especulación y desigualdad

Los Humais

Sentados, junto a la hoguera, los Humais debatían en corro sobre su futuro.

Durante años, habían usado como moneda de cambio las tabas de los huesos de los animales que cazaban. Los mejores cazadores, tenían más tabas, par tanto tenían muchas más oportunidades para poder cambiar los huesos por más cosas: una piel mejor curtida, un talismán de hueso mejor tallado, una piedra bonita que alguien había encontrado en el campo, etc. La verdad es que los huesos no valían nada, pero habían llegado a ese acuerdo y todo el mundo sabía a qué atenerse. Nadie acumulaba las tabas porque realmente no tenían valor. Sólo servían para cambiarlas por otra cosa. Sólo eran el medio para conseguir bienes materiales que no tenían y que deseaban.

Así había sido hasta que a Txin Ao se le había ocurrido la gran idea de acumular las tabas en una choza. Pero no sólo eso, había ido convenciendo a través de la codicia a otros miembros de la tribu, para que le dieran sus tabas. A cambio, con el tiempo les devolvía las entregadas y alguna más. Y así, poco a poco, el tabar, había pasado de ser un medio para conseguir otros productos que los miembros de la tribu no tenían, a tener más valor que los propios animales que cazaban.

De pronto, y sin saber muy bien como, ya no sólo se utilizaban las tabas para el intercambio de cosas materiales. Ahora, Txin Ao, intercambiaba tabas por cosas tan inverosímiles como el número de animales que uno de los mejores cazadores de la tribu podría cazar en el siguiente periodo lunar. Y claro, eso no sólo dependía de la voluntad del cazador, sino del tiempo, de la reproducción de los animales, de la sequía, de la suerte, … Y empezó a usar unas rayas hechas en la piedra de la tabera como medio de cambio, en lugar de las tabas. Tras un lustro de sequía, los animales escaseaban y la gran piedra de la tabera ya no daba de si para las rayas. Las tabas se habían podrido y las rayas eran incontables. El emporio de Txin Ao, de pronto, se había esfumado como el humo de una hoguera. Y con él, el de los prebostes de la tribu que habían confiado en ese extraño negocio y que, durante algunas lunas, les había proporcionado muchas cosas materiales que no obedecían a su pericia cazadora, sino a la contabilidad del iluminado Txin Ao.

Y allí, estaba ahora los miembros de la tribu. Discutiendo sobre la solución. Los prebostes, el chamán y el clan dirigente, querían que todo el mundo pusiera 10 tabas para que Txin Ao, pudiera volver a empezar. Los demás decían que sólo tenían las tabas de los animales que cazaban y que por tanto, la tribu, volviera al sistema de siempre. Las tabas eran un medio de intercambio y no algo valioso.

El pueblo decidió expulsar de la tribu a Txin Ao, a los prebostes, al chamán y al clan dirigente.

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Alemania, amenaza a Grecia con echarle del euro si gana Syriza. En España, ladrones, timadores y extorsionistas, predicen grandes calamidades si PODEMOS llega al poder. Los enfermos de Hepatitis C, muren porque los gobernantes no quieren darles la medicina que les cura, con la excusa de que es cara. Una junta de mediación le da a Sacyr la razón en sus reclamaciones sobre el canal de Panamá, y las acciones de esta empresa, suben 10 puntos en bolsa. Los bancos americanos, al borde de una nueva bancarrota como consecuencia del apoyo al fracking, sistema que en USA se viene a bajo por los terremotos y la contaminación que provoca. Mientras la pobreza infantil en España se eleva del 28,2 % al 36,3 entre 2008 y 2012, mientras la miseria aumenta en medio millón de personas en un sólo año, mientras la pobreza aumenta en el planeta tierra, los ricos duplican su riqueza en un solo ejercicio económico.

El capitalismo siempre se ha caracterizado por la desigualdad. USA, el país paradigma de este sistema, tiene la población más rica y la más pobre. Si quieres medicina, la pagas. Si quieres estudiar, pides un préstamo. Las normas las pone el dinero. Con todo, en lugar de las recetas de empobrecimiento, utilizaron las del estímulo y les ha dado mejores resultados que las de los especuladores alemanes.

Pero el problema no es el capitalismo en si. El problema es este sistema que nos han impuesto basado en la especulación y en los dígitos que uno pueda tener en un sistema efímero y virtual como es en la actualidad una cuenta bancaria. El problema es la desigualdad que crea la especulación. Porque si tu compras acciones de una empresa y sabes que si esa empresa gana una disputa que tiene con un estado, suben esas acciones, harás lo posible, si puedes, para que ese pleito sea ganado por esa empresa. Si tu inviertes tu dinero en un fondo que compra las posibles cosechas de trigo de dentro de dos años, y hay sequía, harás, si puedes, que el trigo desaparezca del mercado para no perder lo invertido. Y eso, influye en que los pobres, lo sean aún más y en que los ricos también.

Desde que el dinero dejó de ser una forma de pago de bienes tangibles, para convertirse en un propio bien, la desigualdad ha ido en aumento.

Y si queremos llegar a la igualdad social, deberemos acabar, lo primero, con la especulación. Si se declaró la usura ilegal por sus efectos perversos, no entiendo porqué esta otra forma de usura, sigue en vigor.

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4 comentarios en “especulación y desigualdad

  1. “El pueblo decidió expulsar de la tribu a Txin Ao, a los prebostes, al chamán y al clan dirigente.”
    Que el pueblo expulse a los inútiles
    Demasiados frentes para tapar la luz.
    Salud y la mejor semana

  2. Tu lo explicas bien
    Alemania, amenaza a Grecia con echarle del euro si gana Syriza. En España, ladrones, timadores y extorsionistas, predicen grandes calamidades si PODEMOS
    Tb incluyo a los que van diciendo que son de Podemos y lo que quieren es destruir. El problema de crecer tan deprisa.

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