Farruquito es un aprendiz

24-mayo-2009blog

Los asiduos de esta casa, sabéis que tengo “debilidad” por Doña Rancia (la Hija de Belcebú), a la que he dedicado muchos de mis artículos y muchas horas de esfuerzo y trabajo.

Esta señora, que según va pasando el tiempo tiene más cara de tortuga malvada, siempre se ha caracterizado por sus malos modos, su prepotencia, escaso sentido de la oportunidad y sobre todo por echarle mierda a los demás con el fin de limpiarse la suya.

Por si alguno de los que están allende los mares no se han enterado, ayer, Doña Rancia dejó el coche aparcado en el carril BUS, dice que para sacar dinero de un cajero, aunque hay quién dice que para ir a una cafetería próxima. Dos policías municipales que ven el coche parado, aparcan sus motocicletas y se disponen a multar el vehículo. Entonces, llega Doña Rancia, le piden el DNI y los papeles del coche. Doña Rancia le dice al policía que no sabe con quién está hablando (según un testigo) a lo que el policía responde “usted tampoco”. Entonces, le pregunta Doña Rancia al madero si le va a multar, éste le responde que si, y Doña Rancia reacciona dejándole al policía con la palabra en la boca, saliendo disparada con su coche y arrollando una de las motocicletas del policía. El otro, el que la estaba multando, la persigue en su moto, junto con un coche patrulla de la policía municipal, la dan alcance, pero ésta no para hasta llegar a su domicilio. En su casa, los picoletos que custodian la guarida de la ex-condesa, quieren tapar el asunto invitando a los municipales a confeccionar un parte amistoso de accidente de tráfico (para lo de la moto) a lo que los de la policía local se oponen.

Así fueron más o menos los hechos según la fusión PARTICULAR y subjetiva de las diferentes versiones leídas en la red.

España es un país, dónde depende quién infrinja la ley, sucede una u otra cosa. Lo que quiere decir que hay dos versiones de cada ley, una para ricos y poderosos con consecuencias nimias o sin ellas, y otra para pobres, protestas, gente incómoda y cabezas de turco (o tontos útiles) a quiénes si infringen la misma ley se les persigue como criminales.

Imaginemos por un momento que el coche aparcado en el carril BUS hubiera sido el de un ciudadano de a pié con una camiseta de “STOP Violencia Policial”. Imaginemos que el tipo hubiera dejado el coche allí diez minutos mientras se dedicaba a poner carteles en las farolas convocando a una manifestación “Por la República”. Sigamos imaginando que, cuando llega al coche, el policía le está multando, le pide el DNI, la documentación y entonces el ciudadano le hubiera preguntado al policía si le iba a multar. Este habría respondido que si y el ciudadano hubiera salido pitando arrollando una moto. ¿Le hubieran dejado llegar a casa? En caso de que así fuera, el ciudadano ¿habría dormido esa noche en su domicilio?

Se jactan todos los días de hablar de transparencia, de igualdad ante la ley, pero como se demuestra, la ley ni es igual para todos, y lo que es peor, ni tiene las mismas consecuencias.

En cualquier país semicivilizado y semieducado, los políticos se quedan fuera por cosas tan poco importantes (aquí) como copiar una tesis, no pagar una multa o recibir un regalo de una empresa que contrata con la administración. No digo nada de si se le ocurre hacer lo que ha hecho doña Rancia esparcemierda.

Pero aquí, no sólo no pasa nada, sino que la Señora, tiene la cara dura de emplear las excusas que daría un niño de 10 años.

Y visto, lo visto hasta ahora, si yo fuera el Policía Municipal, estaría unas cuantas noches preocupado y sin dormir. Porque, conociendo como las gastan los del Partido Parásito, el que pagará será el Policía. ¡Que se lo pregunten a Garzón o a Elpidio!

 

Anuncios

11 comentarios en “Farruquito es un aprendiz

  1. 1- Nada sorprende de la actitud de esta señora.
    2- Me temo que vamos a presenciar un ejercicio de camuflaje por parte de falsimedia. Las catorce cámaras que escudriñan Callao habrán sufrido un apagón. Veremos.
    3- Los agentes de movilidad implicados que se anden con ojo, las hipotecas son demasiado largas en el tiempo y la venganza llega. Hay, además, demasiados lameculos que querrán hacer méritos.
    4- Me supongo que la Espe huyó porque no quería esperar al vehículo que traía el alcoholímetro.

    5- Propongo a todos los que usamos Madrid, un aplauso espontáneo a cada Agente de Movilidad que nos topemos.
    6- En el mundo anglosajón, esto hubiera sido mucho más divertido. ¡Qué pena!

    Salud República

  2. La noticia me pilló conduciendo. Cuando pude, un tuit, lo primero: “Lo de Aguirre, no es más que la versión última del “no sabe Ud. con quien está hablando”. Coincido contigo.
    Luego, una especie de simpatía por un poli local que no hizo sino lo que debía: aplicar la Ley.
    En este puñetero país, a tenor de lo que escuchamos cada día en nuestros entornos, se da por “normalizado” que los que redactan la leyes lo hacen asumiendo que es para los otros, los de abajo, el rebaño, pero no para ellos que están a cubierto de cualquier visicitud o inclemencia. Y es, esa actitud derivada de los comentarios de gente “normal” y “como dios manda” la que no sobrellevo, me desquicia y combato verbalmente.
    Es posible que JM, en el comentario que hace, lleve también razón: que tendrán que andar con cuidado los agentes porque “la casta” se las gasta como ya sabemos. Pero hay que ir demoliendo lo insoportable cada día y desde cada ámbito.
    Ya saben: un grano, no hace granero… pero contribuye a ello.

    Salud,

  3. Por menos ha acabado los nuestros en Moratalaz o en Plaza Castilla. La jefa de los parásitos, la Rancia puede que tenga muchas cabezas … con la criohidra congela a sus enemigos y con Pirohidra lanza fuego y que casualidad que saliera por su boca un nombre : Bolinaga.
    Nos librará un Hércules de Doña Rancia la jefa del partido parásita.
    Salud

  4. Es totalmente insoportable que la susodicha, no haya pagado por ni uno de los numerosos delitos que ya ha cometido, y sin embargo sea por contra la más valorada politicamente en las encuestas. Vergüenza me da éste pueblo, quien en última instancia es el que más culpabilidad acumula.

  5. ¿Atentado contra la autoridad? “La conductora hace caso omiso a las órdenes y acelera hasta en tres
    ocasiones, provocando que el agente retroceda marcha atrás varios metros, hasta que llega un
    momento en el cual tiene que apartarse, porque de lo contrario hubiese sido arrollado por el vehículo”. En cualquier caso, aún veo a ciudadanos confundirse con el asunto Bárcenas, en cambio, Esperanza es transparente, tanto que a nadie le ha quedado la menor duda, ni siquiera a Ana Botella, su ¿sucesora?

  6. Confundir lo divino y lo humano, lo privado y lo público, lo propio y lo ajeno,… es habitual, tanto que produce auténtico hartazgo.

Los comentarios están cerrados.