Morir viviendo o estar muerto en vida. That is the question.

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Repetía ayer Carlos Taibo en Facebook unas palabras de Guillermo Alonso del Real: “las deficiencias en el inglés de Ana Botella son lo de menos. Lo de más es el vacío, insondable, de sus palabras”.

Es evidente que las redes sociales (y alguno de nosotros) hemos contribuido a la mofa y al escarnio por el inglés paleto de academia de barrio de esa señora que en el aspecto más machista de los de su ralea, está dónde está por ser la “mujer de”. Pero pocos han caído en lo hueco de su discurso. En lo impresentable de la presentación, dada la coyuntura, y en la imagen patética dada por esta señora que se dedica más a viajar de compras que a representar a quiénes dice ser portavoz.

Pero es que no es casualidad su comportamiento. Los Aznar representan lo más rancio, lo más hueco, y un estilo de vida provinciano propio de los peores años del franquismo. Representan la muerte en vida, el brasero, la mesa camilla y el miedo al confesionario. Todo es fachada, superficial, supina estupidez dedicada a la egolatría y al intento de agradar a los demás siendo más falso que un duro de chocolate. Los que hayan vivido en una sociedad provinciana de mediados de los años 60-70 del pasado siglo entenderá bien lo que quiero decir.

Y es un síntoma más de la sociedad que quieren imponernos y que están logrando gracias a esos medios de incomunicación, desinformación y adoctrinamiento que padecemos. Ayer describía en modo mofa a decenas de personajes que muchos conocemos y que hasta hace unos años permanecían aletargados, metidos en un armario lleno de naftalina, pero que hoy resurgen de su letargo como las peores alimañas. Hoy vuelven a la carga antiabortistas, fascistas autoreconocidos, aduladores del genocida, pendejos que increpan a quiénes defendemos la libertad (sexual, individual, de matrimonio, de no matrimonio, etc). Hoy se vuelve a denostar la escuela pública. Todo se justifica por el mercantilismo y por tener un puesto de trabajo, aunque este no te de ni para pagar el alquiler. Le han dado la vuelta a la tortilla. Pasamos de una ley de amnistía que resultó ser de punto final, a un sueño que ha resultado ser una pesadilla y de ahí a una nueva edad media.

Se plantea una sociedad dónde la caridad, el palo, el miedo y la insolidaridad sustituya a los servicios públicos, la libertad de pensamiento, la manifestación pública de tus ideas y la igualdad social. Todo, hasta los anuncios van por ese camino. No sé si habéis escuchado ese anuncio de la DGT sobre el uso del cinturón. En lugar de educar al conductor para que lo use por convicción, se recurre al miedo a la represión, a la multa y al acojone general.

Seguimos sumidos en esta narcolepsia alimentada día a día por unos medios de incomunicación que o bien son cavernícolas y descaradamente fascistas o le siguen el juego al desgobierno y a los vividores de la oposición haciendo del deporte su modus vivendi y del las historias que cuentan tanto los del trinque como los del socioliberalismo, una forma de mantener a la población aletargada.

Había una viñeta de la revista “Hermano Lobo” en la que se veía a un gobernante gritar desde una tribuna “Nosotros o el caos” y el pueblo gritaba desde la platea “El Caos” y el gobernante decía para si “Es igual, también somos nosotros”. Ahora el caos no son ellos, el caos podría ser nuestra salvación. Pero eso supone que todos estos, los del trinque, los socioliberales y los voceros acabaran atropellados por ese caos.

Ayer publiqué un lema que encontré en el facebook que decía “Cuando te mueres, no te enteras que estás muerto, no sufres por ello, pero es duro para el resto. Lo mismo pasa cuando eres imbécil”.

Algunos preferimos morir viviendo que permanecer muerto en vida.

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8 comentarios en “Morir viviendo o estar muerto en vida. That is the question.

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  2. La banda de trileros que nos tienen secuestrado y anulado el aroma democrático sustituyéndolo por el más rancio estilo franquista nos ha llevado a éste estado moribundo que comentas. Habrá que recordar aquella canción de Labordeta otra vez: “Habrá un dia en que todos al levantar la vista veremos una tierra que ponga libertad”. Hoy tengo especial recuerdo para uno de los hombres más íntegros que han pasado por éste planeta. Salvador Allende, hoy tanto que nos enseñó y que al parecer se nos olvidó. Otra vida es posible, y él sí que murió por su consecución. Salud amigos.

    • Anoche, mientras escribía el post me acordé de él. De ahí el morir viviendo y no estar muerto en vida. Él, que tanto quiso hacer, que tanto luchó para consegurilo acabó muerto por defender la justicia y la legalidad. A sus asesinos les dieron el Nobel de la Paz. ¡Hay que joderse!.
      Salud, amigo

  3. Muchos que están malviviendo y como no tienen a nadie prefieren morir. Dejaron de confiar en sí mismos y se sienten una carga social.
    Los que aún tenemos algo de fuerza debemos seguir recordando “la Historia es nuestra y la hacen los pueblos”.
    Muy buen día amigos

    • Aquí la historia se la inventan, y es más falsa que un penique de tres pesetas.
      La actual no existe y la futura está hipotecada.
      Mal asunto.
      Salud, amiga

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