cómplices

El lector ocupado

Marianín es un tipo acomplejado que se refugia en la lectura del catecismo deportivo, el AS. Le gustan los deportes y mientras lee, se evade. Le da vueltas y vueltas a las innumerables páginas dedicadas a su equipo del alma, el Real Madrid. Mientras lee sobre los triunfos de Ronaldo, sobre la estrategia de Angelotti, sobre el gran debate si Casillas debe o no ser titular, Marianín es feliz. Ese es su mundo.

Claro que, el AS no le paga por leerles sino que, el acomplejado lector deportivo, vive de revisar expedientes, de dar conformidad y solución a los temas planteados en ellos y de lo que debiera hacer y no hace, que no es otra cosa que intentar mediar para que la gente viva un poco mejor. Pero Marianín no está para esas tonterías. Él es de los que opina que la vida transcurre sin dificultad y que, para matar a ese vecino molesto, sólo hay que esperar que pasen los años. Al final todo el mundo acaba muriendo.

Hasta ahora, la vida de Mariano era un bálsamo deportivo. Por la mañana, el AS, a media mañana, el AS, a mediodía a comer y por la tarde siesta. Sólo dedica una hora de su trabajo a ponerle el sello de salida a los expedientes una vez que sabe que todo se han solucionado solos, para bien o para mal, pero eso a él se la trae al pairo. Transcurrido el plazo legal de resolución, le pone el sello de “FINALIZADO” y a soñar con la alineación del Madrid, con el balón de oro de Ronaldo o con la mujer de Sergio Ramos.

Claro que, lleva unos días con la mosca en la oreja. Uno de los expedientes que no ha mirado y que ha dado como finalizado era de un pobre hombre al que debían haber operado de urgencia. Y no lo hicieron, porque Marianín que debía de haber mediado para evitar que el paciente fuera desahuciado, no lo hizo. Así éste tuvo que cambiar de domicilio porque el indolente funcionario no miró siquiera un caso claro como el agua en el que el banco estaba de acuerdo en conceder una moratoria al deudor dada la gravedad de su enfermedad. El hospital no pudo localizarle para operarle. Y finalmente falleció una semana después de la fecha prevista para la operación.

Un compañero le transmitió a Marianín que la familia iba a emprender acciones legales contra él. Claro que a Marianín, con sus ínfulas de “a mi todo me resbala” creyó que, como todo, pasaría sin dejarle huella.

Hoy ha amanecido un día soleado. La primavera ha adelantado las primeras flores. El sol marcero mece la mañana calentando sin quemar, brillando sin molestar, reluciendo sin deslumbrar. Marianín, sin embargo, vive en un día gris. Ya no es funcionario. No se presentó al primer juicio de la demanda por negligencia. No presentó alegaciones, ni tampoco excusas, ni mucho menos apeló la sentencia que le condenaba a seis años de cárcel y a la pérdida del puesto de trabajo. Hace quince días, cuando fue a trabajar, le dijeron que ya no lo hiciera porque había perdido su puesto de trabajo. Hoy, unos señores vestidos de azul, han llamado a su casa muy de mañana, y le han esposado, lo han metido en un coche y lo han trasladado al penal de Ocaña.

Allí, entre rejas y paredes piensa que, al menos ahora tendrá todo el tiempo para leer el AS.

*****

Dicen que Rajoy es un tipo que no toma decisiones porque sabe que todo se acabará arreglando por si sólo. Le llaman el indolente porque ni sufre ni parece. Claro que, no es lo mismo ser inmovilista que zángano. Y se puede pecar también por omisión.

Por ejemplo, uno puede ver como un conductor agresivo que va haciendo el hijoputa por la carretera se acaba pegando el tortazo. Y puede pensar, bueno que le den. Un cabrón menos. Pero claro, resulta que esa actitud es una conducta punible y te juegas que te acaben juzgando por denegación de auxilio.

Que uno vea como uno tras uno, y a pesar de las trabas, los tesoreros del partido acaban siendo denunciados por fraude, que vea como día tras día, y a pesar de todos los impedimentos puestos en la judicatura, sale un escándalo de corruptelas que atañe al partido al que perteneces y que, o te escondes, o das una charla parapetado tras una TV de plasma, o como el otro día en extremadura, o como con Matas, Bárcenas o tantos otros, acabes alabando al que ha cometido las tropelías, no es precisamente propio de un tipo inmovilista sino de uno que deniega el auxilio. Y eso, tarde o temprano, se acaba pagando.

No imagino como un tipo como este puede haber llegado a Presidente del Gobierno. A lo mejor, sabía tanto de todos que el insufrible acabó dándole el puesto para que no levantara la alfombra. Y claro, un espía es bueno observando, tomando notas, pero un necio a la hora de resolver las tramas.

Tenemos, con diferencia el peor presidente de la historia de España. Y es difícil superar al insufrible. Ese al que nadie debe de decirle cuándo beber y conducir, cuándo conducir y beber o cuando mentir para poder visitar el rancho del gran sheriff a cambio del apoyo para vender armas y que las empresas de los amigos (del Sheriff) puedan invertir en el país elegido. Este es un hipócrita peligroso y malévolo, pero es que el actual es el que nos ha llevado a la miseria. El tipo que, por omisión, concesión o por gandulear, ha dejado que gobiernen los malos. La reforma laboral, el IVA, el dinero insuflado a los bancos a golpe de soplido ciudadano, el destrozo a la sanidad, a la educación, la corrupción generalizada (que probablemente no venga de ahora y a éste le ha saltado en los ojos, por ser como es), los desahucios, el paro generalizado, la pobreza, los niños que no comen, el hambre, los trabajos a precio de esclavo, el hazmereír de toda Europa, la emigración de los jóvenes, el problema con Catalunya, las tasas judiciales, la politización de los tribunales y del poder judicial, los sobres, los sobresueldos, la caja B, el trabajo sumergido, la indecencia, la inmoralidad, …

No se que tiene más que pasar para que esos cuatro millones de cómplices con todo esto, dejen de apoyar a un tipo y a un partido que, de nuevo y bajo la nueva acusación de la Audiencia Nacional, debería ser declarado ilegal según la ley de partidos que ellos se sacaron de la manga.

Uno puede ser de derechas, eso no lo niego. Pero si apoyas a esta gentuza, estás convirtiéndote en cómplice del latrocinio, de la cloaca en la que nos han hecho vivir y del estado general de impunidad para algunos y de represión para el resto.

Anuncios

6 comentarios en “cómplices

  1. No se puede decir mejor !!
    Su objetivo es agotarnos y decir que lleguemos a la conclusión que nada se puede hacer.
    Acaba de decir el peor de los peores que Europa respeta la libertad la democracia y las leyes ¡que vergüenza! Ni razón ni conciencia y sí sentido común para ellos seguir llenando sus bolsillos.
    Salud y que no nos fallen las fuerzas.

  2. No hay democracia lo sabemos. No se si sabéis como es la sala donde están los documentos del TTiP en Bruselas y en que condiciones entran los 7 u 8 Yo confieso q no lo sabía .. a partir del 14:08.

Los comentarios están cerrados.