El octavo pecado capital

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Viñeta de El Roto

Siempre me he considerado una persona tolerante. Ahora, cada día que pasa, me considero más bicho raro. Porque tengo tan claras mis convicciones que me parece increíble que lo que yo veo con tanta trasparencia, no lo vean así los demás. Vivo permanentemente en el cuento del traje nuevo del emperador. Ese en el que unos charlatanes aseguraron al rey que podían fabricarle una tela tan suave y fina que parecería invisible. Y le vendieron aire como un traje de diseño a un precio desorbitado. Y lo peor es que toda la idiocia de la corte le felicitaba por el traje, unos por pelotas y otros para no parecer idiotas. Yo soy ese niño que le dice al rey que en realidad estaba desnudo. Y lo veo tan claro que, como el niño, no puedo entender que los demás no lo vean así. Y si al menos me dieran razones convincentes y de peso, podría pensar que a lo peor, estoy equivocado. Pero las razones son siempre las mismas: los mantras que repiten en la tele o la “poderosa” razón de que siempre ha sido así.

Ayer, en el curre, charlaba con unos compañeros, supuestamente de izquierdas (yo creo que más bien son anaranjados tirando a azul) , sobre la independencia de Crimea. Y Claro, ¡como no!, salió a colación el referéndum en Cataluña. Estaban sorprendidos porque esté a favor de la celebración del mismo y sobre todo por estar dispuesto a aceptar el resultado de lo que los catalanes digan. Mis razones, para mi son obvias. La democracia consiste en aceptar lo que los ciudadanos afectados quieran. Y si un grupo de ellos, ya sean de un pueblo, de una provincia o de una comunidad, deciden por una mayoría importante constituirse en un nuevo país, pertenecer a otra provincia o a otra comunidad, ¿qué problema hay? Uno de ellos me hablaba de que no se puede permitir por temas económicos. Además de que, según él, no se puede consentir que los políticos catalanes estén engañando a los suyos. Otro decía que no se puede romper un país. Y cuando le pregunté por qué, no supo dar razón. No entendía que le dijera que no comprendo ese sentido de propiedad de algo que no es tuyo que tienen los nacionalistas (que por cierto, se parece mucho al sentimiento de propiedad que tienen los machistas sobre sus mujeres). También echaron mano de la socorrida excusa de que es cuestión de política o de la legalidad (como si los que defraudan, cohechan, reciben sobres o adjudican contratos a amigos, siguieran la legalidad al pie de la letra). Por no decir que la ley debe estar con el pueblo y no contra él. Por último, se refirieron a la tan manida reflexión de que Cataluña es España y que por tanto, todos deberíamos decidir. Que para mí es lo mismo que creer que para elegir al Alcalde de Barcelona, deberíamos votar todos o que para que la Mancomunidad de Municipios de la Ribera del Río Ausín y Zona de San Pedro de Cardeña compre un camión de la basura, debiera consultar a todo los habitantes de la provincia de Burgos.

Curiosamente, ayer leí una noticia en eldiario.es que me recordó esta conversación y que me dejó bastante tocado. Porque el conflicto que tienen los habitantes de Treviño es muy similar al referéndum catalán. Treviño, es un enclave burgalés rodeado, como si fuera una isla, por territorio perteneciente a la provincia de Álava. La puebla de Arganzón, Pangua y Treviño, son las poblaciones más importantes y distan casi cien kilómetros de Burgos y sólo 20 de Vitoria. La noticia decía que una niña, que residía en Treviño, falleció porque el Gobierno Vasco no quiso enviar una ambulancia a Treviño (que les corresponde el Hospital de Miranda, sito también a 20 kilómetros pero con una infraestructura mucho menor que el de Txagorritxu en Vitoria). Estos vecinos llevan años reclamando su anexión a Álava, porque para cualquier tipo de papeleo legal tienen que ir hasta Burgos a 100 kilómetros cuando tienen vitoria a 20. Toda la vida la hacen en Vitoria y quieren pertenecer administrativamente a Euskadi. Exigen un referéndum (ya se celebró uno en 1940 con un 98% de votos a favor de pertenecer a Álava). La diputación de Burgos y la Junta de Castilla y León no quieren el referéndum y dicen que, de celebrarse, deberían votar todos los Burgaleses. Mientras, los habitantes deben tener domicilio en Vitoria para acudir al médico o cartilla de desplazados. Y si se ponen graves, como la niña, o llegan al hospital por medios propios o acaban muriendo.

Sigo sin entender cómo alguien puede tener tan claro que yo, que vivo a 100 kilómetros de Treviño, pueda opinar sobre el futuro de las condiciones de vida de sus habitantes y cómo voy a votar sus problemas si ni siquiera puedo ponerme en su piel, sólo porque este enclave siempre ha sido burgalés, por un mal sentido de la propiedad de algo que, en la mayor parte de los casos la gente no saben ni dónde está, o por un nacionalismo trasnochado.

La vida y las condiciones de vida de las personas, deben estar por encima de los sentimientos de quién no sufre el problema.

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18 comentarios en “El octavo pecado capital

  1. Hay que trabajar por la unidad, pero eso no se hace prohibiendo, solo se puede hacer con respeto y justicia, lo demás solo provoca desunión y al final la ruptura o división.
    Pero la justicia, no es solo para unos pocos. El bien común no es algo de comunistas.
    Porque los más oprimidos pueden revolverse en cualquier momento y cansados de aguantar convertirse en no desar el bien común y obligar a creer en el bien común a los que antes lo odiaban.
    Solo hay que ver la historia para entenderlo.

    • Al parecer, en este país, (no se en otros), el bien individual prima sobre cualquier otro y las razones individuales nunca parecen estar equivocadas. Aquí todo el mundo es demócratra, mientras no vayan contra su opinión, todo el mundo es partidario de un estado social, pero sin pagar impuestos y nadie es recista, salvo que sus vecionos sean gitanos, negros o pobres en general.
      Sigo sin entender todas esas cosas, pero ya digo que soy un bicho raro.

      Salud

  2. Bon dia a tothom
    Propongo formar una red social de “bichos raros”, ¿ Nos sentiríamos acompañados?
    Mis mejores deseos a todos los Joses y derivados
    Disfrutad/emos del día

  3. Si el domingo habían atendido a la niña en el Hospital de Txagorritxu de Vitoria-Gasteiz y al llegar a casa empeoró lo normal es que la hubiesen atendido en el mismo hospital obviando si pertenecía o no a otro. Nada ahora autopsia y si pueden se librarán de toda responsabilidad. La pobre niña muerta y sus padres desesperados . La verdad es que encorajina que sean mas importantes las tierras, los papeles… que la vida de una pequeña inocente.
    Salud y larga vida para “los raros “

    • Ahora, habrá mucha gente que se rasgue las vestiduras por la muerte de la niña. Pero hasta ahora, nadie se ha preguntado que siente toda esa gente que tiene que pertenecer obligatoriamente a una comunidad que siente lejana. Desde el DNI hasta matricular un coche, les queda un poquito lejos. Que el hospital te diga que no te envía la ambulancia porque te corresponde otro, más lejano y menos preparado es fruto de toda esa política destinada a satisfacer los egos de algunos y no el bienestar general.
      Salud

    • Mañana daré mi opinión más extensa sobre el tema que me parece muy importante. Particularmente estoy harto de maderos con pañuelo palestino y capucha. Pero entiendo que haya quién quiera llevarlos. Yo, desde luego, no estoy dispuesto a caminar junto a un encapuchado. ¡Ojala haga calor y sobren sudaderas! Cuanto menos ropa, menos posibiilidad de esconder micros y walkies.

      Salud

  4. Sí que cada uno vaya como le de la gana pq infiltrados hay en todas y no hace falta que lleven capucha. Lo que pasa es q hay gente que está hasta las narices del pacifismo . No sé si conté q una vez vi a uno con rastas y que al final de la mani se acabó metiendo en la lechera y no era el típico cachas ni nada q uno pudiera sospechar… llevaba rastas.
    Salud

    • En este papel de Pepito Grillo, digo que no entiendo que por twittear una idiotez sobre los GRAPOS se le condene a alguien a la cárcel y por hacer apología del golpismo, del fascismo y del terrorismo con el agravante de usar instalaciones públicas para ello, no sea punible.
      Me lo explique usted, Ministro Opusiano del Interior.

  5. Buenas noches amigo!

    Suscribo de cabo a rabo todo lo que dices. Me reflejo en todo lo que dices y también me considero un bicho raro como tù.
    He necesitado tomarme unas cuantas horas de asueto de la realidad española y de la red en general aprovechando que mi hija me ha venido a ver al exilio.
    Yo creo que la gente,si es que en algún momento ha leído algo de historia,debería preguntarse el porque las fronteras humanas no han sido las mismas siempre. He llegado a la conclusión del exagerado poder que tienen los dogmas inculcados desde el nacimiento, se llegan a creer tan protagonistas de una película de ciencia ficción que creen que el cambio es algo del pasado.El cambio en su máxima expresión claro,de pensamiento,de formas de vida,territorialidad,felicidad….
    Es más se sienten tan protagonistas que piensan que el pasado es eso, pasado y que ellos son más felices que las personas de la Edad Moderna,por ejemplo,por tener una Tv,un teléfono o unas zapatillas última moda.Cuando en realidad creo que la parte de felicidad de cada ser humano en todas las épocas ha sido más o menos las misma.
    Lo peor es que este “no ver más allá de sus narices” por donde se mueven les esta sumiendo en el cambio más profundo que se ha vivido desde el siglo XIX y cuando estén de mierda hasta las cejas intentarán tocarse una oreja y no llegarán a la otra.
    No se sí me he expresado bien, estoy algo espeso y frustrado. Frustrado porque además esta situación esta dentro de las mismas organizaciones con las que intentó colaborar para aportar un granito de arena. Y fíjate una de ellas me comentó, que “si estaba con ellos no podía estar con otros”… Así nos va.

    Salud y buena noche a tod@s!

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