conducta ejemplar

Raquel, repasa las prendas que están extendidas sobre la cama. Cuanto más mira la ropa, más asco le da. No está segura, pero es el único camino. La matrícula, la residencia, los libros, el ordenador,… Todo cuesta un dinero que sus padres no tienen. Venir a estudiar a Madrid fue una decisión difícil. Tener que buscar trabajo para pagarse los estudios mucho más. Sacar lo suficiente para vivir y poder dedicarle el tiempo suficiente como para sacar adelante todas las materias, imposible. Así que, cuando su compañera Susana le abrió los ojos sobre el camino a seguir, no quiso ni siquiera tomarlo en consideración. Pero el primer suspenso, el sueño imposible de mitigar durante las pocas clases a las que podía asistir, el cansancio general y la conciencia de que por ese camino acabaría de vuelta en su ciudad en unos meses, le hizo desvelarse durante muchas noches hasta que tomó la decisión. La primera vez sintió tanto asco que tuvo que salir corriendo a vomitar. A la segunda, se sobrepuso como pudo a las arcadas. Después de un mes, en el que había realizado diez trabajos, la sensación de asco no se le había ido de la cabeza, pero lo hacía lo mejor que podía, cobraba y se largaba cuanto antes.

Arrodillada en el confesionario, Marimar, le contaba a duras penas a monseñor la desdicha de su vida. Los sollozos apenas le dejaban hablar y Monseñor Rox estaba perdiendo la paciencia. No le interesaba la vida de esta idiota a la que confesaba por ser la mujer de quién era y porque los contactos políticos siempre vienen bien. Marimar seguía entre sollozos diciéndole al pater que su marido le era infiel. Que le había pillado varias veces en actitud demasiado evidente como para no pensar que la situación era lo que parecía, haciendo arrumacos con Montse, su secretaria personal. Le seguía contando al obispo, mientras este levantaba los ojos al cielo y cerraba los dedos poniéndolos hacia arriba, que, además, cuando se lo recriminaba, no sólo no lo negaba, sino que en alguna ocasión le había soltado la mano a su paso.

Una vez agotadas las lágrimas, Monseñor le aconsejó que, como buena cristiana, debía perdonar a su marido. Que debería pensar si, a lo mejor, su marido no se iba a buscar fuera lo que no sabía darle. Que una buena esposa, debe ser sumisa, respetar a su marido y hacer sentirse bien en casa para que no salga fuera. Le puso de penitencia tres padrenuestros y diez avemarías y la despidió con cajas destempladas.

Marimar, a pesar de haberse criado en un ambiente autoritario, era una mujer de temperamento y pasados los primeros momentos de debilidad, meditaba las cosas y buscaba siempre salirse con la suya, cuando no venganza.

Así que, mientras se sosegaba rezando avemarías y padrenuestros, empezó a rumiar una idea que le había venido a la cabeza.

Raquel, se montó en el taxi que le llevaría a General Oráa, 17. Allí debería subir hasta el tercer piso dónde esperaría en una lujosa suite,  metida en una bañera de espuma. El cliente le había hecho llegar una especie de guión. Ella estaría en la bañera. El llamaría a la puerta y ella saldría con el albornoz medio abierto a abrirla. Lo demás no estaba escrito pero se imaginaba. Media hora más tarde, se presentaría otra mujer, que llamaría a la puerta, fingiría ser la esposa del cliente, montaría en cólera y acabarían los tres en la cama.

Todo había pasado más o menos como estaba en el guión, salvo la sorpresa que se había llevado Raquel, al ver al personaje que llamaba a la puerta. Le reconoció al instante y éste, acostumbrado como estaba a esas correrías, le dijo que no se preocupara. Que sabría pagar generosamente su silencio, pero que, en caso de irse de la lengua, ya podía hacer la maleta e irse lejos porque le arruinaría la vida.

El asco que sentía Raquel era mucho más intenso que nunca. Pero dada la situación no le quedaba otra que esperar que el tipo se fuera cuanto antes y que nunca más le llamara para otro de sus jueguecitos.

Tres cuartos de hora después de haber llegado el egregio pervertido, tres golpes sonaron en la puerta de la Suite.

-”esa debe de ser mi mujer” soltó entre risas el egregio.

Raquel abrió la puerta y se encontró con una mujer madura, de nariz aguileña y tersa piel brillante. Llevaba un abrigo de visón corto que adivinaba que debajo, no había nada.

Cumpliendo su papel en el guión establecido, ésta empujó a Raquel contra la puerta y se adentró en la habitación.

De pronto, se paró en seco, se puso la mano en la boca y gritó: -”¡Alberto!

-¡Marimar!

©J. Celemín. Marzo 2014.

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Dedicado a todas las mujeres que deben sobrevivir en un mundo machista, soportando las babas de todos aquellos que se creen con derecho sobre ellas, soportando acoso, salarios inferiores y que nunca se valore su capacidad como es debido.

Una mujer me trajo al mundo, una mujer soporta mi agria personalidad y me da la alegría de seguir viviendo todos los días.

En un mundo con la sensibilidad y la inteligencia femenina, habría mucha más justicia, más equidad y seguro que sería un mundo mucho mejor.

8 de marzo, día internacional de la mujer.

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9 comentarios en “conducta ejemplar

  1. Un placer leer tus relatos, aunque sean tan duros como este.
    Animo, y por favor, no dejes de escribir.
    Un saludo

    • Gracias amigo. La realidad siempre es más cruel y dura que la ficción. Por mucho que lo intente, nunca podré sentir lo que deben sentir todas esas mujeres obligadas por las circunstancias a consentir relaciones a cambio de dinero.
      Nunca podré sentir lo que sienten todas esas mujeres maltatadas por quién cree que, quién debira ser compañera, amiga y complemento, es un bien más de su propiedad.
      Nunca podré ponerme en la piel de quién tiene que aguantar todos los días el desprecio de sus maridos o jefes que las consideran “inferior”.
      se intenta, pero no es lo mismo contarlo que vivirlo.

      Salud y de nuevo, gracias.

  2. Como siempre Cele, excelente tu relato, que superas cada dia.
    Me sumo a tu homenaje a la mujer en general, que creo que ha sido la primera esclava que existió.
    Siempre con el sacrificio a flor de piel en bien de su familia y el escaso agradecimiento que por ello recibe.
    Ayer en la cadena de las prisas, oí a un médico que hablaba sobre el machismo, que entre la juventud actual, está arraigando con fuerza, y, lo que más me asombró fué que quizás ese gen invisible, tarde diez mil años en desaparecer.
    Bueno, ojalá que la igualdad absoluta entre hombres y mujeres venga antes que desaparezca el gen. Salud mientras tanto.

    • Va a ser complicado, cuando desde las instituciones, desde esa agencia de publicidad que tenemos como Desgobierno, se están mandando todos los días mensajes contrarios. No sólo la ley del aborto. Todas las acciones de esta agencia de publicidad llamada PP, están encaminadas a ideologizar a la gente en el nazional catolicismo (y no hay pensamiento más machista).
      Desde las familias tenemos que educar en la igualdad. Debemos hacer ver a nuestros hijos desde pequeños que TODOS somos iguales y que debemos COMPORTARNOS en esa igualdad.

      Salud

  3. Enhorabuena
    Impecable Celemin. Todo un ejemplo. Ojalá muchos hombres estén en ese reconocimiento y lucha pq como en toda lucha y esta es la más importante solo se conseguirán avances si los dos son conscientes de su papel en la educación igualitaria de hijos/ hijas y van juntos. Solo si la mujer y el hombre se hacen conscientes de la huella del patriarcado y su relación con el sistema capitalista se podrá avanzar.
    Ahora mismo en el ámbito profesional y en algún sector están llegando algunas mujeres al lugar donde tradicionalmente llegaban hombres y se está viendo como su rol es el que siempre representó el hombre . Son tan crueles o mas q los hombres ¿ p q?. Son mujeres que no tienen en sus manos la educación de sus hijos, se la entregan a otras mujeres que explotan pq en muchos casos ni las tienen dadas de alta. Ellas, esas mujeres admirables se ocupan de la casa y las explotadoras cuando otras mujeres piden la reducción de jornada pq han tenido hijos no les parece bien.
    Amigos si no escenificamos el cuadro viviente del grito colectivo , con estos que forman parte del 10% y gobiernan para que acumule el 1% corren malos tiempos para la igualdad.
    Salud gritos y sonrisas para que no nos hundan más.

    • Tiene su “lógica”. Una mujer, para ascender en el escalafón o se comporta como lo haría un hombre, con todos sus roles o no asciende. Es así de triste.
      Por eso digo que la educación es la base para cualquier cambio. Educación en la tolerancia, igualdad y en el compromiso.

      • Sí, Celemin pero cuando las mujeres y hombres que hemos aplicado y utilizado de forma sobresaliente lo que tu dices: Educación en la tolerancia, igualdad y en el compromiso y se encuentran con esas mujeres jefas que son el producto de la caspa ruin que muy bien defines y nuestras hijas sobrinas y conocidas mujeres sufren la intolerancia e hijoputismo duele mucho mucho pq uno se da cuenta que se las ha educado para ir contra corriente . … y sufren lo mismo que nosotras hemos sufrido o más aún pq se han esforzado, se han preparado al mismo o superior nivel de esas jefas y las minusvaloran e incluso arrinconan.
        Salud

  4. Gracias Celemín por este homenaje, con tu permiso lo compartire. Nada que añadir, salvo que leyendo a Lume en mi cabeza se asomó el Grito de Munch. Sealud.

    • Gracias ato por entrar, por compartir y por esta visión que me ha hecho reflexionar. El grito es toda una historia escrita en un lienzo.

      Salud

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