Meapilas, un lugar muy terrenal

Cuento de Primavera

Meapilas es una localidad situada entre frescos pinares, frondosos hayedos, verdes prados y grandes extensiones de páramo y tierra de labor. En meapilas, como en todas las villas, hay un terrateniente que se ha hecho rico a base de oscuros cambalaches, despreciables tretas y viles préstamos. Todo el mundo sabe en Meapilas que nadie se hace rico trabajando honradamente. En meapilas, el Alcalde es amigo de Don Julián el terrateniente, del párroco Don Cristóbal y del gordo sargento de la guardia civil. Durante años, la vida en Meapilas no ha cambiado. El pastor arrea las ovejas, los labradores siembran la tierra con el sudor de su frente, recogen el grano y acaban llevándolo a los silos de Don Julián que, como no hay otros más cerca y todos los que podrían recoger el grano de los agricultores se comportan de la misma forma, les acaba imponiendo el precio de compra de la cosecha. Hasta ahora, lo venía haciendo de forma que el ganaba mucho dinero, pero también los agricultores sacaban un buen pellizco, aunque les estuvieran estafando. Hace unos años, a Don Julián, que también les vende las semillas para la siembra y el abono con el que fertilizar los campos, se le ocurrió que podría meter en las mismas hongos y plagas de fácil eliminación con productos químicos y así tener una doble ganancia. Una por el precio tasado de la cosecha y otra por la venta de herbicidas que curarían de los males infectados en la siembra.

Claro que Don Julián no contaba con que una falta de agua en el momento oportuno, haría más fuertes de lo debido a las plagas y acabarían matando casi la totalidad de las cosechas. Como Don Julián en muchos casos, prestaba las semillas a cambio de las futuras recolectas y de la exclusividad de la entrega de las mismas en su silo, empezó a tener problemas económicos ya que no podía pagar a sus acreedores. Pero Don Julián no prescindía de ninguno de sus habituales hábitos de conducta. Seguía conduciendo un potente y antiguo coche americano que gastaba más de treinta litros de gasolina cada cien kilómetros, seguía pagando a cada uno de sus hijos un par de meses sabáticos al año y seguía invitando cada jueves al alcalde, al secretario, al cura, al juez y al gordo sargento de la guardia civil, a una comida que le suponía al restaurante de más categoría de la localidad, un tercio de los ingresos mensuales.

Dados los problemas que acosaban a Don Julián y con la excusa de que si el silo quebraba, quebraría toda la economía de la localidad porque la agricultura ocupaba al 90% de sus habitantes, el Ayuntamiento, con la oposición de una pequeña parte de los agricultores, decidió que impondría un impuesto especial sobre las cosechas de un 10%. Impuesto que donaría a Don Julián para que pudiera salir adelante.

Cómo sólo eran una mínima parte del pueblo los que levantaban la voz contra la ilegalidad y la inmoralidad de la medida y que el resto, aunque comentaban entre ellos que era un abuso, se callaban como putas, el pleno del Ayuntamiento dirigido por el Alcalde Celestino y legalizado por el Juez, Graciano y bendecido por el párroco Don Cristóbal y por el propio Don Julián, decidieron que, aquel que no pudiera pagar el impuesto, acabaría dejando las tierras a Don Julián.

Más tarde, y puesto que, aunque eran algunos más los que manifestaban su negativa a las medidas, pero que los demás, seguían maldiciéndolas de puertas para adentro, decidieron que darían otra cantidad de dinero al Silo y para ello, reducirían la actividad del consultorio local de cinco días a tres a la semana y el colegio pasaría de tener cinco maestros a dos y de veinte alumnos por enseñante a treinta y tres, llevando el resto, con una cuota mensual, a la parroquia a la que se le daría una cantidad importante de dinero como supuesta compensación. Lo que se ahorraban en el salario del médico y la enfermera y los tres profesores era una cantidad inferior a lo que se donaba a la parroquia, pero la gente pensaba que la escuela seguía siendo igualmente gratuita por lo que no les importaba quién daba clase a sus hijos. No creían importante que allí se les enseñara básicamente a obedecer y a no dar problemas.

Fue pasando el tiempo, y aunque, las promesas del alcalde eran que todo mejoraría y que pronto todo volvería a ser igual que antes, lo cierto era que, cada día más gente debía darle sus tierras al señorito, que el fracaso escolar de la escuela municipal aumentaba, que el médico no daba a basto y que, los que dejaban las tierras, las seguían trabajando sólo si aceptaban hacerlo por poco más que la comida.

Llegó un momento en que la gente se preguntaba como entre cuatro caciques habían podido montar una estafa tan enorme, pero para entonces, el poder de esos cuatro era tanto, que no les quedó otro remedio que emplear la violencia para devolver las cosas a la normalidad.

¡La de muertes que habrían evitado si hubieran tomado las riendas desde un principio!

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9 comentarios en “Meapilas, un lugar muy terrenal

  1. Amigo, vaya simil de la realidad que estamos viviendo en éste pais, y que hoy has reflejado en tu entrada. Lo has calcado. Lo de la premonición ya es la leche. Se ve que vienes con las pilas cargadas. Salud.

    • La verdad es que, cuando uno desconecta, no soluciona las cosas, pero acaba reposándolas.
      Salud amigo y gracias por haber mantenido el blog estos días.

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  4. Buenos días amigo!

    No se puede explicar mejor la realidad. Tienes toda la razón.Creo que vamos hacia conflictos que acarrearan vidas (más de las que ya está costando,claro). No se puede soportar la realidad Europea en general, ni la española en particular. He dejado de conectarme a Tv y Radio españolas. Todo manipulación; “Venta” de salida de la crisis (algunas tan subrepticias como los atascos en operaciones salida de puente madrileño), manipulación del conflicto Ucraniano, ni “mu” del TTIP y sus consecuencias,manipulación del derecho de información y manifestación. Solo PPSOE, todo “viento en popa” y comienza el mundial…!! Todo un asco. Lo lamentaremos seguro!.
    Mis felicitaciones de nuevo, excelente amigo!

    Salud y buen día a tod@s!

  5. Realismo en bandeja para quitar vendas.
    Gracias!!
    Que se rompa esta realidad y se acabe este largo partido con jugadores tramposos
    Salud y mejor futuro para todos y todas

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