ¿por qué? ¿Sería él, el chivo expiatorio? ¿Serviría de escarnio y ejemplo?¿Quién iba a creerle? No le habían pegado. Pero los malos tratos a base de insultos, vejaciones y de insuflar miedo son mucho peores que los golpes en las costillas. El ladrido, de nuevo del madero cafre, le sacó de su letargo”.

Volvemos con el ejemplo del Trile. El trilero, mueve los cubiletes. La bolita se encuentra dentro de uno de ellos. Como te la han enseñado antes, tu no pierdes ojo al movimiento del que supones que tiene la bola. Pero, no sabes como, cuando has apostado y levantan los cubiletes, no está dónde tú creías.

El desgobierno del partido pacolocaramigos o pasusnegocios, hace trilerismo con la política. Se encarga de pregonar a los cuatro vientos la palabras democracia, libertad y compromiso social. Pero cuando actúa, no sabes muy bien como ha pasado, pero la bolita de la libertad, de la democracia y de lo social, no aparece dónde tu pensabas.

Pregonan, pregonan y pregonan que trabajan para el pueblo. Pregonan, pregonan y pregonan que apuestan por la sanidad y la educación pública. Pero la sanidad pública ya no existe y a la educación le quedan dos telediarios. Hospitales dónde se ha privatizado desde la comida hasta los aparcamientos, pasando por la gestión. Eso, que como el cambio de la bolita del trile tu no lo aprecias a simple vista, te acaba pasando factura. La factura de una alimentación incomestible a la que acabas renunciando y cambiando por lo que tú le llevas al enfermo comprado en la calle. La factura de unas listas de espera inagotables que se incrementan en verano porque el hospital del turno, en lugar de contratar personal para dar vacaciones, elige la opción de cerrar plantas (debe de ser que la enfermedad se va también de vacaciones). La factura de una atención médica inadecuada, no porque los profesionales sean malos sino porque no dan abasto y las enfermeras no pueden pasar las órdenes adecuadas entre turnos. La factura de no levantar a los enfermos impedidos el tiempo que debieran, porque la falta de auxiliares lo hace imposible. La factura de no poder estudiar ni en la pública, ni en la privada porque los precios son desorbitados y las becas, lisonjas. La factura de tener que soportar que tus hijos estén semanas sin clase porque no se ha cubierto la baja del profesor lesionado. La factura de no poder pagar la comida del comedor escolar porque no tienes recursos y tampoco pueden llevar la comida de casa porque vale más calentarla que ir al comedor.

De vez en cuando, sistemáticamente y con un ritmo que parece sacado del látigo de un cómitre, bajo un plan bien urdido y perfectamente ejecutado, anuncian grandes medidas que sólo son humo, maquillaje para aturdir el intelecto de la idiocia. Grandes medidas de bar y cacahuetes, nunca cuantificadas (porque de hacerlo descubrirían cómo han cambiado la bolita) que no suponen nada pero que engañan al paseante del voto. Tan pronto anuncian que publican sus declaraciones patrimoniales (para dejarlo en el limbo), como se plantea un “tremendo” plan de modernización de la administración que supone tres duros y sobre todo, el poder seguir colocando amigos y familiares en lo público para que sigan sanguijueleando de lo que es de todos. No se meten en profundidad con la reforma de las bolsas de capos llamadas diputaciones. Esas que manejan los morados en bolsas de basura. No se meten con los chiquicientos mil asesores nombrados a dedo que ganan decenas de miles de euros al año. No se meten con los sueldos de sus predecesores que, una vez abandonada la cúpula política, se autonombran para un cargo vitalicio a 90.000 euros al año. No se meten con la duplicidad de sus salarios, muchos de ellos que incumplen la ley de incompatibilidades. Pero si quieren a toda costa, disminuir el número de parlamentarios autonómicos con el fin de que no les evacue del poder ni su puñetera madre.

Y ojo, que la bolita se está volviendo peligrosa porque cuando se destapa lleva dinamita. Si protestas contra el Príncipe o contra el Babas en la inauguración del AVE, te pueden ir a buscar a casa como se hace en las famosas monarquías elefantarias (o en las repúblicas bananeras). Si te metes con sus ancestros pueden acabar con tu carrera, como le pasó a Garzón o pueden directamente silenciarte mediante un proceso público a base de jueces “proclives” al sistema elefantil, bananero, fascistoide.

Tal vez, cualquier día, alguien de los “suyos” se le ocurra bucear en este espacio de tolerancia y acaben viniéndome a buscar a casa. Pero al contrario que en los versos de Martin Niemöller (atribuidos erróneamente a Beltolt Brech), a mi si me importó cuando vinieron a por los comunistas, o a por los anarquistas, o a por los sin techo o a por los inmigrantes o a por los indignados. Porque yo si tengo claro que si les dejamos, acabarán con todos nosotros.

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7 comentarios en “A golpe de cómitre

  1. Cuando hay que atacar a una manada,
    La primera acción es aislarlos.
    La primera reacción de la manada es sálvese quien pueda.
    El que no puede no se salva.
    Luego otro nuevo ataque y mas de lo mismo.
    Hasta el día que la manada se organice y en lugar de sálvese quien pueda decida actuar.
    Las cosas son más simples de lo que parece.
    El problema es que cuantos tienen que morir para que la manada se de cuenta.
    Por eso una película con este tema podría ayudar mucho.

  2. Mientras más barbaridades perpetran a nivel doméstico quienes -con órdenes o sin ellas- se encargan cada día de machacarnos la existencia, mejores son tus artículos, Cele. Claros como el agua, espero que igual que ésta, en un chorreo constante, tenga la capacidad de horadar las mentes obtusas con la misma capacidad que lo hace con la piedra.

    Andan las mejores plumas del periodismo con mayúsculas, ese que cumple la función para la que nació, debatiéndose entre la desesperación por una sociedad que no parece querer despertar, a pesar de todo lo que le están robando descaradamente, y el anuncio de la convicción de que el estallido social se producirá sin ningún género de dudas. El cuándo estará “el agua para chocolate” (como dicen los mexicanos), es lo que nadie puede pronosticar. De la misma convicción parecen ser quienes perpetran nuestros atropellos constantemente, porque esa y no otra es la lectura que tenemos que hacer del aumento del material antidisturbios en un 1780 por ciento. ¿Quién dijo recortes?

    Pero tendrán que saber los demoledores sociales, los estafadores, que no podrán seguir engañando a todos durante todo el tiempo. El hartazgo, se va extendiendo al mismo nivel que la barbarie: globalmente. Cada vez son más las protestas de los pueblos en las calles exigiendo otra forma de hacer las cosas, de representarnos, de que cambien las escalas de valores, de que todo deje de concentrarse en tan pocas manos, de que los secretos de Estado dejen de serlo. De que la política, en definitiva, sirva para mejorar nuestra existencia. No para jodernosla. Más DEMOCRACIA, en suma. No el esperpento en el que estamos sumidos.

    Y no habrá calle de en medio por donde tirar. La gran revolución conservadora nos está dinamitando literalmente en medio de una desfachatez indescriptible. Así que, mientras más se tarde en pararles los pies, más cruenta podría ser la respuesta. Porque de lo que no hay duda es de que la indignación -como la toma de conciencia previa- van extendiéndose como el aceite: lenta, pero inexorablemente.

    En la carretera de la Historia, no se puede circular más que en dos sentidos: en el de ida… o en el de vuelta. De nosotros, los más, depende de que no se lleven el gato al agua ellos, los menos.

    Un saludo.

    (Espero que tus asuntos mejoren, Cele).

    • No se si es porque últimamente con los líos familiares ando desligado de todo movimiento social o porque, dónde estoy pasando la mayor parte del tiempo la gente es conformista, pero creo que no habrá estallido. El tiempo juega a favor de ellos. El tiempo y las migajas.

      Salud amigo.

  3. El viernes, en rehabilitacion, cinco chicas hablaban entusiasmadas… ¿Motivo? Si… Gran Hermano.
    Para compensar, la masajista, aunque dice que “no entiende mucho de politica” me habla del 15M.

  4. En la última marea del domingo los más entusiastas, menos cada vez menos. La puerta de Alcalá era la puerta del deseo. Deseo de que los madrileños algún día salgan a la calle a defender lo que es nuestro y no solo de la izq ¡es de todos!.
    Había unos cuantos nazis que increparon a una chica y en ese momento se les invitó a salir. Ahí no estaban los robocops para los que sí los “malos” somos los antisistemas.
    Salud

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