Quién bien te quiere, te robará

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Muchos de los que se dicen expertos, dictaminan que si en España no hay un estallido social es como consecuencia de la economía sumergida y de las pensiones de los abuelos.

Como siempre digo, yo no soy experto en el tema, pero de observar a la gente y sus comportamientos se suelen sacar conclusiones, que al menos a mi me parecen bastante más explicativas, que las teorías de quién vive en barrios acomodados, viaja en coche y no se suele mezclar con la “plebe”.

Observando la historia he llegado a la conclusión de que España es un país de sopasbobas, de gentes sin conciencia colectiva, egoístas desilustrados sin opinión, que repiten como papagayos los tañidos de unas campanas que suenan a lo lejos y que sin distinguir si el mismo es de bronce, cobre o aluminio se aventuran a interpretarlo según la opinión de la mayoría.

El domingo Jordi Évole preguntaba a una serie de personas sobre una manifestación convocada en Martorell en contra de la residencia en esa localidad del “segundo violador del Eixample” cuando éste fue sacado de prisión por la anulación de la doctrina Parot. La gente decía que no tenía derecho a vivir allí porque no había querido “curarse”. Cuando Jordi “apretó” preguntándoles cómo sabían eso, la respuesta fue la de cualquier español medio: “porque lo han dicho en el telediario”. Entonces les planteó la posibilidad de que la noticia estuviera manipulada, y hubo una señora que empezó a balbucear, a decir que si en el whatsapp, que si por correo electrónico, que si mensajes, vamos que se había dejado llevar por la corriente de la mayoría.

Este es un país que no inventó la inquisición pero que si la tomó como algo propio y que la extendió más allá de la modernidad (hasta 1834, concretamente). Nadie se levantó contra la quema de brujas, los juicios sin pruebas, las torturas y el miedo general de la población. Miedo que difundían cuatro caraduras y que aterraba a cientos de miles de personas que permanecieron impasibles. ¡Si hasta llegamos a restaurar a un sátrapa en el trono, por no adoptar la ideas “contrarias a las costumbres” que traían los franceses y los afrancesados!

Ayer tarde, asistí a una charla en la que me quisieron vender que una bajada del 20% en uno de los complementos de mi salario, es un incentivo. En un momento dado de la reunión, dije que a mi edad, ya no tengo otro incentivo que el salario y que mi calva se ha llevado no sólo mi pelo sino la inocencia para creer que un “jamelgo” puede ser ganador en una carrera de “puras sangre”. Y añadí que “y más con lo que estoy viendo ahí fuera”. Lo que me soltó la persona que daba la charla es que justamente lo de fuera debía hacerme dar las gracias por tener trabajo y suponer una motivación. La tensión fue en aumento porque le espeté que no tengo que dar las gracias, ni sentirme afortunado por tener trabajo porque, lo que tengo me lo he ganado. Y que lo que pasa fuera no es un logro sino una frustración.

No hay que dar las gracias por tener trabajo, ni sentirse afortunado por ello. Eso es lo que nos quieren hacer creer, que somos privilegiados y que por tanto, debemos aceptar cualquier cosa porque “peor están los de fuera, los parados, los que se mueren de hambre”. Y no. Es verdad que están peor. Pero no es verdad que sea culpa de los que trabajamos. Es culpa de quién sustenta a estos vividores. Es culpa de quién aguanta carros y carretas porque se cree todo lo que le dicen. Es culpa de quién siendo mayoría deja que una minoría cobarde, rastrera y vividora le explote, le subyugue y le maltrate.

Este país no explota, no por la economía sumergida o por los abuelos, sino porque está lleno de cobardes, de pelotas, de indocumentados, de caraduras y de egoístas que creen que lo tradicional es mejor por la única razón de que “siempre ha sido así”. De ahí el odio y la sin razón contra la posibilidad de que catalanes tengan la oportunidad de decidir sobre su futuro. De ahí la sin razón de pensar que España es lo mejor aunque nos comamos los mocos y seamos unos analfabetos integrales. De ahí que nos dejemos manejar por la sacristía y el cirio y de ahí que el refrán más repetido cuando yo era niño era ese de que “quien bien te quiere te hará llorar”.

A lo que por extensión y coyuntura redefino como “Quién bien te quiere más te robará y te subyugará”.

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7 comentarios en “Quién bien te quiere, te robará

  1. Esa escena la contemplé. Cuando la señora dijo “es lo que han dicho en el telediario” me dije: ¡bingo..! Jordi acaba de meter un gol en toda regla. “Lo dijo la tele…” Los miedos con los que tradicionalmente juegan los manipuladores, se divulgan a través del “nutriente informativo” del que se abastece cerca de un ochenta por ciento de la población. La misma gente que no lee nada nunca jamás. Con lo que ello implica.

    Y eso si que es #MarcaEspaña. Un analfabetismo estructural del que incluso algunos interesados y otros desgraciados se permiten presumir y sacar pecho. Y que se alimentan inexorablemente sin solución de continuidad a través de todas las televisiones y radios del país. En una manipulación tan vergonzosa como vergonzante. Y eso, queridos amigos, no es algo menospreciable ni banal. Sino que por el contrario, es algo muy determinante. Quedó muy visible en el programa de Jordi.

    Un saludos.

    • Otra prueba:
      Ayer sacaron un vídeo en apertura de telediarios y noticiarios, promovido por el Ministerio del Intrior sobre los 14 muertos de Ceuta. El vidio es inconexo y sin coherencia en la sucesión de hechos, o sea que tiene toda la pinta de o estar sesgado o burdamente manipulado. Pero si había algún idiota con duda, se habrá quedado tranquilo porque las muertes se debieron a la violencia de los inmigrantes. Aunque en el agua no se puedan tirar piedras ni dar palos. Aunque se vea como la Guardia civil permanece impasible en la orilla mientras los inmigrantes se ahogan. ¿Pensar? Para qué. Eso produce malestar y hasta cáncer.

      Salud

  2. Pues sí Celemin, así es, estamos en un pais de mucho analfabetismo, porque el que sabe leer y escribir, pero no discierne lo que lee o escribe, es un analfabeto. Y de eso hay mucho. Tambien la gente se acostumbra a que le den todo hecho y asi no tiene que pensar. Y ahí les espera la manipulación de los medios de “desinformación” Televisiones, radios, y periódicos afines al régimen de turno. De siempre me asombró aquello de conformarse con lo que uno tiene y no aspirar a más. Yo no vivo en Madrid, vivo en provincias y me choca que el que viene de Madrid normalmente viene con el estribillo aprendido de que “de Madrid al cielo”. Qué chorrada. Esta agua bebe esa gente y llegan hasta a menospreciar ciertas cosas, porque no son de Madrid, ó sea de donde les han enseñado que son las mejores. Su comodidad llega hasta ahí. Bueno, que me desvio, la culpa es de los mismos: La puta facheria y el concordato de las narices. Salud, que no falte amigos.

  3. Claridad verdad y realismo nos has vuelto a ofrecer amigo Celemin.
    Muy bien hiciste diciendo “no tengo que dar las gracias, ni sentirme afortunado por tener trabajo porque, lo que tengo me lo he ganado”.
    Lo único que se puede y debe hacer con los egoístas desmedidos caraduras y estafadores es decir ¡basta ya! pero ese ¡basta ya! sería efectivo siempre y cuando la mayoría de gente en el ámbito laboral, social o político fueran personas responsables y el ir cada día a sus trabajos no supusiera una carrera por ver quien consigue antes el master en hipocresía.
    Una vez un profesor de psico nos explicaba en clase que la personalidad egoista puede estar en un niño sobreprotegido pq va aprendiendo cada día “Primero yo, luego yo y después yo” y tb en los niños que de pequeños no recibieron una atención adecuda de sus padres y acaban interiorizando que los adultos “van a lo suyo”.

    Salud, mucha salud

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