Miedo, la vacuna contra la justicia social.

La Yihad

Berta ya no es Berta. Ahora es Hafsa. Ha cambiado la minifalda por el burka y aunque hace tiempo que no recibe órdenes de nadie, ahora lo hace con gusto de Asad, su novio. Ha cambiado el botellón, el kalimotxo y la fiesta por un Kalashnikov, que, como perrito faldero, le acompaña a todas partes. Ella está enamorada y cree que Alá le dará la libertad. La guerra santa centra ahora su máximo interés aunque hace tan solo dos meses no sabía ni lo que era el Corán, el islamismo ni mucho menos Mahoma.

Ha pasado de dormir, comer y festejar, a limpiar, cocinar y rezar. De la indolencia, al duro entrenamiento. De la inactividad, a la formación en la autodestrucción que le llevará al paraíso. De no saber ni tener interés por la política, a enrolarse en la pasión y defensa a ultranza de las enseñanzas del profeta. De ir de mala gana al súper, a acudir con su fusil a la compra. Del alcohol, a la abstinencia y del hachís, a la grifa. De la ciudad, al árido desierto Sirio. De la extravagancia al compromiso y de la libertad a la tutela.

Hafsa ha vuelto a España como Berta. Ha cambiado de nuevo el Burka por vestimentas occidentales. Aunque ahora, su mirada es fría, mate y está como ausente. Cada tarde, a la caída del sol, se esconde en su habitación. Ya no acude a botellones. No quiere ver a sus amigos. Se encierra en su mundo y de vez en cuando, sale de casa sin decir dónde va.

Las sombras se abren paso. El sol ya sólo es un recuerdo aunque sus efectos permanecen en la noche. Una persona camina despacio por la Castellana. La gente se le queda mirando. Aún es poco habitual ver un burka en la ciudad. Antes de cruzar General Yagüe, alguien le da el alto. Se identifica como policía. No hay respuesta. Un nuevo alto y todo se vuelve blanco. Una luz cegadora a la que sigue un gran estruendo alerta a los pocos peatones.

Trozos de carne se esparcen por los alrededores.

*** *** ***

Miedo. Muchas veces hemos hablado de que el principal método de control de la población es el miedo. El 11-S coincidió con el fin de una ola de protestas libertarias en los Estados Unidos. Tras el 11-S, la sociedad americana se volvió más sumisa, con más miedo. La policía americana se ha armado mucho más y sus actuaciones son mucho menos discutidas.

Ahora la OTAN nos “alerta” de los peligros de la guerra santa. Todos los papanatas que se dedican a ser correas de transmisión de la propaganda de quiénes manejan los hilos de este sistema lleno de corrupción, mafias y gentuza, nos advierten de un supuesto peligro consistente en la reconquista por parte de un desconocido Estado Islámico (Al Qaeda) de todos aquellos territorios que en algún momento de la historia de la humanidad estuvieron bajo el mandato de algún califa. Y para ello, nos sacan imágenes de ciudadanos occidentales que se han convertido al Islam y que amenazan con volver a sus territorios de origen a realizar la guerra santa.

No dudo de que puntualmente haya estúpidos que se dejen convencer y que crean que pueden volver al país que les vio nacer y reconquistarlo para la causa islámica. En España, uno de cada tres personas que sabe a quién va a votar sigue pensando en hacerlo a quién ha llevado al estado a la ruina (110% de deuda), a quién ha acabado con la sanidad universal y con la educación pública y a quién tiene cientos de miles (millones) de euros en paraísos fiscales además de destruir el empleo y acabar con los salarios decentes. Como decía el torero El Gallo, siempre “hay gente pa to”. Lo que no puedo admitir es que unos cuantos flipados vayan a conquistar el mundo. A no ser claro que esos flipados estén ayudados por quienes saben que el miedo es el único método de control de la discordia, de las protestas y de evitar un nuevo orden cuya finalidad es que ese 1% deje de ser único y que el 99% acabe teniendo las oportunidades que este 1% les quita. Todos sabemos que la CIA armó a Al Qaeda porque interesaba su lucha contra la Afganistán comunista. Todos sabemos quiénes son los que arman a éstos y a otros grupos terroristas. Todos sabemos que sin armas no hay guerra que valga. Y todos sabemos que están montando otro cisco en oriente próximo para que algún presidente Negro-Blanco pueda acceder a la reelección.

Siempre es mejor la paz que la guerra. Y para acabar con ellas, lo único que habría que hacer es no fabricar ni vender armas. Ya sabemos lo que habitualmente pasa en los Astados Unidos, dónde cualquier soplagaitas puede comprar un fusil de repetición como quién compra una chocolatina, porque es un derecho constitucional.

Si quieren parar a estos cuatro pirados que interpretan el Corán como les sale de los cojones y que hacen de la guerra su modo de vida, sólo tienen que dejar de producir y vender armas. Todo lo demás tiene otros condicionantes que nada tienen que ver con la paz y mucho menos con la justicia y con la libertad. Más bien con la riqueza de unos cuantos.

Aclaración: 

Es verdad que cada día crecen las Bertas y los Hafsa en países tradicionalmente democráticos como Francia o el Reino Unido. Pero no lo es menos que la causa es la de siempre. Los nietos de los que vinieron a cumplir el trabajo que nadie quería en la vieja Europa se han encontrado que tienen menos oportunidades que sus abuelos. Gracias a esta gran estafa neoliberal han perdido hasta la condición de seres humanos. Como para no buscar refugio en quién promete la felicidad eterna.

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7 comentarios en “Miedo, la vacuna contra la justicia social.

  1. La violencia solo trae violencia y cuando alguien ha perdido todo o ve amenazada su existencia se defiende como puede, por lo tanto los opresores también son culpables de las malas decisiones que toman algunos.

  2. Buenos dias amigo!

    Pues si.El miedo que todo lo puede, es siempre el antídoto ante cualquier cambio en la vida. El miedo es inherente al ser humano, los cambios se llevan mal y en las sociedades occidentales, incluyendo USA, suele ser el veneno que inoculan aquellos que controlan el poder para paralizar las sociedades.
    El miedo es una droga tal. que es capaz a de hacer ver que cualquier trabajo es bueno,que cualquier salario está bien, que cualquier migaja de servicio social es la caña,que carece de importancia la educación y que cualquier “mierda” de político o gobierno es bueno.

    Así nos va.

    Salut y buen día a tod@s!

  3. Bienvenido, Cele, de vuelta al lío.
    Curiosamente, la desinformación avanza. En el pueblo, gentes formadas creen a pies juntillas toda la propaganda que destilan las tv y abundan es sus miedos. Hay quien alardea de haber desintonizado la Sexta por izquierdista. No sé a qué grado de lavado neuronal se llega bebiendo en las fuentes “oficiales” de la derecha.
    La mentira impera.

    Hoy aparece:
    http://ciudadanoscontralacorrupcion.es/wp-content/uploads/2014/09/Carn%C3%A9-x-Puntos-n%C2%BA-1.-Septiembre-2014.pdf
    Dejo que cada cual saque su conclusión.

    Salud República

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