Necesidades

Ni puñetera idea.

Roberto llega tarde, abre la puerta de casa y le extraña que no haya luz en el salón. Se acerca a la cocina. Oscura. La habitación de la niña. Silencio y oscuridad. La habitación del matrimonio. Vacía. Abre la puerta de la terraza y tampoco hay señales de vida. Mira en la puerta del frigorífico alguna nota que le indique dónde está Laura. Nada. Se va a la mesa del comedor. Tal vez haya dejado allí la nota. Pero tampoco allí hay nada. Quizá le haya pasado algo a la niña y se haya tenido que ir a urgencias. Pero, ¡no le ha llamado al móvil! ¡Ni le ha dejado ningún whatsapp! Igual hoy era el día en que la niña representaba su función de fin de curso y se le ha olvidado. Pero deshecha la idea cuando ve que el reloj marca las 23:23 de la noche. No son horas para actividades escolares. Ya está. Irene, su hija, se ha ido a dormir a casa de una amiga y Laura ha aprovechado para irse al cine. Un poco extraño si que es, sobre todo porque, ¡a Laura no le gusta el cine!

No sabe. No tiene ni idea.

Hace ya algún tiempo que Laura le dijo que no podía más. El trabajo en la oficina, la casa, la niña, la compra, la cena, el desayuno, la plancha, la lavadora, el colegio, las actividades extraescolares,… Todo caía encima de Laura. Y Roberto, el trabajo, los amigos y el pan los sábados y domingos.

Quizá Laura se haya ido de casa, piensa ahora Roberto. Pero no puede ser porque después de hablar, él se ha comprometido y ahora le hecha una mano. De vez en cuando va a la compra con ella y a veces baña a la niña y le cuenta un cuento antes de irse a la cama.

*****

Creemos que nuestros políticos no bajan a la arena y no saben lo que necesitamos. Y es muy posible. Pero si hay una cosa de la que están seguros es que cualquier concesión a nuestras reivindicaciones supondrá una merma en sus niveles de vida y sobre todo en el de sus vástagos y descendientes y  el principio del fin de su mundo.

Mientras escribo esto, los Suizos han rechazado en referéndum la renta básica. Un 22% han votado a favor. Eso y la propia convocatoria del referéndum en un país como Suiza (que no necesita este tipo de rentas) ya es todo un éxito. Los Suizos han creído las mentiras de que nadie trabajaría en caso de aprobación de una renta de 2.250 euros mes (independientemente de si trabajas o no) y de que no habría forma de pagarla. Tal y como van las cosas en el resto del mundo, la percepción de los que promocionaron el referéndum de que el trabajo ya no proporciona los medios económicos con los que subsistir, es más que probable. Vemos que en España, dónde estamos librando la batalla más importante sobre el cambio de modelo, hasta la propia UE “avisa” que encontrar trabajo no es garantía de salir de la pobreza y atendemos impávidos como se vuelve habitual la oferta de trabajos de media jornada por 450 euros, becarios que suplen a trabajadores o relaciones laborales en las que el empleador exige al empleado dedicación completa 24 horas al día, 365 días al año y como contraprestación se les da trabajo remunerado una o dos horas a la semana en distintos horarios, turnos y días de trabajo.

Esta regresión a los albores de la revolución industrial que nos han traído llamándola crisis, no es otra cosa que un cambio de modelo productivo (a peor). Ya no hay guerras cruentas que sesguen la vida de un cuarto de la población, sobre todo personas en edad de trabajar. Han descubierto la guerra económica, incruenta a corto plazo que además nos hace mucho más vulnerables y dóciles. No hay trabajo para todos, ni tampoco recursos , ni en muchos países, agua potable. La única forma de seguir creciendo es volviendo a los principios de la revolución industrial dónde era más barato sustituir una persona que reparar una máquina.

Hay muchos que creen que todo esto es pasajero y que más pronto que tarde volveremos a las condiciones de 2008 cuando analfabetos integrales se embolsaban 3000 euros al mes en la construcción o los bancos le daban crédito a cualquiera con el simple aval de una nómina. España no tiene industria. El amigo Isidoro y sus secuaces se encargaron de desmontar el tejido industrial de España disfrazándola de reconversión. Una reconversión que iba a crear cientos de miles de puestos de trabajo en una industria moderna y que ha acabado subvencionando el uso del carbón y convirtiendo a España en la camarera de la Unión Europea. Se cuidaron muy mucho de hacer de las eléctricas empresas que viven de unos cánones exagerados a cambio de colocar con enormes emolumentos a cualquiera que haya tenido responsabilidad en el ramo eléctrico o en materia económica. Y si en España no hay tejido industrial, ¿de que vamos a subsistir los españoles? ¿Alguien cree que un camarero va a poder ganar tres mil euros al mes? El turismo es el primer negocio globalizado y no puedes exigir nada porque sol, playa y alcohol los hay casi en cualquier parte del mundo.

Sólo hay una salida a esta mierda y es el reparto del trabajo y la subvención entre todos de las horas que no podemos trabajar. Que eso no hay quién lo pague es mentira, como lo es que el desgobierno que ahora mismo está en funciones bajara el gasto. Lo único que han hecho es desmontar la salud y la educación pública para que sus amiguetes y parásitos sociales puedan vivir de lo público.

Estamos plena guerra mundial económica. Va ganando el bando trilero que dice que sólo unos pocos pueden tener libertad económica y poder para disfrutar de las ganancias, mientras productores de bienes y metales de consumo (como el coltán, el platino, el oro) ven como se extraen de sus tierras sin que les roce nada del beneficio económico que producen y malviven en la indigencia. Van ganando los que abogan por la economía global que consiste en deslocalizar el consumo y localizar la producción de bienes manufacturados allí dónde no hay condiciones de libertad, salario o exigencias en materia de salud laboral. Que personas en principio tan opuestas como Aznar o González preconicen los mismo sólo es posible si ambos ven peligrar sus intereses en común: puertas giratorias, negocios de amigos y un sistema que defiende malhechores y delincuentes frente al interés de la mayoría. No hace mucho que presionaron a Syriza hasta que el gobierno Griego acabó claudicando. Si España elige bien el día 26 de Junio y las confluencias pueden llegar a gobernar, Portugal, España y Grecia pondrán una pica de nuevo en Flandes y el mundo del trilerismo, del hijoputismo mas desilustrado, de la delincuencia legal y de los que denostan lo público mientras viven de privatizar los servicios públicos, empezará a derrumbarse.

Pongámosles las cosas difíciles a Juncker, Aznar, González y demás momios que viven de nuestro sufrimiento.

Pongámoles las cosas difíciles a quiénes nos han estado robando en los últimos cuarenta años.

Anuncios

2 comentarios en “Necesidades

  1. Pingback: Necesidades | EL VIL METAL. | Scoop.it

Los comentarios están cerrados.