Lo urgente, lo importante y lo inaplazable

Había una vez en un país muy, muy cercano, un edificio dónde convivían gentes variopintas. El edificio que constaba de siete plantas tenía, como todos los edificios, un presidente, una junta directiva, un administrador, un vecino tocahuevos y un par de ellos desconocidos para todos los demás.

El vecino del 7ºA tenía el piso arrendado y siempre se andaba quejando de que, con lo que le pagaban no le llegaba ni para pagar la cuota de la comunidad. El del 2º B era el administrador. Un cara dura que le daba los trabajos de la comunidad a varios amigos a cambio de una recompensa. El presidente, era de los que no quiere enterarse de nada para que no le den la vara. El del cuarto B y el del 1ºA, eran los vecinos desconocidos. Aquellos que nunca van a reuniones, ni se saludan con nadie y que pagan religiosamente sin protestar. De entre los demás, había a quiénes les preocupaba los chanchullos del administrador, había quién pasaba y quiénes decían que, mientras arreglara las cosas, como si lo hacía el mismo.

Un día, en el portal empezó a oler a goma quemada. Los vecinos más “protestones” empezaron a preocuparse por el olor, pero los demás dijeron que había que llamar al administrador. Éste llamó a un amigo que dictaminó que todo era normal. El olor siguió durante varios días, cada vez más intenso. El amigo del administrador dijo que había algún cable caliente en el cuarto de contadores pero que no pasaba nada. Los díscolos protestaban mientras los demás les decían que siempre estaban con lo mismo y que lo único que hacían era provocar gastos a la comunidad. Como el olor se iba haciendo insoportable, cada vez más vecinos eran conscientes de que tarde o temprano saldrían ardiendo. Mientras, el administrador y su amigo seguían en sus trece.

Cuando por fin el edificio empezó a arder por el cuarto de contadores, tres vecinos intentaron aunar esfuerzos para apagar el fuego que era lo principal. Sin embargo, el administrador siguió como si no pasara nada, pensando que el fuego se apagaría sólo. Los demás vecinos en lugar de luchar contra las llamas, cada uno se fue a su casa a intentar salvar sus pertenencias.

Los tres vecinos que luchaban contra las llamas, no consiguieron nada. El fuego se extendió y acabó con todo el edificio.

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Cuento © J. Celemín.

Cuando hay fuego, lo primordial es aunar esfuerzos para intentar apagarlo y no pensar en cosas futuras, que nunca sucederán si no se extingue el fuego.

En España hace tiempo que vivimos en un incendio. Un fuego que cada vez quema más y se hace más insoportable.

Ayer conocíamos que, el juez Elpidio Silva, lleva el mismo camino que el Juez Garzón: la inhabilitación. Todo por intentar impartir justicia contra uno de los amigos del ser más peligroso que vive en este país: el insufrible. Un mezquino, con síndrome napoleónico, un mamarracho culpable de todo lo que ha estado haciendo el partido del trile y que de escribir odas al eunuco asesino, ha pasado a ser un multimillonario metido negocios poco claros.

Ayer también podíamos leer unas declaraciones de ese tipo al que llaman el Luisma del PP y que no se si es que de verdad es absolutamente bobo o se ríe en nuestra cara. Porque hay que ser o muy estúpido o un maestro del hijoputismo más desilustrado para decir que estamos saliendo de la crisis gracias al esfuerzo de los que más tienen y además sin haber tocado ni la educación, ni la sanidad. Hay delitos que no están escritos en ningún código penal y este es uno de ellos.

También ayer, fue trending topic las declaraciones del Ministro fascista en las que aseguraba que Santa Teresa ejerce de “intercesora” para España en estos “tiempos recios”. No se que coño es lo que se fuma esta gente, pero debe de ser algo en muy mal estado. Tal vez coman los mismos hongos con los que Santa Teresa llegaba al éxtasis (ella solita).

Para mi, esta situación ha llegado a un punto en el que ya no puedo soportarlo. Tanta inmundicia, tanta impunidad ya no se puede aguantar. No puedo aguantar que, mientras se pavonean diciendo que la crisis ha acabado, se hayan perdido más 600.000 puestos de trabajo en los dos últimos años (200.000 en el último) . Que, tal vez ellos estén saliendo de la estafa que nos han practicado, pero el precio es tan alto que no se puede soportar. No se puede soportar tener que trabajar por 200 euros al mes. Ni se puede soportar que la electricidad sea un artículo de lujo, o que tarden un año en operarte (si llegas) o que tengas que dejar a tu padre o a tu madre en un hospital porque no hay plazas de residencia para dependencia, o que no puedas estudiar porque no puedes pagar la matrícula.

Yo ya no puedo soportar todo eso y que encima se intenten reír en mi cara.

Hace tiempo que vengo demandando una candidatura única desde la izquierda y todo el mundo no hace nada más que poner palos en las ruedas. IU, que se ve con la fuerza de la mejoría en las encuestas no quiere compartir nada. Y encima propone a Mónica Oltra. Una estupenda persona que ha conseguido muchos adeptos dentro y fuera de la comunidad valenciana. Los que tienen prisa por la revolución, no creen ni en “podemos”, ni en Equo, ni en nada de nada. Sólo creen en una ruptura que, dada la coyuntura parece imposible. Para poder romper hay que tener mucha fuerza que no tenemos (y que me temo que no tendremos nunca si no logramos parar a estos indeseables) No hay nada más que ver que anoche la apertura de todos los noticiarios, fue la noticia de la dimisión de Rosell. Un país que antepone estas chorradas a los problemas reales, es que es un yonqui del sufrimiento que necesita ese tipo de evasiones para soportar el dolor.

Como en el cuento, lo importante es apuntar a la base de las llamas con todos los extintores para sofocar el incendio y no pelearse entre los bomberos porque el CO2 es mejor que el agua y el polvo mejor que el CO2 y el agua mejor que el polvo. Y mientras, el fuego sigue extendiéndose y cuando queramos unir todos los medios para apagarlo, ya lo habrá arrasado todo, incluso a nosotros.

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5 comentarios en “Lo urgente, lo importante y lo inaplazable

  1. Celemin, ellos sabrán lo que hacen, lo que no pueden dejar al pueblo puteado en segundo lugar por el personalismo de unos u otros. Así perderemos todos. Ya no queda tiempo.
    Miembros de IU decían en el diario. es hace dos dias:
    “Una candidatura en la que Marina Albiol fuera protagonista tendría la oportunidad de ser una candidatura abierta a la sociedad, muy especialmente a los movimientos que han confrontado con las políticas de la Troika”
    http://www.eldiario.es/zonacritica/batalla-Europa_6_220887917.html
    Entre los firmantes del artículo está Yolanda Diaz que fue con Anova en Galicia.
    Ojalá esta vez sean capaces de ponerse de acuerdo y la razón quede por encima de la sin razón.
    Yo de momento necesito creer en Podemos.
    Salud
    PD. Acabo de enterarme que llaman al de Mencabrona a declarar.

    • Yo estoy dudando. Había encontrado en Equo una válvula de escape, pero ahora tengo dudas con “Podemos”. Me gustaría no tener que elegir entre unos y otros.

      Salud

  2. Si, lo suyo sería no tener que elegir. Si quieren si queremos frenaremos este tren sin frenos y nos sentiremos mas a gusto.
    Salud

  3. Querido Celemin. Hoy participo absolutamente con cuantas cosas dices en tu entrada. Parece que estuvieses leyendo mi pensamiento. Yo tampoco soporto más ésta situación grotesca, donde quien se preocupa de las tropelias a que nos está sometiendo, el gobierno que debiera mirar a nuestro favor, es poco menos que un ser poseso, por lo raro.Aquí si no eres de la roja, del pp o del psoe, eres un lunático.
    Respecto a la unidad de la izquierda, siempre ha sido asi, y creo que es la maldición que no terminamos de superar. A la hora de la verdad, cada grupo defiende su parcelita y a terminar de jodernos al de siempre, al que tiene conciencia de donde nos encontramos pero no es líder de nada sino del montón, siempre dispuesto al sacrificio enorme que supone luchar contra la adversidad más absoluta. Creo que Pablo Iglesias debiera haber esperado a las generales, porque era una semillita que ha ido creciendo formidablemente. Tal vez por precipitarse tengamos “aborto prematuro”. Ya dudo si votar a IU como siempre… Con lo facil que seria que seis u ocho nombres que tienen muy buena imagen acordasen una serie de condiciones y antepusiesen el beneficio del pueblo a intereses de partido. Quizás, incluso llegar al Frente Popular. Tambien yo estoy desesperado. Desde que tengo conciencia politica, hace al menos cuarenta años, estoy esperando a los mios. Ya dudo que lleguen. Me pensaré lo de la cabra y el monte. Bueno, ojalá mañana nuestro pesimismo pertenezca al pasado. Salud.

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