Episodio Cinco. El bloqueo Judicial

La Cloaca

Desde el suelo sólo ve unas grandes orejas en una cabeza cuadrada detrás de unas gafas tornasol y unos zapatos cuarteados que parecen sujetar la mesa que hay entre ambos. Pío, con un ojo hinchado en el que apenas llega la luz, el otro morado, el labio superior partido y un gran hilo gordo y rojo desprendiéndose de las fosas nasales, está muerto de miedo. No sabe lo que va sucederle (¡qué más puede pasarle como no sea que le peguen un tiro allí mismo!).  Él es un estudiante modelo. Pero aún no sabe porque acabó afiliándose al Partido Comunista Reconstituido.  Es pobre y joven y le pueden las injusticias. Aparte de eso, no sabe nada del comunismo, ni mucho menos de lo que significa.

Su torturador, el Orejas,  es en parte una historia repetida. Él, en su juventud, fue afiliado a la JSU porque todos sus amigos lo eran. Fue detenido y torturado. Y, aunque Pio no lo sabe aún, acabó siendo confidente de la policía de España franquista y entregando a la dirección del Partido Comunista en Madrid, a la del Socorro Rojo Internacional y a las Trece Rosas Rojas a los ganadores del golpe de estado del 36. Ahora es el Jefe de la Brigada Político Social de la Policía franquista.

  • Levántate, mierda humana! –le dice el orejas después de quitarle las esposas que le asían a la pata metálica del escritorio.

Ahora, al levantarse, ve a un tipo godaco, de no mucha estatura, cara de mala hostia y gafas de sheriff de uno de esos pueblos perdidos de la américa profunda. Acojona, sólo con mirarlo.

  • vamos a ver, mierdecilla. –le dice el Orejas – Yo me como tres como tu todos los días antes de desayunar. Te espera otro ojo ciego, unas cuantas costillas rotas y si me sale de los cojones un tiro por la espalda cuando vayas a huir. A no ser claro que, un mierda como tú, me diga lo que quiero saber: el nombre y apellidos de todos tus camaradas de la universidad.
  • Yo…. Yo no se nada …. Se lo juro…. Yo….

Pero por la pernera  de los pantalones de Pío empieza a correr una gran mancha de humedad y el olor a mierda inunda toda la habitación.

  • Lo que yo digo, sois todos unos mierdas…

Entonces Pío, tras haber sido sacado de la habitación a rastras, cambiado de pantalones por unos militares y devuelto de nuevo a la clemencia de su torturador, comienza a cantar todos y cada uno de los nombres de sus compañeros y compañeras e incluso, sin preguntárselo, los de aquellos que conoce y alguna vez fueron a alguna de las reuniones clandestinas.

Pero el Orejas no suelta a Pío. Le mete en una celda del segundo sótano de la Puerta del Sol. Pío, continúa muerto de miedo y cree que le van a pegar un tiro. No sabe que lo que su torturador quiere es que pase unos días más acojonado mientras se le va el hinchazón de los ojos y empiezan a cicatrizar las heridas de los labios.

Diez días más tarde, Pío vuelve a la habitación del escritorio y las manchas de sangre (falsa) en el suelo. Sus ojos ya no tienen morado alrededor y sus labios guardan pequeñas señales irreconocibles de la paliza.

  • Tu eres Pío, ¿no? – pregunta el Orejas.
  • Si…, si,.. señor.
  • Verás Pío. Veamos si eres un tipo tan inteligente como dicen tus notas de universidad. Necesito que me hagas un favor. Bueno nos hacemos uno mutuamente. Tú me lo haces a mí, y yo después, te suelto y hago desaparecer tu ficha policial.

Pío no dice nada pero sus ojos que se han abierto como dos faros por la noche, lo dicen todo.

  • Verás. ¿sabes lo que es esto? –enseña unos papeles en la mano derecha- Son dos billetes para Roma. Uno a tu nombre y el otro a nombre de mi subordinado Antonio. Ambos tenéis que hacer un pequeño trabajito en Roma. Nada de importancia. Cosa de unos cuantos días. Si lo haces bien, como te he prometido, serás libre y tu ficha desaparecerá. Si intentas darnos portazo y escapar, acabarás en una caja de pino. Y si por el azar logras fugarte, extenderé entre tus compañeros del PCR la idea de que les has vendido y ellos mismos acabarán contigo.

En Roma, el 29 de abril de 1966, Monseñor Ussía Urriticoechea, desaparece en extrañas circunstancias. Al día siguiente, unos presuntos anarquistas autodenominados GARI y su comando “Grupo Primero de Mayo”, dicen tenerlo secuestrado y exigen la liberación de los presos políticos en España (así en general, sin nombres, número de ellos o afiliación política). El once de mayo, El Orejas y su compinche Antonio, rescatan sin tiros, detenciones, ni ruido a Monseñor de sus captores.

El pacto nunca se llevará a cabo. Pío acaba siendo confidente del Orejas y formando parte de los GRAPO, bajo cuyas siglas llevará a cabo otras misiones de promoción y ensalzamiento del Orejas como el presunto secuestro y liberación del Presidente del Consejo de Estado Oriol y del General Villaescusa, ambos liberados también sin tiros, sin ruido y con la detención de dos de sus captores.

Relato ficticio basado en “Las Tres Bodas de Manolita” de Almudena Grandes e “Historias de la transición: el fin del apagón, 1973-1981” de José Carlos Clemente.

 

*****

 

Un estado democrático actual depende básicamente de que sus tres poderes esenciales: el ejecutivo (Gobierno),  el Legislativo (Las Cortes o Parlamento) y el judicial (los tribunales), sean elegidos de forma democrática y todos sean independientes de los demás y controlados por la legalidad vigente que evidentemente debe emanar del pueblo soberano.

Sobre el papel, hay muchos estados democráticos. A pie de tierra, la democracia, en esta Tercera Guerra mundial dónde las balas son la restricción de derechos y las trincheras la red, frente a los medios de incomunicación, adoctrinamiento, manipulación y expansión del pensamiento que conviene a sus dueños (bancos y poderes económicos), la democracia se nos está yendo por el agujero del wáter.

La legalidad, que debe ser interpretada por los Tribunales, se retuerce a favor de los poderosos sin pudor y sin ningún cargo de conciencia. Cuando el poderoso se enfrenta a acusaciones de corrupción, estafa o abuso de poder, siempre acude a la presunción de inocencia y a la legalidad de los Tribunales. Cuando el escándalo es tan mayúsculo que ni siquiera los Tribunales pueden hacer vista gorda, siempre hay un tonto al que cargarle el mochuelo que a su vez dirá que ha sido víctima de la manipulación política de la judicatura.

Ya casi nadie se acuerda, porque los medios de incomunicación no quieren recordarlo, pero no hace ni seis años que el PP bloqueaba todos los nombramientos del Tribunal Constitucional y del Consejo General del Poder Judicial (a éstos los eligen las Cortes) porque los candidatos propuestos no eran de su “cuerda”. Sólo, cuando hace cuatro años y pico tuvieron mayoría absoluta, desbloquearon los nombramientos. Por supuesto que éstos fueron con gente de su confianza. ¡Si hasta el propio Presidente del Constitucional, ha sido (o es) militante del PP!

Si a esto le sumamos que la fiscalía es nombrada para uso y abuso del Gobierno de turno, nos encontramos con anomalías tan evidentes como que la Fiscalía del caso Noos, parece una abogada de la hermana del Rey y su marido el empalmado, que sea como sea, se intenta que Zapata (el concejal de AhoraMadrid) sea enjuiciado por un delito tan extremadamente grave como el del humor negro y desagradable, que a Rita Maestre (otra de PODEMOS) le caigan cuatro mil euros por una protesta en la capilla de la Universidad, que sin embargo el ataque con bengalas a la mezquita de la M-30 en Madrid quede impune (son cosas de chiquillos) o que a unos pobres cómicos les apliquen la ley antiterrorista por una función de títeres. Por no hablar de la impunidad de la corrupción de PP-PSOE-CIU en este país (Los Bárcenas, Barberá, Rato, Pujol, Cháves, Griñán,…)

Cuando la justicia no es igual para todos, no existe democracia. Cuando los ricos y mafiosos (como en Brasil) intentan linchar políticamente a Lula a través de tribunales parecidos a los de España, para que no pueda volver a presentarse a la Presidencia, tampoco hay democracia. Cuando los poderes económicos y propagandísticos ponen toda su maquinaria política, periodística y económica para que gane un tipo agobiado por los casos de enriquecimiento ilícito y corrupción como Macri en Argentina, cuando se saltan a la torera los tratados internacionales, la Convención de Ginebra y la Declaración de Derechos Humanos firmada en la ONU por los países que componen la UE, para deportar, encarcelar y denigrar a las personas que huyen del terror y la muerte de una guerra de la que somos cómplices y partícipes por la venta de armas, a cambio del pago por esos servicios a Turquía y Grecia, no hay democracia.

Cuando se inventa y fomenta el miedo a otros seres humanos por la religión que profesan, cuando se inventan y promocionan conflictos bélicos para la venta de armas, cuando se limitan derechos para una supuesta seguridad, que los hechos demuestran que no sirve para nada, salvo para limitar las libertades de los ciudadanos, no hay democracia.

Cuando un partido es imputado y reconocido por un sumario como creado para delinquir y sigue en el gobierno y sigue actuando, no hay democracia.

Cuando las leyes que debieran ser las galantes de la libertad de las personas, de sus derechos y de la justicia social, han sido retorcidas, cuando los Tribunales que debieran velar por el cumplimiento de la justicia y la tolerancia son ocupados por personajes cuya conciencia e interés político pesa infinitamente más que la justicia, no hay democracia.

Seguimos perdiendo esta guerra. Seguimos haciendo caso como borregos a esos medios de incomunicación llenos de periolistos que lo único que quieren es cobrar a fin de mes y conservar su estatus.

Mientras sigamos consumiendo medios tóxicos, seguiremos perdiendo la batalla. Y si al final perdemos la guerra, esto de ahora, parecerá el sueño del paraíso.

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11 comentarios en “Episodio Cinco. El bloqueo Judicial

  1. Ja! La independencia del poder judicial dice. Qué cachondo! En Españistan los jueces se eligen a dedo por los partidos según sus votos y claro, así luego apestan órganos de altas esferas a franquismo puro.
    Muy necesario artículo.

  2. Buenas tardes amigo Celemí!

    Uno no termina de andar bien y llevo un tiempo desaparecido. He intentado también desconectar en lo posible de esta guerra en la que estamos como bien expones. Me da nauseas mi medicación y la realidad. No veo en estos momentos un atisbo de esperanza. Todo me recuerda a esa excelente serie que es House of Cards. Todo se manipula, se miente, se mata,si es necesario,hasta con sus propias manos, para que todo amanezca como los dueños del mundo quieren sin que importe una maldita mierda el 99% de la población restante…
    Muy a su pesar no hay que ponerlo fácil . Seguiremos !

    Un placer, como siempre leerte.

    Salud,educación y Republica !

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