Algo más que machismo

Fran paseaba pomposo con su motocicleta recién estrenada. Paloma le miraba de reojo poniéndose colorada.

-¡Es tan guapo! Le decía a su amiga Soraya.

-¿Pero que dices? ¡Si es bajo, medio bizco y más chulo que un pingüino! Le respondía Soraya.

Fran no es que fuera un estudiante modelo. Más bien era de los que no se esforzaban nada. Estudiar no era lo suyo. Bueno ni estudiar, ni trabajar, …, en realidad lo suyo sólo era dar vueltas con la moto.

En casa tampoco ayudaba, porque eso son cosas de mujeres. Su madre le consentía todo y en más de una ocasión le había dicho en público que se callara, que quién decidía al respecto era su padre.

Paloma era una enjuta chica de dieciséis años, con larga melena del color de la madera de pino envejecida. Destacaba entre los chicos, no por su extraordinaria belleza, sino por una delantera que resaltaba aún más en un cuerpo tan delgado. Ya se sabe que los chicos adolescentes son hormonas andantes y un par de buenas tetas, son algo más que un par de poderosas razones.

Paloma y Fran se enrollaron en una fiesta de Halloween. Para Fran la delantera de Paloma era el mejor trofeo con el que pavonearse ante sus amigos. Para Paloma, la moto de Fran le hacía tremendamente atractivo. La moto y su fama de malo.

Las lágrimas corrían por su cara. El frío de unos guisantes recién sacados del congelador no evitarían el moretón en el ojo. Paloma estaba muy enfadada consigo mismo. Nunca había pensado que los constantes reproches a su vestimenta, los enfados y reprimendas cada vez que hablaba con algún chico de su clase, y el haberla obligado a separarse de Soraya, fueran síntomas de algo mucho más grave. Nunca le había dado importancia a los detalles. Nunca había creído que le machismo fuera algo que había traspasado la época de su abuela. …

Menos mal que la policía le había detenido, pero seguía enfadada y muy preocupada porque le había jurado que la mataría.

© J. Celemín

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No hace mucho, el diario digital Público, sacaba a la luz un estudio en el que los adolescentes consideran “normal” el control sobre la chica en las relaciones de pareja. Ayer, La cadena ser publicaba en su web otro estudio de la Delegación del Gobierno para la violencia de Género en el que se afirma que el 60% de las chicas adolescentes reciben insultos de sus novios y amigos a través de las redes sociales.

Iba a escribir que es preocupante. Pero es bastante más que eso. Es una vuelta al machismo más asqueroso del que todos pensamos habíamos dejado atrás pero que la carcundia se empeña en volver a poner de moda. La separación de alumnos por sexos, que existe en algunos colegios concertados, no es más que la punta del iceberg de esta lacra. El arzobispado de Granada publica un libro escrito por una anormal cuyo título lo dice todo “cásate y se sumisa”. Que esto venga de una mujer es aún más delirante, preocupante e indignante. Que el libro haya sido best seller en Italia a mi me acojona. Que en España existan chavales de 16 años que hagan callar a sus madres en público porque quién “manda” en casa es su padre, dice mucho de la clase de sociedad a la que volvemos.

Los que luchamos contra los indeseables vividores del presupuesto público, que legislan contra nosotros, sabemos que no solo luchamos por derechos laborales, salarios justos, servicios públicos de calidad y una vida mejor para la mayoría. Los que luchamos contra estos energúmenos autistas contra la libertad y minusválidos de la democracia, sabemos que la lucha es por algo más. Sabemos que mujeres y hombres debemos ser iguales en derechos, deberes, responsabilidades y posibilidades. Sabemos que debemos proteger a la infancia, a quién tiene la desgracia de caer enfermo o quedarse sin trabajo. Y sabemos que, todo esto es una forma de ser, de pensar que debe reflejarse en una forma de vivir. No sólo luchamos contra los del latrocinio porque no nos guste que vivan de la mentira, del control de los medios de comunicación, de la delincuencia, de la manipulación, del cohecho y del tráfico de influencias (que también). Luchamos para que la educación haga de nuestros jóvenes personas mejores, mas libres, tolerantes, más demócratas y sobre todo más solidarias. Luchamos para que distingan la solidaridad de la caridad, para que sean libres en sus decisiones y para que no les obliguen a creer en lo que no quieran creer.

El machismo que vuelve como los piojos en los colegios (porque los siembran), es consecuencia de una educación en la intolerancia, de una publicidad asquerosa que vende coches a través de un par de tetas, que les mete en la cabeza que para triunfar hay que tener dinero y bellas mujeres pero sobre todo que sean lo más estúpidas posible. Es consecuencia un pensamiento casposo y que carcome como que un mujer no sepa que su marido tiene un coche de lujo en la plaza de garaje del chalet que comparten o que otra, no sepa que su marido era un bribón que vivía del cuento, a pesar de que su firma esté estampada junta a la de él en numerosos documentos del fraude.

Estamos volviendo a la edad media y no sólo en las relaciones laborales. Las mujeres, los inmigrantes, los minusválidos y los distintos son los próximos en recibir la ira del liberalismo.

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12 comentarios en “Algo más que machismo

  1. Amigo Celemin, creo que el machismo no vuelve, porque nunca se fué. Ahora, hoy, nos damos cuenta, por la encuesta que recientemente han realizado los medios, pero ya estaba vivito con anterioridad. Vemos, yo al menos, diariamente comentarios, actos, a nuestro alrededor, que forman parte de nuestra vida diaria y que confirman que el machismo está metido hasta las cachas en nuestra sociedad. En primer lugar, las madres, bueno, no todas, pero sí una gran parte, que se esfuerza en que su niño se libere de hacer la cama, barre el suelo o haga la compra o la comida, eso lo vemos a diario, pero viene de antiguo. Estimo que han de pasar generaciones de formación y tolerancia para que éste mal termine. Y mientras no se asuma en la educación ésta lacra persistirá por los siglos, como hoy. Así que luchar por la educación tambien es luchar contra el machismo. Y no precisamente la educación que nos espera con el gobierno que nos desgobierna. Salud.

    • No se, quizá lleves razón. En los ambientes en los que yo me muevo, los hombres son reacios a realizar tareas domésticas pero lo hacen ssi tienen obligación. Es verdad que he visto algunos casos como el que cuento en la historia en el que un inberbe maleducado le dice a su madre que quién manda es su padre, pero hasta ahora eran casos poco más que anecdóticos.
      La educación lo es todo. Y no ´sólo por obligarles a hacerse la cama. La educaicón consiste en recriminarles que hablen mal de grupos étnicos distintos a los tuyos, consiste en ser tolerantes y hacerles serlo.
      Salud

  2. El tema de hoy es peliagudo y afrontarlo más. Tomar conciencia del problema es el primer paso y la educación el segundo. Es tan grave que se lleva siempre encima. Nunca se supera aunque se aprenda a convivir con el.
    Es urgente la reflexión sobre la desigualdad entre los niños y las niñas que es la base de la violencia de género. Es urgente que los padres y las madres se formen para educar en la igualdad y en los casos que se pueda estar dando violencia psicológica o física los que le rodean pongan la voz de alarma y no silencien y den por normales esos comportamientos.
    El machismo no se ha ido y lo malo es que se está reforzando con los colegios segregacionistas
    y lo peor del asunto es que son decisiones tomadas en muchos casos por los ahora padres y madres hijos e hijas de padres de origen humilde clase obrera que aspiran a que siendo ellos clase media alta sus hijos sean clase dominante y lo llevan a un colegio de élite, tienen en sus casas personal de servicio mal pagado y ni sus niños ni sus niñas colaboran en tareas del hogar. Ambos, padre y madre trabajan y en función de su educación y posición en la empresa se puede ver machismo o hembrismo.
    Malos momentos para la igualdad donde se hará lo posible para que ante la falta de trabajo la mujer vuelva a casa y se ocupe de las tareas propias del hogar y el cuidado de personas mayores.
    Si que muchos luchamos para que nuestros jóvenes sean mas libres pero cuando en el entorno predomina el conservadurismo y se publicita la mujer princesa y el hombre príncipe azul en forma de futbolista se consigue todo lo contrario.
    Los “distintos” son somos la carne de cañón del sistema.
    Salud, educación pública y progreso

    • Me has dejado con la boca abierta Lume.
      Me niego a ser carne de cañón. Educar en la igualdad siempre ha sido una de mis máximas y no voy a renunciar a ello. Y aunque he tenido algún que otro contronazo, seguiré llamando la atención de todo aque que aparca en plaza de minusválido o del que tire papeles al suelo.

      Saluid

  3. Para nada pretendía dejarte con la boca abierta .No pongo en duda que tu lo digas y lo pongas en practica y te felicito . Al decir lo de “carne de cañón” me refiero al ser humano con capacidades diferentes. Por ejemplo hay mujeres que sufren violencia física psicológica o sexual. A mayor discapacidad mayor violencia a pesar de la sobreprotección por parte de los que las cuidan que les lleva a la dependencia moral, física ,económica y que para nada palía la mala o nula protección social. Por eso es tan importante crear una cobertura de protección social suficiente que ayude y contribuya a dignificar la vida de las mujeres u hombres con todo tipo de discapacidades, así como que se reconozcan y garanticen sus derechos a formar una familia, a la maternidad y a disfrutar de su sexualidad y que no se los devalúe socialmente.
    Espero haberme explicado mejor.

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