Legislativo, ejecutivo y …, ejecutor

El Molinero fiel

Antón había bajado como siempre a moler sus dos sacos de avena al molino. Antón no tenía tractor, ni coche. Sólo un par de vacas lecheras y diez cerdos a los que alimentar. Las tierras se las labraban a cambio de la mitad de la cosecha. Como Antón, había treinta vecinos más en el pueblo, aunque muchos de ellos labraban sus fincas con un par de vacas o de mulos. Sólo cuatro familias tenían tractor o un coche con el que ir a moler al pueblo aledaño si Demetrio no quería molerles o si su precio se salía de madre.

Demetrio era cuñado del Alcalde. Si hablaban mal del alcalde o si contrariaban sus decisiones, Demetrio se negaba a moler o como en el caso de Antón, les molía a un precio excesivo y además no les llevaba a casa los sacos molidos. Demetrio no vivía del Molino sino del bar del pueblo. Un bar sacado a concurso y ganado por el cuñado de Demetrio, que no era familia del alcalde y que no necesitaba el bar porque era el alguacil, el de la tienda de ultramarinos, el sacristán y el cartero del pueblo. Así que todo era muy legal pero más valía no contrariar al alcalde porque el molino más cercano se encontraba a cuarenta kilómetros. Sin mulas o vacas que tiraran del carro, imposible llegar; y con carro y animales de tiro, entre ir, volver, y esperar turno, mínimo un día entero y a veces, dos.

En un pueblo de 400 habitantes como Valdorros, el alcalde, hiciera lo que hiciera y hacía muchas cosas, casi todas malas para el pueblo y buenas para él y su círculo, siempre era el cuñado de Demetrio.

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Hablábamos ayer del régimen democrático de pacotilla montado en el 78 y de algunas de sus lagunas. Una de ellas la judicatura que pasó del franquismo al Juan carlismo como quién pasa de Honrubia de la Cuesta, a Pardilla (has cambiado de localidad, has cambiado de provincia, pero el paisaje y la gente es la misma).

Evidentemente aquellos jueces franquistas que habían pasado toda su vida en un régimen sin libertades, dónde los únicos derechos los tenían ellos, la familia del dictador, los policías y los militares, no iban a convertirse en demócratas de la noche a la mañana. Y evidentemente, los que han venido después, en gran parte viciados por sus predecesores, han continuado en la misma línea. Como en todo, la generalización es injusta y hay quién se esfuerza en aplicar las leyes hechas a imagen y beneficio de los de siempre, lo más justamente posible e incluso los hay que buscan el resquicio legal de la interpretación para evitar desahucios, para evitar condenas a personas rehabilitadas o incluso poniendo penas de trabajos para la comunidad a chicos que de otra forma acabarían, seguro, en el mundo de la delincuencia castigada (la otra, como estamos viendo es inmune).

Que un gobierno saque a concurso la realización de una serie de programas o software para modernizar la justicia (que ya va siendo hora) es normal. Que se adjudique a una empresa que fue pública y privatizada (según los datos “reales” nació de la fusión de Cecelsa e Inisel (grupo público) pero si escarbamos un poquito vemos quién era Inisel y qué era Cecelsa), también es normal. Que en el pliego de condiciones se establezcan una serie de horas de formación también es normal. Pero ya no lo es que esa formación pague personas que trabajan dentro de la administración y que además se pague por contar a los analistas en que consiste tu trabajo para que puedan diseñar un programa adecuado a las necesidades.

Si en lugar de los jueces, quiénes hubieran cobrado por contar su trabajo a los analistas de Indra hubieran sido los auxiliares de justicia, tendríamos a la opinión pública y a la prensa amarilla en pie de guerra contra ellos y pidiendo su crucifixión.

Si encima nos enteramos que uno de los jueces “beneficiados” con esas “primas” de Indra bastante dudosas, fue el encargado de anular las escuchas de la Gürtel, que además sirvieron para echar a Garzón de la judicatura, pues nos acordamos de Antón, de Demetrio y del Alcade de Valdorros. Todo muy legal, todo muy casual pero muy indignante.

Si descubrimos que otra, falló a favor de Indra después de haber cobrado 3000 euros, pues probablemente la sentencia sea impecable, e incluso hasta es posible que no haya habido trato inconsciente de favor, pero, nos sigue pareciendo que habitualmente si es blanco, viene en tetrabrick y pone leche, lo que viene dentro es leche.

Estamos en un país insostenible socialmente. La ONU le dice al gobierno que se está convirtiendo en un gobierno fascista que elimina derechos esenciales como el de manifestación y opinión. La impunidad flota en el ambiente como las partículas de dióxido de nitrógeno en la atmósfera de Madrid. Algunos ya hemos denunciado que este régimen del 78, que algunos se empeñan en ensalzar, tiene grandes lagunas entre ellas la judicatura, el ejército y las fuerzas de control público.

No hay democracia sin separación de poderes. Los órganos de los jueces son nombrados por los partidos políticos, la fiscalía por el gobierno, y si encima ahora descubrimos que además se les paga bajo cuerda por los gobiernos, es evidente que no existe tal separación de poderes.

Me gustaría que toda esa basura que publica diariamente en los kioskos, dedicara al menos una décima parte del esfuerzo que le dedicaron a Errejón y a su trabajo doctoral, a investigar pagos, sentencias y posibles tratos de favor de estos jueces a quién indirectamente dejó la puerta abierta para que otros hicieran eso pagos.

Pero no dedicarán ni un segundo. Mañana sólo hablarán del caradura que hoy en el Congreso nos contó el cuento de un país inexistente dónde el bienestar, la bonanza de las cifras macroeconómicas, de la recuperación y de tantas otras idioteces que sólo sirven para contentar a paniaguados e idiotas, han dejado un país con medio millón de parados más que hace tres años, un país de pobres, de indigencia social, dónde la sanidad ya no funciona, la educación es elitista y el trabajo, esclavitud.

Necesitamos regenerarnos como el comer. Y uno de los mayores problemas y retos, serán la judicatura.

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8 comentarios en “Legislativo, ejecutivo y …, ejecutor

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  2. Enlazas bien éste con tu artículo anterior en que disentíamos con aquellos que todavía hoy, con la que está cayendo, siguen emperrados en que la Transición fue un modelo de virtudes como igualmente el régimen del 78 con el que se pasó, como por arte de magia, de la Dictadura a la Democracia sin solución de continuidad y un “aquí no ha pasado nada”.

    Y sí que pasó. No sólo algo sumamente grave, sino que, siguiendo la regla de la Historia, el relato lo manejaron los vencedores. Lo acontecido, fue “interpretado” por quienes ganaron.
    De tal guisa que, no sólo se desconoce en los libros de texto, aún, la barbarie reciente, sino que de tales polvos, el actual lodazal. No hubo el paso de reajuste histórico. Ese que coloca a cada quien en el lugar que le corresponde realmente. ¿Hace falta ejemplos?

    Aciertas plenamente, querido Cele, al poner el foco en la Judicatura. Porque sin duda, a poco que esta funcionara a fuer de poder independiente (como fue concebida por Rousseau), nos daríamos con un canto en los dientes.

    Pero como bien indicas, y al margen de los versos sueltos, el Poder Judicial está “atado y bien atado”. La regeneración en este asunto no sólo es imprescindible, sino la prueba de que hasta que esto no se de, no podremos decir que estamos gozando de un régimen democrático.

    Salud.

  3. Mirando a la judicatura lo veo negro negrísimo.
    Con independencia de jueces la estafa no hubiese sido.
    Una mierda del tamaño de España desaparecen expedientes, expulsan a los díscolos …
    Que impotencia!!
    Salud

    • El problema de la judicatura, y sobre todo de quién está en el poder de esa judicatura es de dónde vienen, cual es su opción política (porque eso de que son apolíticos no se lo cree nadie y menos cuando el Presidente del CGPJ y del TC tiene carnet del PP) y sobre todo que cultura histórica han mamado.
      Cobrar por hacer tu trabajo es normal. Tener primas por hacer tu trabajo si quién te paga es un empresario, también. Ahora cobrar primas por hacer tu trabajo de un dinero que viene d eun contrato público siendo tu funcionario, no es ni normal, ni ético ni tampoco legal se pongan como se pongan.
      Ahora a ver quién el el ratón que le dice al gato que esto está mal.

      Salud

  4. Ernesto Ekaicer apunta que el presidende del CGPJ lleva al pleno de hoy la expulsión del juez Vidal. Ya saben, el que dijo que “no existe separación de poderes en nuestro país…”

    ¿Capito…?

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