Paniaguados periolistos

Ceguera temporal

El fuego iluminaba la oscuridad de la noche. Las caballerizas era una gran tea. Jacinto observaba inmóvil el desastre. Estaba paralizado. Todos en la granja corrían de allá para acá trayendo cubos de agua con los que intentaban sofocar el incendio. El miedo había paralizado a Jacinto que, como una estatua en el pedestal del dintel de la puerta, sólo seguía con los ojos y ligeros movimientos de cuello el devenir de sus paisanos ajetreados en traer agua del pilón.

De pronto, de la oscuridad surgió una gran barriga a la que acompañaban dos grandes mastines. No podía ser otro que el amo. Nadie más en el pueblo era bajito, rechoncho y con esa forma tan peculiar de andar en la que sus dos piernas soportaban, cuan potentes columnas, los más de 140 kilogramos en un vaivén como si de un momento a otro todo el cuerpo fuera a desmoronarse sobre las dos enormes piernas. Nadie más en el pueblo iba siempre acompañado de sus mastines. El amo pasó delante de él y una sola mirada y la lata de gasolina que llevaba en la mano derecha, informó a Jacinto sobre el autor del desastre.

Al amanecer lograron someter las llamas. De la cubierta de las cuadras no quedaba nada y dentro todos los caballos habían muerto. Algunos estaban calcinados y otros muertos por asfixia. Era un desastre para la granja que vivía prácticamente de los caballos.

Por el camino de los tres robles, la guardia civil arrastraba al Ignacio. Lo habían pillado con un pequeño hatillo al hombro. Ignacio no se cansaba de decir que se iba unos días a buscar trabajo fuera de allí. Pero la guardia civil, no le creía. En la granja no le creían. Ignacio era el que le discutía el salario al amo. El que abogaba porque en las caballerizas hubiera limpieza que hiciera más difícil la expansión de un posible fuego. El que se enfrentaba a Don Manuel si pegaba a un caballo por no correr como él esperaba. El que le reclamaba descanso si había estado toda la noche asistiendo al parto de una yegua. El que reclamaba tres comidas y un salario digno. El que no iba a misa los domingos. El que no se jugaba el salario a las cartas. El que se enfrentaba con los hombres si pegaban a sus mujeres. Ignacio era el grano en el culo de la Granja del Percebe.

Jacinto pensó en decir que en su momento cobarde, en el que todos intentaban sofocar las llamas, había visto al amo, salir de la granja desde las caballerizas con sus dos grandes perros y una lata de gasolina en la mano. Pero, si detenían al amo, ¿qué sería de ellos? La granja se cerraría y todos acabarían sin trabajo y sin saber que hacer. Las condiciones allí eran difíciles, el amo era un sátrapa tirano que igual dejaba sin salario que azotaba. Pero allí la vida era segura. Había pan y un techo dónde dormir. Sabía que Ignacio era inocente, pero el hambre también.

*****

El otro día veía en un documental que Al-Capone era un tipo mediocre, feo y escuálido que se hizo con el control de la mafia a base de no dudar en apretar el gatillo contra todo aquel que estaba por encima de él y contra todo aquel que podía hacerle sombra. También fue el inventor de las mordidas a policías y periodistas. Mordidas que se convirtieron el su salvaguardia. En su seguro de vida y de libertad hasta el punto de que, a pesar de ser un sangriento asesino, sólo pudieron meterle en el talego por fraude fiscal.

Lo que está pasando en este país, tiene muchas similitudes con la vida de Al Capone.

Muchos sentimos vergüenza de la prensa actual en España. Desde las televisiones hasta los periódicos impresos. Todos han olvidado el periodismo. Han olvidado que las noticias se contrastan y que sólo se publican si existes pruebas. Todos han convertido el periodismo en un patio de porteras que rumorean, filtran, difaman, insinúan, … sin la menor prueba y con el único fin de crear opinión a favor de los de siempre y en contra de todo aquel que se salga de los cánones de normalidad.

Si empezamos por la prensa deportiva, dónde la demagogia, el juliganismo y la excitación a la violencia son constantes. Se impregnan de un halo de indiferencia mientras señalan a jugadores por ser distintos y sobre todo por expresar sus ideas. La gente pita e insulta a Piqué. Y estos mal nacidos, en lugar de ponerse en contra de los que pitan, intentan buscar excusas que justifiquen a los que insultan. Los informativos deportivos ocupan más espacio que el resto de noticias. El futbol interrumpe la programación. Los espacios informativos deportivos no lo son. Sólo se habla de fútbol y en particular del Real Madrid y en menor grado del Barcelona. Esto es lo que vende. Lo demás no importa. Nos dan pelos y señales de la vida de Ronaldo, de Zidane, de James, de Bencemá, de Luis Enrique, de Messi, de Suarez. Y repiten, repiten, repiten hasta la indecencia. Los deformativos futbolísticos sólo son eso, deformar la realidad, darle carnaza al pueblo para que se olvide de la realidad.

En los programas pseudinformativos mañaneros para señoras desesperadas, parados y abuelos en general, son aun peores. Todos los santos días la Pantoja, la cárcel, su permiso, la cárcel, sus permisos, su hermano, el coche rojo, su hermano, la infanta empalmada, el empalmao y lo buenos que son los padres escolapios que nos traen y nos llevan de excursión.

Presentan en exclusiva como declaraciones de la infanta que una estúpida con un micrófono en mano le susurre una serie de preguntas para niños de tres años, hechas a más de cien metros de distancia, con un tono de voz que apenas recoge el micrófono y con la señora esposa del empalmado metida en un coche blindado y en marcha.

Lo del informativo de hace unos días de Antena 3 dando como exclusiva algo imposible como que un avión de la fuerza aérea venezolana aterrice en España en secreto, y sobre un viaje del que hay imágenes públicas grabadas de lo que se trató en ese foro en Venezuela, es de juzgado de guardia.

Lo de TVE1, dónde no se informa de Bárcenas, ni de la Gürtel, ni de que el PP ha sido imputado como partido, lo cual, según su ley de partidos debería ser causa para su ilegalización, ya no es de juzgado sino para algo más que indignarse porque encima a esos inútiles les pagamos todos.

Hablamos muchas veces de censura y estamos equivocados. Porque al menos no hay censura como tal. Basta con contratar afines y a gentuza nada profesional que sabe que lo único importante es conservar el cocido y que da igual lo que se diga, lo que se deforme la realidad, lo que se adoctrine a la gente, si al final de mes caen los cuatro o cinco mil euros de nómina. No existe esa censura de llamar y amenazar porque no la necesitan. Los pseudoperiodistas se autocensuran a si mismo. Sus propios compañeros callan los despidos del Pais o de la Ser por miedo a ser los próximos. Personas tan independientes como Javier del Pino, trasladan los temas comprometidos a los domingos a las 9:00 de la mañana cuando la gente está en la cama. Eso si. Los sábados a las 11 son capaces de reírse de todo y en especial de Pablo Iglesias y de Podemos.

Así, es imposible ganar elecciones y sobre todo tener justicia social y cambios para que los 68 fulanos no tengan el mismo patrimonio que el resto de los españoles. Y no es que eso sea malo en si. Sino que ese patrimonio confisca las políticas para que la situación no solo no revierta, sino para que se expandan las diferencias.

El informe Oxfam ha pasado desapercibido. La imputación del PP como partido que se ha beneficiado de las tácticas ilícitas de sus dirigentes, en 10 segundos lo han despachado. Eso si, temas importantísimos para los ciudadanos españoles como el niño de la Bescansa, los bombos de Compromís o la coleta de Pablo Iglesias, hasta en la sopa.

Sin justicia social no hay democracia, sin periodismo tampoco y sin decencia informativa, menos.

HezPañistán es el paraíso de los incompetentes, de los difamadores, de los paniaguados y de los idiotas en general.

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5 comentarios en “Paniaguados periolistos

  1. Jamás pensé que llegaríamos a estos niveles de indecencia informativa. Claro que tampoco pensé que todas las conquistas sociales conseguidas fundamentalmente en el siglo recién pasado pasarían a mejor vida dejándonos a la intemperie.

    Hasta que no nos concienciemos de que la opinión pública es la publicada en los controlados medios masivos que llegan a la mayoría de los no-pensantes y que, en comparación, los medios digitales y periodistas auténticos llegan como mucho a un cuarto de la población, no dejaremos de sorprendernos con lo que vemos cada día.

    Salud.

    • Ese es el quiz de la cuestión amigo. Que la desinformación es la generalidad.
      En el puente de la Constitución me acerqué al pueblo. Estaba hablando con mis amigos y salió a colación que iba de Apoderado por PODEMOS. Una amiga le dijo a mi mujer por en voz baja ¿Y le vas a dejar? ¿Por PODEMOS? Lo curioso es que toda la famiia de esta amiga vota al PSOE.
      La desinformación es total para aquellos que no usan las redes y PODEMOS sigue siendo el demonio con rabo y cornamenta!!!!

  2. Brillante.
    Descorazonador. En el silencio de la rutina forzada para frenar el abandono, ríos de lágrimas de los que votaron x el cambio que eran “clase media” que llegarán en breve la pobreza y se temen un presidente mandarino o algo similar.
    No hay que rendirse pero cada día cuesta mas mantener el tipo.

    Asco.
    Gracias y buen día

    • Pues si, Lume. Ayer vivimos otro acto descorazonador de estos mangurrianes que, por supuesto, no están al servicio de la ciudadanía sino de sus propios bolsillos. Y los paniaguados, mofándose.
      Vomitivo, no, indecente y asqueroso.
      La próxima vez que uno de ellos pierda el trabajo y reclame justicia le vamos a dar de la suya.

      Salud,

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