Asquerosa inhumanidad

…La miraba de reojo. Había visto a su padre jugar con ella. Pese a su corta edad, sabía que ese chisme hacía ruido. Estaba harto de ver como la utilizaban en la tele. Tyron sólo tenía tres años pero quería coger ese cacharro y apretar el gatillo. ¡Bum, bum! Gritaba por el pasillo. ¡Bum, bum! Le decía a su madre y ésta se reía de la gracia. ¡Pam! Un tremendo estruendo sacudió como un gran terremoto dentro de la casa. La madre de Tyron se volvió asustada. Ya no reía. Echándose ambas manos a la boca, observaba como la sangre brotaba debajo de su hija Lucy, mientras las lágrimas empezaban a brotar de sus entornados ojos…”

Relato Corto. © J. Celemin

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Esto, ya son palabras mayores. Lo sucedido tanto ayer en Italia como en Sevilla, son asesinatos. No importa lo que diga la ley aprobada por unos sátrapas que anteponen sus intereses económicos y los de sus amigos a la vida humana. Dejar abandonados a su suerte a más de quinientos seres humanos es un genocidio y dejar morir de hambre a otro, un homicidio.

No podemos escusar la intolerable actitud de los tres patronos de los tres pesqueros que vieron a la deriva a ese medio millar de personas y que, por miedo a las sanciones o por inhumanidad, o por órdenes o por lo que sea, les dejaron a su suerte, hasta el punto que, pensando que no habían sido avistados, éstos, prendieron fuego a una manta con el fin de hacer más visible la embarcación. Los tripulantes de esos pesqueros deberían ser juzgados por omisión de socorro. Pero no debería quedar ahí la cosa. Los que votaron esa ley que impide a las personas ayudar a otras personas por el único motivo de no tener “papeles” deberían ser juzgados por genocidas. Si tuvieran conciencia, no podrían dormir el resto de sus vidas. Pero estos asquerosos egoístas, amantes de quedarse con lo que es de todos, no tienen conciencia, ni vergüenza, ni mucho menos humanidad. Son unos sátrapas bastardos. No merecen otro nombre.

Pero no menos reprobable es lo sucedido ayer en Sevilla. Que a una persona le lleven a un hospital y le den de alta cuando pesaba 35 kilos, porque había mejorado es, no sólo increíble, sino otra falta de humanidad, de denegación de auxilio y de falta de ética profesional. El personal sanitario que le dio el alta “porque estaba estable”, ¿hubiera actuado de la misma forma si el paciente hubiera sido español y le hubieran llevado al hospital sus padres?

Pero es que esta regresión a las cavernas a la que nos están llevando los arruinadores del trinque y los sátrapas fascistas de Europa, está convirtiendo la sociedad europea en el salvaje oeste americano de principios del siglo XIX. Los indios ahora son los pobres a los que se les expulsa impunemente de sus casas (como a los indios se les quitaba sus tierras). Los colonos, los egoístas que miran para otro lado, que se quedan en el sofá mientras nos roban hasta los calzoncillos o que defienden a capa y espada a los arruinadores o se aprovechan de la debilidad económica de los demás para enriquecerse.

El pueblo empieza a asumir que ya nunca más habrá trabajo fijo, que ya nunca más habrá estabilidad salarial, que los derechos laborales han desaparecido y que tardarán en volver (tanto que muchos ya no lo veremos), que la sanidad será para el que pueda pagarla y que sólo podrán estudiar los hijos de los privilegiados. Pero lo que no se han parado a pensar es que, sin todas esas cosas, no hay sociedad. ¡No se puede establecer una sociedad basada en la ley de la selva!. Y lo que ocurrirá, lo que está ocurriendo, es que volveremos a matarnos por un trozo de pan y lo que es peor, nos convertiremos en autistas sociales.

¡Bienvenidos al nuevo neardentalismo!

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6 comentarios en “Asquerosa inhumanidad

  1. Hola amigo Cele. Veo que fuí el último en opinar ayer y el primero en hacerlo hoy. Me alegra mucho que retomes con normalidad tu quehacer voluntarioso de cada dia. Somos muchos los que permanecemos a la espera de tu pan de cada dia.
    Los dos temas que tocas hoy son indignantes y un ejemplo de adonde nos llevan en cuanto a humanidad para con nuestros conciudadanos. Pero me queda una pregunta a la que no obtengo una respuesta comprensible. Si a todos los currelas, parados,pensionistas, etc, o sea al menos un 65% de ciudadanos nos dejan en paños menores, sin posibilidad de comprar nada, ¿Qué vá a ser de la sociedad de consumo en que la misma sociedad basa su existencia?. ¿Se querrán suicidar?. Espero colegas opiniones que me aclaren algo. Salud amigos.

    • Amigo Pacorbe. La sociedad de consumo está herida de muerte. Muchos se preguntan ¿cómo van a sobrevivir todos estos liberales de tres al cuarto si la gente no consume? Y lo que no nos estamos dando cuenta es que se está cambiando el sistema. Ya no habrá préstamos y sin crédito, adios sociedad de consumo.
      Bajo mi humilide pundo de vista se trata de seleccionar. Es decir, a falta de guerra que aminore la población, se ha emprendido un subterfugio mucho menos evidente que una guerra pero que acabará diezmando la población. Si no hay sanidad universal, si no hay derechos sociales y si no hay servicios públicos, la vida no será muy distinta de la que ahora mismo hay en Somalia, Kenia, Kuwait o Afganistán.
      Se trata de una involución en toda regla. Se lucha por un futuro dónde el agua, la comida y el aire que respiramos ya no serán bienes públicos sino controlados por pocos.
      Ya se que esto es un mensaje apocalíptico. Pero todos los síntomas apunta a ello.
      Sólo espero equivocarme.
      Salud, amigo

  2. Esta mañana leí la noticia de la muerte del chico polaco en Sevilla. (Como al añadido de lo que viene obscenamente ocurriendo en la isla de Lampedusa). Cuando he tratado de constatar que la noticia provocaba en mi entorno el mismo estado de ánimo que a mí sólo he oído una retahíla de argumentos “justificativos” que me han indignado aún más de lo que ya lo estaba. ¿De dónde habéis sacado tanta “información” sobre esto? –dije. Pues lo ha estado diciendo “la televisión” –sentencian.

    ¿Ponderaremos alguna vez el extraordinario poder e importancia que tienen unos medios que consumen -lo queramos o no-, la mayoría de la gente sin criterio? Quienes controlan qué cosas han de llegar, informativamente hablando, y en qué condiciones a la mayoría de la población pareciera que lo traen genéticamente “de serie”. El axioma de ojos que no ven, corazón que no siente, lo llevan grabado en la cabeza como el mejor modo de construir todas las realidades imaginables para poder digerir lo que se les pueda escapar y que pueda dar lugar a deducciones “no deseables” para los amigos del poder.

    Los pronósticos que auguraban los más avisados están empezando a cumplirse. Todo lo conquistado duramente, hasta pagar con la vida de tantos, durante el siglo XX, se está yendo por el sumidero sin apenas resistencia. No hemos hecho más que empezar. Y si, como ocurre, el Contrato Social que implica el Estado de Derecho y el equilibrio de la convivencia social se ha ido al garete, la pregunta siguiente es: ¿Para qué carajo pago mis impuestos? ¿Exclusivamente para que los dueños del sistema tengan una policía, un ejército y una Iglesia que impidan que la marea de la protesta a medida que ascienda, no les llegue a despeinar sus intereses? (A quien le parezca “rancio” esto último que digo les invito a que echen un vistazo a los P.G.E. últimos. Verán qué sectores y partidas no se han recortado y cuales sí han aumentado escandalosamente su cuantía. Y saquen conclusiones).

    Salud, amigos.

    • El problema de los impuestos amigo, es como el de la luz y el agua, que no puedes hacer nada para no pagarlos o para no consumirlos.
      Los que pueden defraudar son los de siempre. Los que estamos sujetos a nomina no podemos hacer nada al respecto.

      Salud

  3. Que rabia!! Que dolor
    Son asesinatos en los dos casos
    Pietr Piskozub el joven polaco murió de bronconeumonía según un adelanto de la autopsia fuentes del TSJA al País.
    El alcalde y la delegada municipal de asuntos sociales deberían prevenir en vez de lamentar .
    Es muy importante que haya Educadores sociales en las calles que trabajen con las personas sin hogar para dignificar su vida, les den herramientas para defenderse y les protejan de las alimañas.
    No se debe consentir que haya profesionales que traten a las personas como mercancías sea en hospitales, residencias de mayores o cualquier tipo de discapacidad.
    Y lo que mas me jode de todo esto es que con la nueva ley reducen competencias a las corporaciones locales que eran la mejor garantía ante situaciones de exclusión social.
    Cele para nada es apocalíptico. Con muchos celes diciendo verdades no se atreverían a decir ni mu.
    Salud y descanso

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