La gallina, el huevo, la madera y la violencia

Agazapado entre las jaras, Marcial esperaba como una estatua la orden de su padre. En casa le había dado las instrucciones precisas: “tu vas y te escondes entre las jaras y cuando lo veas venir, le prendes fuego a los petardos que he regado por la vereda”. Se lo explicó muchas veces. Porque Marcial no era tonto pero era un niño. Con sus nueve años, no entendía muchas de las cosas de los mayores. Pero esto sí. Esto si que lo entendía. Y no es que su padre le hubiera explicado el porqué de los petardos. Pero él sabía de sobra que su padre cobraba por cada día que el señorito venía a cazar los ciervos. Y que cuando cazaba uno, dejaba de venir por una temporada. Y también sabía que cuanto más difícil fuera cazarlo y más días pasaran sin conseguirlo, más nervioso se ponía y más habitual era la cacería.

Cuando Marcial divisó los cuernos del gran macho que venía por la vereda, directo al arroyo, le prendió fuego a los petardos y se agazapó debajo de la jara quedándose aún más quieto. No deben verte, le había dicho su padre. Debes esperar al menos media hora para para salir del monte.

Cuando los petardos explosionaron, el marqués se cagó en dios y el ciervo salió corriendo vereda abajo.

cuento©j.celemin

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Anteanoche, cuando los medios de incomunicación, manipulación y adoctrinamiento conectaban en directo y declaraban que Gamonal estaba tranquilo, decenas de antidisturbios perseguían a los vecinos de este barrio burgalés dentro de los bares, de los portales e incluso de las casas según denunciaban algunos twits.

Anoche, a las 21:22, después de que el alcalde Lacayo, digo Lacalle, había comunicado la paralización momentánea de las obras (que no del proyecto), Raúl García decía lo siguiente en twitter: “21:22 Antidisturbios cargando las pistolas de pelotas… Si deja de ser manifestación pacífica es por las fuerzas ARMADAS ‪#Gamonal‪#Bulevar.

Cuando los vecinos salen a la calle con pancartas, silbatos y batucadas, los poderosos se ríen de ellos y no les hacen caso. Cuando arden contenedores, responden con piedras a la policía y cortan las calles, salen en primera página de todos los medios (aunque manipulen y digan mentiras) y acaban consiguiendo que se les haga caso.

La violencia no se manifiesta en un sólo sentido. Y algunos deberían preguntarse porqué se paga 100 euros diarios, aparte del sueldo, a quién reprime a los ciudadanos con porras, impide la libre manifestación y provoca el cabreo general de los manifestantes. A ver si va a resultar que, como Marcial, lo único que están haciendo es alargar este estado general de cabreo para asegurarse esos euros de dinero extra.

Gamonal ha ganado, de momento. Pero el señorito es el señorito y tiene mucho poder. Y si a eso le añadimos el cerril comportamiento de quién opina que, una derrota de este tipo supone una claudicación y un mal ejemplo que la ciudadanía puede imitar, no creo que el proyecto se vaya por el sumidero así como así. Pero, pase lo que pase, Gamonal siempre estará allí, luchando no porque crean que llevan razón (que la llevan) sino porque su convicción les lleva a comportarse como grupo y no con el egoísmo de quién solo piensa en si mismo. Gamonal venció al alcalde Aparicio con unión y empeño. Y ahora vence con la misma unión y el mismo empeño.

Lo que debemos aprender de Gamonal no es la violencia, ni la manifestación, ni todas esas gaitas que muestran los medios de incomunicación, manipulación y adoctrinamiento. Lo que debemos aprender de Gamonal es el comportamiento como ciudadanos. Quién toca a uno toca a todos. Quién huye, encuentra cobijo enseguida. Quién lucha, es admirado y protegido por los demás.

Cuando cada uno va a lo suyo y se desinteresa por los demás, es cuando la lucha es imposible y ganar, ni siquiera un sueño.

A estas horas, 22:30, numerosos twits desde Gamonal denuncian que la policía tiene rodeados a los manifestantes y les impide salir del barrio.

Artículo 19 de la Constitución Española:

Los españoles tienen derecho a elegir libremente su residencia y a circular por el territorio nacional

<Asimismo, tienen derecho a entrar y salir libremente de España en los términos que la ley establezca. Este derecho no podrá ser limitado por motivos políticos o ideológicos.

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14 comentarios en “La gallina, el huevo, la madera y la violencia

  1. Lo más positivo seria que tomásemos ejemplo ante situaciones adversas, en el resto del pais. Como dice Franctragerino, la única batalla que se pierde es la que no se lucha. No descubrimos nada. El franquismo sigue vigente. A las pruebas me remito. Salud.

    • De eso la gente no quiere tomar conciencia. Cree que con ir a votar cada 4 años es suficiente. Sólo cuando el estado le impone algo que cree injusto se acuerda de la virgen.

      Salud

  2. Vecinos, asociaciones, barrios es la clave para que no atenten contra nosotros. Cada vez hay más que empiezan a darse cuenta q la auténtica violencia es la pobreza.
    Viva Burgos!!
    “Sin cocaína, no sois nada” (o “¡vuestra coca no la pagamos!”

    • cuando la gente empiece a darse cuenta que la policía ha vuelto a ser el perro guardián de la reprersión, empezaremos a poder cambiar algo. Cuando ser mujer o hijo de policía sea ser un apestado (como lo era en el franquismo) quizá se den cuenta que por muchos cientos de euros diarios que les den, no se puede vivir de espaldas a tus vecinos.
      Ahí está la clave. Hay que empezar a señalar con el dedo a los hijos y las mujeres de los prodisturbios.

      Salud

      • Es un acierto donde apuntas
        Dices q 100 euros diarios, aparte del sueldo? no tenía ni idea !! . la revuelta es rentable .
        Salud

        • Según algunas informaciones de conocidos apuntan más a los 125 que a los cien. Un conocido que vive enfrente de la comisaría de Moratalaz me apunta que, antes, salían con coche viejos algunos de más de diez años (como los de todos) pero ahora, llevan todoterrenos y motos de gran cilindrada. A lo mejor es que han jugado al número de Fabra.

          Salud

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