Cambiando el miedo por más miedo

Con permiso de la autoridad

En la gloria hacía calor. Sentados alrededor de una mesa camilla bajo la que agonizaban unas enjutas ascuas de roble, Martín y Boni departían en voz baja. La situación era tensa. Roque, reclamaba día si y día también la herencia de su madre y Boni ya no sabía que hacer para alargar la situación. Si le daba la herencia de su difunta mujer a su hijo Roque, dejaría de ser la persona más influyente del pueblo y eso, no podía permitirlo. Por otra parte, Martín labraba principalmente esas tierras y si Boni se las daba a su vástago, el hambre sería el nuevo compañero de juego de sus hijos. Cuando la esposa de Boni entró en la habitación, reclamando con la mirada que era la hora de cenar, Boni y Martín, estrecharon las manos, se dirigieron a la puerta de la calle y Martín abandonó la casa de los Ortega.

El despacho del cabo de la Guardia Civil era un desconchado cuchitril en el que se amontonaba una mesa de roble con encimera de piedra, dos sillas raídas, una máquina de escribir que funcionaba muy lentamente y con dos dedos, una estufa de serrín que no calentaba más allá de su circunferencia y un perchero al que le faltaban dos colgantes. Las paredes, no habían visto la pintura en muchos años y estaban salpicadas de manchas de color pardo y marrón, fruto de salpicaduras de café y de grasa.

El cabo Juan, un gordo con muy mala leche al que le gustaba hacer llorar a los niños y meter gente en el calabozo así como dar hostias como panes, columpiaba la silla en la que estaba sentado junto a la estufa. Al otro lado de la mesa, Boni charlaba amigablemente con el cabo. NO eran amigos, pero Boni era la persona más influyente del pueblo y de vez en cuando se dejaba caer por el cuartel con un conejo, un gallo o mandaba a su mujer con un par de docenas de huevos. El cabo Juan sabía ser agradecido con los de su clase y pensamiento y más si le hacían regalos con lo que llenar su ancho buche.

-…

-¿Y que habéis pensado hacer? Comentaba el cabo Juan

-Uf, -decía Boni-. Es que me tiene hasta los huevos. Todos los días reclamando la puta herencia de su madre.

-Ya sabes que tu hijo es un tipo peligroso. Una vez, de un solo guantazo, desarmó a dos de mis guardias. Además sus ideas de justicia no me gustan nada. Podríamos acusarle de comunista.

-Eso solucionaría el problema unos cuantos meses, como cuando desarmó a tus guardias. Ya sabes que en el pueblo le quieren mucho porque hace muchos favores y el alcalde siempre declara a su favor. La excusa siempre es que tiene que dar de comer a mis nietos.

-¿Y entonces? -preguntó como sin interés el cabo Juán-

-Pues entonces ya he hablado con Martín. El es el más perjudicado. Si me quita las tierras, él tendrá que irse a vivir a otro sitio o morirse de hambre.

-Bueno, hagas lo que hagas, yo no se nada.

El sol apenas levantaba un palmo en el horizonte. Había nieve en la calle y Roque caminaba entre las sombras del amanecer con el morral colgado. Debía ir a dar de comer a las ovejas ya que con la nieve, no podían encontrar hierba y por tanto, hoy el rebaño quedaría encerrado todo el día en la tenada.

Al llegar al monte, donde estaba la tenada, atajaba siempre por entre las carrascas para tardar menos. A veces, su enorme cuerpo, debía agacharse para no rozar la boina con la que tapaba una incipiente calvicie, con las ramas de las encinas y que esta quedara colgada. Era difícil caminar por la nieve porque ésta tapaba la senda, aunque Roque podría recorrer el camino con los ojos vendados. Ahora estaba varado en un espeso carrascal. Alguien había atado una alambre de lado a lado de la senda y estaba sopesando la idea de rodear el matorral y calarse los pantalones o volver al camino e ir a la tenada por la vereda de los carros. Iba a rodear las carrascas cuando sintió un fuerte pinchazo en el cuello. No sabía a que se debía hasta que se llevó la mano y vio que esta se teñía de un liquido rojizo y caliente. Era su propia sangre que le salía a borbotones. Le habían sesgado la yugular con una hoz atada a una vara.

Con la fama de problemático de Roque y tras varios sucesos en los que había chocado con la ley, como el desarmar de un guantazo a dos guardias civiles, a muchos de los vecinos no les extraño que el cabo Juan, dictaminara que lo sucedido había sido obra de un peligroso delincuente que días antes se había escapado de la cárcel. Un delincuente que, según la versión del propio cabo, también había tenido problemas con Roque en los dos años que había pasado encerrado por el suceso con la guardia civil.

Al delincuente escapado, nunca se le encontró. Boni, siguió siendo propietario de la herencia de su primera mujer y Martín siguió viviendo de la labranza de las tierras de Roque. El cabo Juan contuvo a los reaccionarios del pueblo una temporada a base del miedo a que se volviera a producir otro crimen y se había quitado de en medio al tipo más contestatario y peligroso, por su fuerza física, de la localidad.

*****

Las teorías conspiratorias, siempre han gozado de fieles. Quizá por la esperanza de un mundo mejor y quizá porque muchos suponemos que las cosas nunca suceden porque si. Y a la larga, el tiempo ha demostrado que muchas de estas teorías no eran “teorías” sino que las cosas habían sucedido tal y como contaban esas “paranoicas teorías conspiratorias” que acabaron no teniendo nada de paranoico y mucha fundamentación real.

Cuando empezó a rumorearse que Oswald no había matado a JFK, a los pocos días del suceso ya que la gente escuchó varios disparos y no precisamente provenientes de un sexto piso sino de un terraplén aledaño, la CIA, autora material del asesinato según las confesiones de Hunt, informó que todo era una teoría conspiratoria y la mayor parte del pueblo americano lo creyó. Hoy podemos afirmar con toda veracidad que hubo varios disparos, no uno sólo y que es posible que Lyndon B. Jonhson vicepresidente de Kénedy y sucesor en la presidencia, como mínimo, conoció la trama del asesinato y no la evitó.

Recientemente hemos leido que en la Comisión de Servicios Armados del Senado de los Astados Unidos, se han desclasificado 28 páginas censuradas por la Comisión del 11-S que demuestran que la CIA (otra vez) conocía lo que iba a suceder y que el 11-S fue preparado desde dentro con ayuda del Mossad (Servicio secreto Israelí) y Arabia Saudí.

(perdonad que no ponga los enlaces pero ya sabéis que con este gobierno fascista, te puede costar una fuerte sanción económica) Sólo hay que poner en google “Comisión de Servicios Armados del Senado de los Estados Unidos+11-S y tendréis no uno sino varios enlaces que lo explican).

Desde Turquía, nos llegan también documentos del gobierno que relacionan los atentados de París con el Mossad (otra vez los de siempre) y también sobre el posible conocimiento del mismo por parte de las autoridades francesas.

Igual sucedió con los asesinatos de Aldo Moro en Italia, de Olof Palme en Suecia, todo achacado a teorías conspirativas y que sin embargo cuando sucedieron, evitaron situaciones “desagradables” a las políticas de injusticia capitalistas que llevamos sufriendo décadas (hay un artículo de ATTAC España titulado, “no tan conspiranoicos como nos quieren hacer creer”, de anteayer 19 de enero, en el que se explica muy bien. Ya sabéis el enlace en google) . La entrada de USA en las ultimas guerras (2ª guerra Mundial, Vietnam y Corea, fueron precedidas por sucesos “conspiratorios” que “acallaron la resistencia popular” a dichos actos. (Otro articulo titulado “11-S y la violencia del estado oculto” de Peter Dale Scott para rebelión, lo explica también de maravilla).

Ayer, un amigo que se que tiene familiares policías, me pasaba un whatsapp sobre un inminente atentado en España en algún Hipercor de Madrid. Y me lo pasaba con buena voluntad para que me cuide de ir a centros comerciales durante una temporada.

Nunca he sido de vivir con miedo. No se puede vivir con miedo. Y ayer le preguntaba a mi amigo, que si saben que va a suceder un atentado así, ¿por qué no lo evitan? A lo peor es que lo que interesa es que el pueblo viva con miedo. Y ya que, al parecer, el miedo a la pobreza ya no surge efecto porque ya no podemos ser más pobres, están intentando meternos de nuevo el miedo de la inseguridad en el cuerpo, para que sigamos pensando que ellos son los únicos que nos pueden seguir salvando.

Lo que hace este partido de parásitos que nos desgobierna, ya lo hizo Richard Nixon en los Astados Unidos allá por los años 70 del pasado siglo. Aquel dimitió cuando le pillaron, porque allí no se aguanta una mentira. Aquí, les hemos pillado pero siguen en sus trece. No quieren abandonar el poder. Y ojo, que esto no es un tema de España. Grecia ha empezado a ser algo más que una mosca cojonera y España puede llegar a serlo. Los modelos propuestos por Syriza y por PODEMOS, son algo más que una molestia para este sistema especulativo. Estos modelos, de llevarse a cabo, supone quebrantar el modelo actual. Supone quebrantar la confianza en la especulación. Que primero sean los pobres y después lo demás, supone una bomba de relojería en los cimientos del capitalismo especulativo y destructivo en el que vivimos. Y eso, no lo pueden permitir.

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7 comentarios en “Cambiando el miedo por más miedo

  1. Buenas noches Celemín!

    Como siempre el dedo en el interruptor y bien puesto. Poco que añadir pero hay una ley que se mantiene inmutable para perpetuar sistemas como el que vivimos, no solo en España,si no a nivel mundial y es como bien dices crear miedo.El miedo vende seguridad y la seguridad acaba con la libertad. En ello están !

    Salut y buena noche a tod@s!

    • Buenas noches amigo.

      El miedo tiene muchas vertientes y como el de la pobreza ya no funciona, vuelven al miedo de la seguridad. En ambos casos, el problema son ellos, no la solución.

      Salud

      • Sin ninguna duda! Ahi estan los fascismos que siempre latentes se hacen fuertes en estas situaciones. Tratan de controlar al pueblo como siempre que empieza a ver como sus teorias economicas no son leyes inmutables dictadas por deidades y que pueden modificarse acabando con su chollo. De todas formas no subestimes el poder del hambre como arma de cambio. Todo tiene un limite. Y lo saben…

  2. En efecto, Cele, las cosas no suceden porque sí. Sobre todo, aquellos acontecimientos violentos que vienen a determinar un cambio de rumbo significativo. Tanto, que a partir de ese instante, quienes tuvieran algo que temer se tranquilizan en tanto en cuanto las aguas “vuelven a su cauce”.

    Sembrar, fomentar y cultivar al miedo es una manipulación permanente entre quienes dirigen, permiten y mantienen un status quo que como minoría les favorece. La Historia está sembrada de manipulación permanente. Mantener a recaudo la información “clasificada”, es decir, lo auténticamente ocurrido, es el pan nuestro de cada día. Por eso Assange y Snowden han resultado tan peligrosos para el sistema.

    Tras cada atentado con violencia habría siempre que preguntarse por sistema ¿a quién o quienes beneficia? La contestación lleva siempre al centro de la diana.

    Estupendo, como siempre.
    Salud.

    • Gracias amigo.
      En estos casos siempre hay que preguntarse quién sale beneficiado de las medidas, y quién el perjudicado.
      Así sabremos quién está detrás.

      Salud

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