Mentiras. Una más.

morgan140324

imagen de canarias7

Muchas veces, cuando uno es joven y no tiene tiempo de reposar las ideas, pasa por alto cosas que son el quid de la cuestión. Cosas que no se entienden y que cuando se es mayor, se van uniendo cabos.
Cuando dimitió Suárez, no llegué a entender como un tipo que había creado un partido de la nada, para ganar unas elecciones, que ganó dos veces de calle, de repente, dimite y se va. Y para colmo, no se va de la política porque después monta otro partido al que se las dan con queso (por cierto, que mientras escribo esto hay un bobo en la radio diciendo que dimitió y abandonó la política).
Entonces la prensa, que aún era más o menos prensa y no se había convertido en una vieja cuenta chismes para adoctrinar y desinformar, decía que las presiones del partido habían acabado con Suarez. Nunca me pregunté qué presiones o el porqué de esas presiones.
Como digo, el tiempo y la madurez te hacen atar cabos porque vas leyendo cosas de aquí, de allí y de repente se te hace la luz y acabas viéndolo todo.
Suarez, fue el primer vendedor de humo. Un encantador de serpientes. Un tipo sin cultura, pero que era capaz de venderle una nevera a un esquimal. Y además, un tipo que, precisamente por esa falta de cultura, le hacía ser, a ojos de quién se fijó en él, el hombre-marioneta perfecto. Muchas veces he leído que el Borbón se deshizo de Arias Navarro porque era fiel al régimen franquista. ¡Coño, como la mayoría de la oligarquía de entonces, por no decir todos! Pero el Borbón, no es tonto y sabía que si seguía al pie de la letra el régimen franquista no duraría ni diez años y perdería todo por lo que había luchado y aguantado durante tantos años. Por eso eligió a Suarez. Un tipo al que podía utilizar para sus propósitos. Bien parecido, joven y capaz de convencer a un beduino de que le hace falta un calefactor en la jaima.
Suarez no trajo la democracia a España. El régimen franquista, se acabó gracias a todos aquellos que estaban en la clandestinidad y que lucharon durante años contra el régimen del asesino eunuco. Y sobre todo, los que estaban aquí. Los que desde la universidad, desde los pisos clandestinos, desde las linotipias, adoctrinaban en libertad, conspiraban para la libertad e imprimían cientos de panfletos que hablaban de libertad. El régimen no podía durar porque a los americanos ya no les interesaba. No podían, en plena guerra fría, correr el peligro de una nueva revolución y perder un punto estratégico como España. El régimen de franco llevaba en coma desde la muerte de Carrero.
Pero Suárez resultó no ser el hombre paja que el rey y algunos que pactaron las reglas del juego en la embajada americana, suponían que era. Sólo querían una democracia de nombre pero no de hecho. No estaban dispuestos a legalizar el PCE, ni la CNT. Porque creían que su peso era muy superior al que luego, a base de horas de no salir en la televisión, al contrario que los otros, y de ser ignorados en la prensa “de izquierdas (¡ja!), tuvieron. Sin embargo Suarez sabía que, sin estos actores, no habría paz y que sin paz, el nuevo régimen duraría lo mismo que el anterior tras la muerte de Franco: diez minutos. Por eso cameló a Carrillo para que aceptara la corona. Por eso legalizó el PCE y por eso jugueteó durante un tiempo con convertirse en cabeza de aquella asociación llamada “Países no alineados” que por entonces tenía un futuro prometedor.
Todo esto, sobre todo el jugueteo con la no alineación, puso de los nervios a los americanos, a Isidoro y al propio egregio. Todo eso, acabó con Suarez.
Ahora, tras su muerte, mamarrachos como el insufrible dice haber aprendido de Suárez lo que nunca ha demostrado tener. Ahora todos hablan de integración, de negociación, de pactos. Y resulta que unos actúan en el más puro fascismo y otros se dejan llevar. Ahora todos ensalzan a un tipo que nunca quiso servir, y que tenía ideas propias. Ahora, todos dicen añorar lo que se han cepillado en todos estos años. Ahora todos dicen querer otro estado pero resulta que tenemos en estado que el egregio cantamañanas y el gran sheriff del norte idearon para nosotros. Una colonia dónde experimentar ideales malignos de desigualdad. Un nuevo estado sin derechos, con millones de pobres y unos cuantos ricos. Una nueva edad media en la que sacan tajada los de siempre. Y eso, sólo se puede probar en un estado de siervos como es este.
Cuando uno muere siempre se acaban contando cosas buenas del difunto aunque sean mentira. Y aquí, por mentir estamos como estamos.
Claro que la idiotez es directamente proporcional al grado de consentimiento del robo, de la corrupción, del escarnio, la hijoputez y la mansedumbre. Y si ahora toca poner en un altar a Suarez, pues se le pone. Y si hay que decir que era íntimo del Rey, aunque desde 1892 se vieran tres veces, pues se dice. Y si hay que poner en solfa la política de consenso y del engaño. Pues también se pone, aunque luego sólo se haga lo del engaño.
Este es el país de la ignorancia, del gañido y del “si señor, lo que usted mande”.
Por último recordar quiénes fueron los Ministros del Interior con Suárez y cómo se las gastaban Martín Villa y un militar al que nadie recuerda pero del que deberíamos repasar su historial fascista: un tal Ibáñez Freire (Voluntario en la División Azul, participante en la guerra a favor de los sublevados, etc).
Menos mal que Suárez era un demócrata. Y menos mal que los de ahora lo son de toda la vida. Y menos mal que algunos tenemos memoria, y hay hemerotecas.
Salud.

Anuncios

15 comentarios en “Mentiras. Una más.

  1. Es tremendamente imposible no empatizar con cuanto acabas de escribir-decir. Debe ser porque hemos vivido el mismo tiempo y espacio. Tu relato -hasta en eso de atar cabos sueltos con la perspectiva que da el tiempo- me resulta muy familiar. Diagnóstico certero que comparto plenamente.

    Este es un país -no recuerdo quien lo dijo- de grandes entierros. Es costumbre ensalzar al difunto cínicamente por parte de aquellos mismos que le hicieron la vida imposible. Lo estamos viendo estos días. En que se respira la percepción de estar ante un cambio de régimen. Vemos un pais oficial por un lado, anclado y resistiendose a otro presente que no sea el que nos han venido vendiendo, y luego está el país real, la conciencia política que no sólo no soporta ya más mentiras e injusticias, sino que está oliéndose que se gesta una “nueva” Transición que no tiene otra lectura que la de mantener el chiringo a base de lavarle la cara y remozar la pintura. Y que, como la anterior, sea igualmente gatopardiana: cambiarlo todo para que todo siga en las mismas manos.

    Pero a estas alturas, todo lo que no sea una RUPTURA -lo que nunca tuvimos-, con todas sus consecuencias, no será la solución para tanta podredumbre como tenemos encima.
    El franquismo sigue impregnándolo todo. Y eso tiene que acabar sí o sí. Y ya.

    Salud.

  2. Yo creo que la diferencia está en el pueblo y no en los politicos. Suarez no tuvo mas remedio que elegir entre las presiones del pueblo y lo que los tiempos traían o las presiones de los militares, clero y civiles fachas (no olvidemos a Garcia Carrés, Blas Piñar, etc). Y dedujeron que era mejor camino e inventaron la transición (otra mentira más, como las de hoy). Los gritos en la lucha eran: Reforma NO Ruptura SI. Y hasta la ruptura entonces no quisieron llegar, ahora, como dice Narbona, nos querran vender el humo de la nueva Transición. Otro camelo para seguir oprimiéndonos.
    Celemin, permíteme una pequeña corrección: Cuando dices que ésta es la España de la ignorancia y del “Si señor lo que usted diga” Yo diria la del “Sí señor lo que usted mande” una ligera diferencia que indica el entreguismo absoluto al corrupto.
    Hoy la sociedad es más ignorante que aquella, porque entonces los ciudadanos tenían una ilusión y una esperanza, normal al morir el dictador, que hoy no tienen porque sino como se explica que un partido de extrema derecha, lleno de corruptos por doquier tenga la apisonadora de la mayoria absoluta?
    Con perdón, amigo, yo sigo creyendo que el Borbón es tonto, ocurre en cambio que tiene consejeros y asesores por los cuatro puntos. Y así cualquiera. Saludos amigos.

  3. Alfredo Grimaldos en “La CIA en España”, explica muchos “milagros” de la “transacción” modélica. También de dónde y porqué aparecieron algunos “próceres”.
    Hay que tener estómago para leerlo y no maldecir.
    Es curioso, a Suarez le salvó su pérdida de memoria, de lo contrario, igual sufre un accidente.

    Ahora, ya sin máscaras, el PPsoE nos retrotrae a los ’80. Ya va apareciendo la violencia extrema que ocasionará desgracias y temores a este pueblo de ovejas con gobierno de lobos.

  4. Pacorbe, corrijo el post por tu opción. Me parece más acertado si.
    Por lo demás, como bien decís tanto Emigrante, como Narbona, Pacorbe y JM, se está mascando un nuevo engaño. Desde las propias del PSOE están temiendo que Rubalcaga pacte con el Babas. Y por otro lado tengo claro que, en las generales de dentro de un año y pico, si las cosas van mal electoralmente para ambos dos, un pacto a dos PPSOE y una reforma de la ley electoral tipo Italia, acabará con las reformas solicitadas.
    No hay vuelta atrás. La lucha debe de ser hacia adelante, pase lo que pase.
    Salud

  5. Pingback: Mentiras. Una más. | EL VIL METAL. | Sc...
  6. Pingback: Certezas impuestas | Demasiadas palabras

Los comentarios están cerrados.